Crítica de 'Love Me, Love Me': la película de Prime Video para fans culpables no aporta nada nuevo, pero es lo que esperaba
2026-02-17 - 11:35
Prime Video sabe que los adolescentes quieren ver películas de adolescentes y, por ello, ha convertido en su objetivo darles exactamente lo que quieren. Nadie se esperaba el éxito que Culpa mía tendría en su momento pero, tras comprobar que los jóvenes son tremendamente apasionados y fans de aquello que les gusta, ¿qué mejor que adaptarles todas esas novelas con las que están obsesionados? El problema es que aquel éxito que tuvo la película basada en la historia creada por Mercedes Ron es difícil de replicar, quizá porque no se sabe tampoco muy bien por qué funcionó tanto, o quizá porque, en aquel momento, los adolescentes estaban faltos de películas hechas específicamente y solamente para ellos. Ahora, el catálogo es mucho más amplio y, por lo tanto, es difícil no ponerse más quisquillosos. Love Me, Love Me es como todas las películas adolescentes y bebe de aquello que en los 2000 tanto nos gustaba: los tríos amorosos (esta vez entre amigos, no hermanos), demos gracias) en los que uno es el majo (Luca Melucci) y el otro es el borde (Pepe Barroso) mientras que ella es una chica "diferente a las demás" (Mia Jenkins) -algo que deja muy claro el primer minuto de película cuando se queja de que no quiere llevar su uniforme con falda, sino con pantalón, "como los chicos"-. Con un trauma del pasado que no descubrimos hasta más adelante, con un protagonista atormentado al que ella debe guiar por el buen camino y con un amigo al que le gusta ella pero que sabemos que acabará con el corazón roto, la historia nos la sabemos de memoria, y eso no está mal de por sí. Las historias que nos gustan nos las veríamos mil veces sin cansarnos y ¿para que están estas producciones teen para entretenernos fácilmente? Sin embargo, y tristemente, Love Me, Love Me sufre del problema del que sufren muchas de las adaptaciones actuales. Puede que cuente con todas las escenas míticas del libro pero, precisamente, parece que eso es exactamente lo que se ha hecho: coger aquellos momentos que no podían faltar y olvidarse de conectarlos entre ellos. Más de una vez da la sensación de que hay momentos extraños y gratuitos, y ello se debe a la falta de desarrollo en las relaciones que vemos en pantalla, no tanto a la trama en sí. Eso sí, nos gusta mucho ver a un cast internacional -vale la pena verla en V.O.S.E. por la gracia de tener a una inglesa, un italiano y un español protagonizando el triángulo- y, en general, disfrutamos viendo a los protagonistas -por supuesto que hay toxicidad que no debe ser idealizada, pero al menos hay un cambio de papeles en el que el tóxico no es el que parece ser y eso tiene su gracia-. Nos enamoramos de ella, adorable pero decidida y, aunque teníamos nuestras dudas, hasta Hunter nos acaba gustando. Sobre ello cabe decir que, aunque el personaje de Barroso lleva esa aura de intensito obligatoria de los intereses amorosos de estas películas, saca de verdad su lado majo (y de persona normal, todo sea dicho) y consigue, también de verdad, que entendamos por qué la protagonista se enamora de él. Parece una tontería, pero no todas las películas lo consiguen. Love Me, Love Me sí lo hace.