Dermatitis atópica o problemas tiroideos pueden alertar de una celiaquía no diagnosticada
2026-01-27 - 13:47
La dermatitis atópica o determinados trastornos tiroideos acompañados de síntomas digestivos, aunque sean leves, pueden estar relacionados con la enfermedad celíaca , una patología crónica de base autoinmune que continúa infradiagnosticada. Esto es lo que advierte el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa , centro que insiste en la necesidad de mantener un alto índice de sospecha clínica para lograr un diagnóstico precoz. El jefe del Servicio de Aparato Digestivo, Francisco Javier Romero Vázquez , explica que no todas las enfermedades autoinmunes están directamente vinculadas con la celiaquía , pero recomienda considerarla en pacientes con patologías como la dermatitis atópica o la tiroiditis autoinmune cuando se asocian a síntomas digestivos persistentes como pueden ser el malestar epigástrico, la pesadez tras las comidas o la distensión abdominal. La enfermedad celíaca se produce por una intolerancia permanente al gluten, presente en cereales como el trigo, la cebada o el centeno , que provoca una atrofia de las vellosidades intestinales y una alteración en la absorción de nutrientes. Según el doctor Romero Vázquez se trata de la patología digestiva con mayor asociación a otras enfermedades autoinmunes, como la diabetes tipo I, la hepatitis autoinmune o el síndrome de Sjögren. Romero Vázquez describe la celiaquía como la «enfermedad del iceberg », ya que los síntomas clásicos —diarrea intensa, pérdida de peso o anemia marcada— solo aparecen en una minoría de los casos. Lo más habitual es que se manifieste con signos inespecíficos, lo que retrasa el diagnóstico y hace que se detecte, cada vez con más frecuencia, en personas mayores de 60 años. El especialista advierte de que este retraso puede acarrear consecuencias relevantes, como anemia ferropénica, osteoporosis o déficits vitamínicos . Por ello, insiste en que la celiaquía debe contemplarse siempre en el estudio de los trastornos digestivos, incluso ante síntomas leves, ya que su detección temprana permite evitar el daño intestinal crónico y sus complicaciones.