Crítica de 'Yo te creo' (***): la sospecha, la verdad y la justicia
2026-03-26 - 19:20
Buen ensayo de condensación en tiempo y espacio de un gran problema y sus dificultades de solución: una familia deshecha, una separación traumática, una mujer protectora de sus hijos, un hombre que pretende acceso a ellos, una denuncia por abusos a su hijo pequeño, un evidente miedo (rechazo) de los dos hijos y la mujer al padre y el espinoso camino de la ley o la justicia para situarse en el lugar adecuado y ver 'la verdad'. Es una película belga, escrita y dirigida por Charlotte Devillers y Arnaud Dufeys, su primer largometraje, y aborda la intensidad de su historia con una buena narrativa apoyada en el primer plano y en la gran actuación de sus intérpretes, en especial la madre que interpreta Myriem Akeddiou. El drama se concentra en una mañana (apenas ochenta minutos cinematográficos) y en el despacho de la jueza del Tribunal de Custodia que lleva la investigación y que debe decidir cuál es la situación real del matrimonio roto y de sus hijos. El punto de vista de los conflictos se sitúa en el lado de la madre y es a ella a quien se le aplica la frase del título. Es ella y la buena interpretación de Myriem Akeddiou la que impregna de densidad dramática el relato y en la que se busca convicción y razón en lo que cuenta; el personaje masculino, interpretado por Laurent Capelluto, tiene un tratamiento más distante y menos razonable o convincente, aunque en algún momento se busque alguna motivación para la duda o la comprensión. Los directores tienen la precaución de mantener su historia, a pesar del título, sin que las certezas crepiten y salten como granos de maíz en una sartén y dejándole espacio al espectador para la intriga y la reflexión y convertido en testigo de excepción y hasta cierto punto en juez.