¿Cuándo vuelve 'Los Bridgerton'? Esta es la fecha de estreno del segundo bloque de capítulos de la temporada 4 en Netflix
2026-02-11 - 06:15
No puede resultarle una sorpresa a nadie a estas alturas, pero la cuarta temporada de Los Bridgerton está arrasando en Netflix. En cuanto se estrenó, se alzó sobre la miniserie policíaca Él y ella, que había ocupado el primer puesto de lo más visto en todo el mundo, y casi duplicó los números de Sullivan's Crossing. En España, el orden de preferencias se ajusta, tal cual, al global. Sin embargo, Shonda Rhimes, productora de Los Bridgerton, se las promete muy felices ya que esta cuarta temporada se segmenta en dos tandas: la primera, compuesta por cuatro episodios, seguramente ya la hayas devorado a estas alturas. Todavía queda una segunda mitad, con el mismo número de entregas, que aterriza en el catálogo de Netflix el 26 de febrero. La plataforma roja le otorga este trato a sus buques insignia, constituyendo Stranger Things el ejemplo más palmario: su última temporada, como esperadísimo acontecimiento, se fragmentó en tres tandas, la definitiva dedicada al episodio final y estrenada justo a final de año. Ahora, sin Stranger Things en su catálogo, Los Bridgerton son los encargados de mantener a Netflix en la primera línea del streaming, puesto que se trata, sin duda, de su serie más popular y seguida. ¿De qué trata la cuarta temporada? Benedict Bridgerton (Luke Thomson) siempre ha estado en la familia, pero no necesariamente en primer plano. De hecho, su personaje parecía limitarse a observar la vida de sus activos hermanos, acomodado en la posición del que se dedica a escrutar las desdichas y golpes de suerte ajenos y, de cuando en cuando, hacer un comentario irónico. Al fin y al cabo, eso de emparejarse de manera definitiva, saliera bien o mal, no era algo que a él le provocase mucho interés. La cuarta temporada parece interponerse en sus deseos, ya que Benedict es adelantado hasta el primerísimo primer plano. Mientras sus hermanos hacen o rehacen sus existencias con mayor o menor tino, él disfruta de la bohemia sin el objetivo de sentar cabeza. Puede permitirse pasar así todos los años que le quedan, quizá no muchos debido a su poca saludable rutina. En cambio, la mujer de sus sueños se materializa en el lugar más propicio: un baile de máscaras en el que nadie conoce a nadie. Benedict ni siquiera llega a conocerla por su nombre, más allá del de La Dama Plateada, antes de que decida que si hay una persona por la que estaría dispuesto a sentar cabeza, es la que se esconde tras esa excéntrica y tentadora máscara veneciana.