Desirée de Fez, la belleza que hay en la oscuridad
2026-03-23 - 11:40
Una mujer de mediana edad se despierta tirada en el suelo de una tienda Claire's de un centro comercial de las afueras de Barcelona . No sabe qué ha sucedido ni cuánto tiempo lleva allí, pero la luz regresa gradualmente y poco a poco va viendo lo que tiene alrededor: los escaparates llenos de gotas de sangre, toda esa bisutería barata y accesorios de fantasía sucios y destrozados. Ella también está ensangrentada y con las orejas agujereadas, llenas de pendientes de distintos tamaños. Así empieza 'No la dejes sola', la primera novela de la periodista y crítica de cine Desirée de Fez (que ya debutó en la narrativa de no ficción con 'Reina del grito: Un viaje por los miedos femeninos'), recientemente editada por Blackie Books. La precariedad, la maternidad, la familia, la madurez, la vida adulta y lo que a menudo va asociado a todo ello: la ansiedad, el estrés , la depresión, la insatisfacción, el vacío, la culpa, la incomunicación; los miedos que arrastramos y que nunca se van del todo: a la soledad, a la pérdida, a no estar a la altura, al fracaso, a no ser lo que un día quisiste ser , al paso del tiempo, a perder todo cuanto amas; la distancia entre la vida que tienes y la que esperabas tener, las cárceles que elegimos; el cuerpo y las violencias que puede haber en él. También esos miedos y esas servidumbres transmitidos de generación en generación de mujeres, el peso de la herencia en la vida. Estos son los temas que recorren 'No la dejes sola', una novela sobre una familia de mujeres, cada una sola a su manera , que se mueve entre el costumbrismo, el humor negro, el 'body' horror' , la fantasía y la autoficción, con divertidas referencias al cine de Cronenberg, Almodóvar o a películas como 'La posesión', de Zulawski, o a la más reciente 'La sustancia', de Coralie Fargeat. Lo que cuenta De Fez es interesante y por momentos delirante (y a su vez amargo), pero su gran hallazgo es cómo lo cuenta. La autora consigue alejarse de los lugares comunes de gran parte de la autoficción contemporánea para escribir una novela llena de imaginación, humor, misterio y ternura. Una novela que también logra la gran virtud de leerse en imágenes , esas imágenes del cine del que bebe y que se nota que es parte de la educación sentimental de la escritora. Decía Paco Plaza que el cine de terror es una de las formas más poéticas de contar lo que nos pasa como sociedad. Y eso es lo que consigue Desirée de Fez con su novela. Una novela verdaderamente singular y mágica sobre los abismos y los fantasmas que nos habitan, sobre mujeres que se preguntan si la vida que tienen es la vida que desean, sobre cómo nos convertimos en las personas que somos, cómo somos el resultado de muchas de las cosas que nos pasaron de niños, sobre la belleza que hay en la oscuridad.