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¿Cuál es el límite de contratos temporales? Este es el plazo que obliga a la empresa a hacerte fijo

2026-03-09 - 13:13

Tras la reforma laboral aprobada mediante el Real Decreto-ley 32/2021, las modalidades de contratación temporal se redujeron y actualmente solo existen dos: por circunstancias de la producción o por sustitución. Sin embargo, miles de trabajadores encadenan este tipo de contratos durante años dentro de una misma empresa. ¿Cuál es el límite? La legislación marca unos plazos para evitar el abuso de la temporalidad y la inestabilidad. El artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores establece que un empleado adquiere la condición de fijo cuando, en un período de dos años, ha estado contratado durante más de 18 meses mediante dos o más contratos temporales por circunstancias de la producción, ya sea para el mismo puesto o para otro distinto dentro de la misma empresa. No importa si entre los contratos existen interrupciones. Lo relevante es sumar el tiempo trabajado dentro de esa ventana de 24 meses. La misma regla se aplica cuando el trabajador presta servicios a través de empresas de trabajo temporal (ETT). Si el puesto ha sido ocupado de forma sucesiva durante ese tiempo mediante contratos temporales, también se genera el derecho a adquirir la condición de trabajador fijo. ¡Y cómo reclamar el contrato indefinido? El Estatuto señala que las personas contratadas incumpliendo lo establecido en el artículo 15 adquirirán automáticamente la condición de fijas. También ocurrirá lo mismo cuando un trabajador temporal no haya sido dado de alta en la Seguridad Social una vez superado el plazo legal que podría haberse establecido para el período de prueba. La ley también considera fraude cuando una empresa encadena contratos temporales superando los límites legales. En estos casos, si un trabajador ha prestado servicios durante más de 24 meses en un período de 30 meses mediante dos o más contratos temporales, la relación laboral pasa a considerarse indefinida. Estas son las únicas excepciones No obstante, existen excepciones. Este límite no se aplica a determinados contratos, como los de interinidad o los contratos de formación, que responden a finalidades concretas y no deben utilizarse de forma encadenada para cubrir necesidades permanentes. Para que un contrato temporal sea legal debe existir una causa justificada que explique esa temporalidad. Cada modalidad responde a una necesidad específica de la empresa y utilizar una incorrecta también puede suponer fraude de ley, especialmente si el trabajador acaba realizando funciones distintas a las que figuran en su contrato.

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