¿Cuál es el origen de la expresión "Por el interés, te quiero Andrés"?
2026-02-23 - 10:33
La expresión ‘Por el interés te quiero, Andrés’ se usa para señalar un cariño o amor que no nace del afecto sino del provecho. La expresión procede de una forma más antigua que decía originalmente, ‘Te quiero, Andrés, por el interés’, registrada en refraneros de principios del siglo XX y perteneciente a una tradición mucho más amplia de coplillas y diálogos populares que advertían sobre los amores interesados. Dentro de ese grupo aparecen versiones dialogadas muy extendidas en la transmisión oral, como ‘¿Por qué me quieres, Andrés? —Por el interés. —¿Y por qué más? —Por nada más’, una pequeña escena que deja al descubierto la sinceridad brutal del remitente. Junto a ella circulaban otras variantes igual de ingeniosas, entre ellas ‘¿Por qué quieres a la fea, Andrés? —Por el interés. —Y tú, Pascual? —Por el capital’, documentada ya en 1907 en el Doctrinal de Juan del Pueblo de Fermín Sacristán. Estas ocurrencias convivían con coplas y refranes que reforzaban la misma idea, por ejemplo ‘¿Cuánto me quieres, Magdalena? Según el dinero que tengas’, ‘En acabándose la plata, el amor se desbarata’ o ‘El amor es fuego, pero con él no se cuece el puchero’, sentencias que reflejaban un ánimo colectivo muy consciente de la estrecha relación que existía desde tiempo atrás entre sentimiento y conveniencia económica. La evolución hacia la forma actual ‘Por el interés, te quiero Andrés’, en lugar de ‘Te quiero, Andrés, por el interés’, llegó al invertir el orden y colocar ‘Por el interés’ al principio, convirtiendo la advertencia en más directa y así se percibía de inmediato la verdadera motivación del afecto. Con este formato, el refrán adquirió un tono más afilado y fácil de retener, en parte porque el cierre con ‘Andrés’ le daba una rima y musicalidad a la locución que encajaba a la perfección en el habla cotidiana y llegando de ese modo hasta nuestros días. La popularidad de la expresión se produjo a principios de los años noventa, cuando el grupo Los Nikis publicó una canción titulada exactamente ‘Por el interés te quiero, Andrés’ en su álbum de 1989 La hormigonera asesina, convirtiéndose en el habla de las generaciones de aquella época en un comentario irónico, rápido y muy reconocible para dejar claro que ahí no hay romanticismo, sino conveniencia, y que el ‘te quiero’ dura exactamente lo que duren las ventajas y el dinero.