Cuidado con los viejitos
2026-01-27 - 10:29
Lo confirmé una vez más hace poco, saliendo de un cine en Madrid. Iba con un amigo de pasado turbulento que incluye varias muescas imaginarias en la culata de un arma que, en atención a los espíritus sensibles, también consideraremos imaginaria. Paseábamos, viejos, setentones, tranquilos, cuando un individuo desconsiderado nos hizo objeto de una grosería: un empujón, malas maneras y ninguna intención de disculpa. Mi acompañante se limitó a pronunciar a media voz la palabra «gilipollas», pero el otro la oyó, volviéndose airado. Era un sujeto grande, bastante alto, sobre los treinta y tantos o cuarenta años. En plena forma. Por el acento parecía uruguayo o argentino. Miró a mi amigo desde muy arriba –mi amigo, que es de poca... Ver Más