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'Decomasters': cómo adaptar la fórmula de éxito de 'Masterchef' al mundo de la chapuza

2026-02-03 - 07:26

La decoración es un filón para los canales secundarios. Cuántas veces repondrán al día en el planeta los programas de los Hermanos Scott. Ellos, haciendo reformas sin despeinarse. Y la audiencia coge ideas, mientras se siente menos sola observando a que a todo el mundo se le complican las ilusiones. Hay que ajustar presupuesto, hay que lidiar con chapuzas inesperadas, hay que asimilar que el resultado quizá no sea como imaginaste. Y, justamente, de eso mismo se aprovecha esta tipología de docushows: el público se tiene que quedar hasta el final de la emisión. Sí o sí. O se perderá cómo convirtieron en una suit a la habitación más triste. Aunque, en realidad, de sorpresa poco, pues estos programas casa que tocan casa que igualan: cambian la madera oscura por un blanco roto y ya luce moderno. La productora de Masterchef, especializada en realities de aspirantes a oficios, intenta por segunda vez aprovechar la decoración para crear una competición trepidante en la zona más trasnochada del prime time. Esta vez, adapta la fórmula de Masterchef Celebrity a la obra. Y, para hacerlo más llevadero -las pruebas y el delirio-, los protagonistas del juego son parejas de famosos que van del morbo del corazón más clásico -Mar Flores e hijo, Isa Pantoja y novio- a la comedia que dinamiza la tensión. Que si Eduardo Casanova con Sonsoles Ónega Canco Rodríguez. Que si La Terremoto y Eduardo Navarrete. A este último, también se le puede ver concursando al mismo tiempo en El Desafío de Antena 3. Porque hay una estirpe de celebridades especializada en realities de famosos haciendo cosas. Perfecto para ellos y su dignidad: ya es difícil recordar quién participó en Masterchef, El Desafío, Maestros de la costura, Bake off, Mira quién baila o cualquier derivado. Demasiadas emisiones. Demasiada gente. Y no es lo mismo cocinar o cantar, porque quien más quien menos a cocinado o cantado, aunque sea mal, que ser un obrero avezado. Ahí Decomasters ha aprendido la lección del fiasco de Masters de la reforma de Antena 3. Otro programa que hemos olvidado. Este nuevo es más exterior, más luminoso en localizaciones reales. Incluso más práctico. Al final, es montar muebles de Ikea. ¿Quién no ha montado una estantería Kallax de Ikea?. No obstante, la dinámica necesita tiempo para ser digerida por los espectadores de La 1 que ya no saben si los famosos están haciendo cemento o crema pastelera. Así que el programa se centra en dibujar tramas emocionales alimentando el aliciente de la curiosidad de descubrir cómo dejará la hermana de Miguel Bosé o la hija de Isabel Pantoja. Ni siquiera nos da morbo ya ver a Mar Flores y Antonia Del Latte juntas en prime time. La sociedad está en otras sensibilidades y en otras formas de relacionarse con la fama. De hecho, probablemente, de Decomasters interesa más por el qué embellecedora filigrana harán con un presupuesto limitado. Si aguantas las casi tres horas que dura, claro. En la duración el programa es muy realista: te da tiempo a cambiar la decoración de tu propio salón a la vez que ves un episodio completo.

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