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Descubren que un popular suplemento antioxidante alimenta las células del cáncer

2026-03-18 - 16:20

Durante décadas, el glutatión ha sido uno de los «ojitos derechos» de la industria de los suplementos nutricionales . Conocido en ocasiones como el «antioxidante maestro», su función es proteger a las células del daño oxidativo y reparar el ADN. Sin embargo, en el complejo ecosistema del cáncer, lo que es bueno para el huésped suele serlo aún más para el invasor . Un estudio liderado por el Centro Oncológico Wilmot de la Universidad de Rochester (EE. UU.) y que publica hoy la revista ' Nature ' acaba de desvelar un giro de guion en la oncología metabólica: las células cancerosas no solo usan el glutatión para protegerse, sino que lo devoran como fuente de energía para crecer. El hallazgo, fruto de años de investigación del equipo del doctor Isaac Harris, apunta a que el cáncer ha desarrollado una estrategia sumamente eficaz para capturar este nutriente incluso cuando el entorno celular es hostil y los recursos escasean. Al analizar muestras de tumores de mama del biobanco de la institución, los científicos descubrieron depósitos masivos de glutatión en el fluido interno de los tumores, confirmando que las células malignas lo están «secuestrando» del organismo para obtener cisteína, un aminoácido esencial para su supervivencia. «Las células cancerosas y las normales utilizan potencialmente fuentes de alimento diferentes», explica Harris, profesor de Genética Biomédica y autor principal del estudio. Para el investigador, el descubrimiento obliga a cambiar la perspectiva con la que se mira la despensa de los tumores. «Hasta ahora, la mayoría de los científicos se habían centrado en cómo el glutatión previene o repara el daño celular, no en su capacidad para alimentar al cáncer. Tal vez necesitemos reexaminar todo lo que creíamos que no podía ser usado como comida por un tumor», señala Harris. Esta capacidad del glutatión —ser un protector celular y, a la vez, un combustible tumoral— es un arma de doble filo. Sin embargo, no es el primer antioxidante que muestra esta cara oscura ; recientemente, otros estudios han vinculado a la taurina con el crecimiento de células de leucemia. Para Alberto Díaz Ruiz , jefe del Laboratorio de Gerontología Celular y Molecular en el Instituto IMDEA Nutrición, este trabajo evidencia la «tremenda plasticidad metabólica» del cáncer, una capacidad de adaptación que le permite sobrevivir en condiciones adversas y desarrollar resistencia a terapias convencionales al activar vías de alimentación alternativas. La comunidad científica internacional ha recibido el hallazgo con cautela pero con un reconocimiento unánime a su rigor. Lluís Espinosa, coordinador del grupo de investigación en Mecanismos Moleculares del Cáncer y de las Células Madre del IMIM-Hospital del Mar, considera que el estudio está realizado de forma «impecable» y que su robustez establece con solidez la importancia de este antioxidante como fuente de alimento en tumores de mama. No obstante, Espinosa advierte de que aún queda por esclarecer si factores externos, como «dietas ricas en glutatión o la ingesta directa de este compuesto como suplemento », influyen directamente en los niveles que se acumulan alrededor del tumor. Esta sospecha pone el foco sobre el mercado de la suplementación , donde el glutatión se vende a menudo sin control médico. «El uso de complementos ha de responder a situaciones especiales y hacer uso de ellos de forma gratuita sin ninguna supervisión podría llegar a ser contraproducente, como sería este caso en pacientes con cáncer», advierte Iciar Astiasarán , directora del Centro de Investigación en Nutrición de la Universidad de Navarra. La experta recuerda, además, que esta sustancia no cuenta con declaraciones de propiedades saludables autorizadas ni por la EFSA en la Unión Europea ni por la FDA en Estados Unidos. La parte más esperanzadora de la investigación radica en la ventana terapéutica que abre . Al identificar esta «adicción» del tumor, los científicos han comprobado en modelos preclínicos que bloquear la capacidad del cáncer para descomponer este antioxidante frena drásticamente el crecimiento de la masa maligna . Utilizando tecnología avanzada, el equipo de Rochester ya ha identificado un fármaco —desarrollado hace una década— que podría inhibir este proceso de degradación. Para Espinosa, si estos datos se confirman en muestras de pacientes, obligarían a la salud pública a «reconsiderar la percepción generalizada del glutatión como un compuesto intrínsecamente beneficioso ». El objetivo final del equipo de Harris es perfeccionar estas terapias para que sean capaces de «matar de hambre» al tumor de forma selectiva, eliminando su acceso a este combustible específico sin dañar a las células sanas que, a diferencia del cáncer, no dependen de este mecanismo para sobrevivir.

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