Crean un dispositivo con IA que te permite convertir imágenes en una fragancia que puedes oler
2026-03-08 - 09:53
En un momento en el que casi todos los momentos se guardan en fotos digitales, un grupo de investigadores ha creado un dispositivo que intenta ir un paso más allá: convertir las imágenes en olores. El proyecto combina inteligencia artificial y perfumería para explorar y analizar cómo la tecnología puede influir al recordar olores del pasado o que nos resulten familiares. El proyecto ha sido liderado por el científico Cyrus Clarke del MIT (Massachusetts Institute of Technology) y se ha bautizado como Dispositivo Anemoia. Esta palabra se refiere a la nostalgia por algo que nunca se ha vivido y fue creada por el autor John Koenig en su libro "El diccionario de penas oscuras", publicado en 2021. Precisamente, la idea del invento es generar una fragancia que represente un recuerdo a partir de una simple imagen. Convertir imágenes en fragancias que puedes oler: asi es el proceso Según explican desde FastCompany, el aparato tiene un aspecto sencillo, pero a la vez llamativo, con una estructura de metal y plástico, una pantalla verde y tres ruedas giratorias. En su interior se ubica un recipiente de vidrio donde se crea el perfume y su funcionamiento es directo. En primer lugar, el usuario introduce una foto y después un sistema de IA, que combina análisis de imagen y lenguaje, observa la escena y redacta una pequeña descripción corta de lo que aparece. Acto seguido, la persona puede cambiar esa descripción utilizando tres diales físicos: uno sirve para elegir qué persona u objeto será el protagonista; otro permite ajustar la edad del sujeto; y el tercero cambia el tono emocional de la escena. Una vez que están todos esos datos, un modelo de lenguaje basado en una tecnología similar a GPT-4o escribe un pequeño texto que resume lo que es la atmósfera de la imagen. A partir de ese texto, el sistema selecciona esencias de una biblioteca de entre 39 y 50 fragancias distintas, cada una clasificada según las notas y emociones asociadas. Por último, cuatro pequeñas bombas mezclan las cantidades necesarias de cada aroma en el vaso de vidrio, dando como resultado un perfume diseñado para representar ese momento. Tanto el estudio como el dispositivo abre una reflexión sobre lo que significa experimentar sensaciones que nunca hemos vivido a través de una máquina, pero siendo nosotros mismos los que decidimos crearlo.