¿Demencia digital? Cinco señales de que las pantallas están pasando factura en la memoria
2026-02-02 - 11:55
La omnipresencia de móviles, tablets y ordenadores en la vida cotidiana ha generado alarma entre los educadores, pediatras o especialistas en salud mental. Más allá de las preocupaciones ya conocidas sobre el sueño y la salud emocional, un número creciente de estudios plantea que el uso intensivo de pantallas podría estar pasando factura a la memoria y otras funciones cognitivas, especialmente entre las generaciones más jóvenes. La Asociación Española de Pediatría ha puesto en marcha el Plan Digital Familiar, una guía científica dirigida a familias para promover el uso saludable de las tecnologías. El documento, elaborado por pediatras y respaldado por la Agencia Española de Protección de Datos, alerta de los riesgos que conlleva el uso excesivo de pantallas sobre función cognitiva, bienestar y relaciones familiares, e incorpora recomendaciones específicas adaptadas por edades. El Plan Digital Familiar subraya que mantener dispositivos encendidos «como ruido de fondo» genera distracción y reduce la capacidad de concentrarse en tareas significativas, como el aprendizaje del vocabulario o el juego estructurado. Esta distracción sostenida puede traducirse en dificultades para retener información, ya que la memoria depende de la atención plena para consolidar recuerdos. La AEP advierte que superar los tiempos de exposición recomendados —evitar pantallas de 0 a 6 años, menos de una hora diaria de 6 a 12 años, y menos de dos horas diarias a partir de los 12 años— puede aumentar el riesgo de deterioro cognitivo, entre otros efectos sobre la salud y el cerebro. El documento recuerda que los momentos libres de dispositivos —como comidas, juego o convivencia en familia— son esenciales para la interacción social y el aprendizaje natural. El uso de pantallas en estas situaciones puede desplazar experiencias que son clave para la memoria y la comunicación interpersonal. El plan destaca que el uso de pantallas antes de dormir puede alterar la secreción de melatonina y la arquitectura del sueño, con consecuencias negativas para la consolidación de la memoria y el rendimiento cognitivo. El descanso insuficiente es un factor bien documentado en la pérdida de retención de información. Aunque el plan reconoce que las tecnologías forman parte de la vida actual, advierte que el exceso de medios digitales puede desplazar actividades físicas, sociales y de juego que estimulan la memoria, la creatividad y las capacidades cognitivas en desarrollo de los niños y adolescentes. El Plan Digital Familiar de la Asociación Española de Pediatría no utiliza el término «demencia digital» como diagnóstico clínico, pero sí llama la atención sobre los posibles riesgos para la atención, la memoria y la salud general de los menores asociados a un uso inadecuado de pantallas. El documento propone una serie de recomendaciones claras y practicables para que las familias reduzcan estos riesgos y promuevan hábitos digitales saludables, equilibrando las ventajas de la tecnología con experiencias que favorecen el desarrollo cognitivo y emocional. Las recomendaciones incluyen limitar el tiempo de pantalla, promover descansos digitales regulares y favorecer prácticas de aprendizaje profundo y presencial, sin demonizar la tecnología pero sí gestionando de forma consciente su uso.