Cuando la lluvia se alarga durante semanas: cómo la humedad influye en la salud
2026-02-12 - 06:55
En algunos lugares de España están más acostumbrados a las lluvias habituales que en otros. Así, en las épocas en las que son más frecuentes, hay regiones que están más preparadas para hacerles frente que otras. Esto puede verse reflejado en las infraestructuras y los planes de contingencia, pero también en el sentir de la gente que los habita, porque las lluvias constantes no solo pueden afectar nuestro humor y estado de ánimo, también es algo que puede repercutir en nuestra salud. Cómo afecta la humedad a nuestra salud Los interminables días de lluvia no solo nos afectan a nivel emocional, aunque esto no es poca cosa. Dejamos de ver el sol durante días, nos enfrentamos a los caminos encharcados, a llevar el paraguas a todos lados, a tener que convivir con los paraguas mojados de otras personas que dejan un reguero de agua en espacios cerrados. También hacen que el ambiente sea mucho más húmedo, lo que puede tener más importancia de la que pensamos. La humedad ambiental, además de provocar en algunas personas que el cabello se encrespe o rice sin que sea lo deseado, puede tener efectos sobre la salud, sobre todo en aquellas personas que tienen problemas respiratorios, como asma o enfermedades crónicas. "Los ambientes húmedos favorecen la proliferación de ácaros y moho", explica la doctora Natalia González Florido, neumóloga en Vithas Málaga, en El Debate. "Son dos desencadenantes frecuentes de crisis asmáticas". Por eso conviene evitar que la humedad se acumule dentro de nuestras casas, algo que es más sencillo que suceda tras días de lluvia interminable. Además de aumentar los síntomas de algunas enfermedades respiratorias, como el asma, la humedad también puede aumentar el riesgo de disnea, bronquitis y rinitis alérgica. El aire húmedo, como hemos visto, hace que proliferen los ácaros y el moho, lo que no solo puede provocar alergias respiratorias, también efectos sobre la piel, como eccemas. En ambientes húmedos, la sensación de frío húmedo ‘cala en los huesos’, lo que provoca malestar e incomodidad. El aire se siente denso, lo que hace que respirar pueda resultar más difícil, requiere un mayor esfuerzo por nuestra parte, lo que provoca fatiga. Provoca cansancio, pesadez y dificultad para concentrarse, además, puede aumentar las molestias de dolencias previas, como sucede con los dolores reumáticos y dolencias óseas. También el descanso puede ser de menor calidad, lo que aumenta la fatiga y empeora el estado de ánimo. Cómo evitar la humedad en el hogar Conseguir que la humedad en casa no sea excesiva no siempre es sencillo, sobre todo si no deja de llover en el exterior. Por eso conviene conocer algunos trucos y consejos que podemos poner en práctica para lograrlo. El primero de ellos y en el que coinciden todos los expertos es la importancia de una buena ventilación, porque las bacterias se desarrollan en los espacios cerrados y sin circulación del aire. También hay que usar la calefacción de forma sensata, poner el extractor de humos al cocinar o tener a mano un deshumidificador, que absorbe y drena la humedad del ambiente. Además, puede ser recomendable evitar las plantas en el interior, así como tender la colada en los espacios donde se acumula más humedad. Referencias Guarnieri, G., Olivieri, B., Senna, G., & Vianello, A. (2023). Relative Humidity and Its Impact on the Immune System and Infections. International Journal Of Molecular Sciences, 24(11), 9456. https://doi.org/10.3390/ijms24119456