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Después de 'Scream', Kevin Williamson hizo esta fallida y polémica película que lo mantuvo 27 años sin dirigir

2026-02-28 - 10:13

1999 parecía que iba a convertirse en el año definitivo para consagrar al guionista Kevin Williamson como figura fundamental del Hollywood de finales de los 90. Solo tres años antes, en 1996, había dado nuevas alas al alicaído género del slasher, de la mano de Wes Craven, con Scream: Vigila quién llama. Una vuelta de tuerca al género popularizado en los 70 y 80 por personajes como Michael Myers, Jason o Freddy Krueger, pero imbuyéndolo de una cierta clase de cinismo propia de la generación X y un elemento metaficcional que permitía que la audiencia se sintiera cómplice de los códigos manidos del subgénero. Su sorprendente éxito dio lugar a una secuela casi inmediata en 1997, ya convertida la saga en una de las franquicias más exitosas de los 90 y posicionando a Dimension (la división de cine de terror de Miramax comandada por Bob Weinstein) como el estudio fundamental del terror teen. A su vez, Williamson también daría lugar a otra franquicia menos redonda pero igualmente efectiva que Scream en la taquilla, titulada Sé lo que hicisteis el último verano, aunque las habilidades como cineasta de Jim Gillespie no estaban a la altura del maestro Craven. Las protagonistas de sus películas, la actriz Neve Campbell en Scream y Jennifer Love Hewitt en Sé lo que hicisteis... se convirtieron en figuras relevantes del star system juvenil de finales de la década, demostrando la habilidad de Williamson para entender a los adolescentes de dicha década, algo que demostraría con creces en Dawson Crece, el serial teen estrenado en 1998 (y que duraría cinco temporadas), protagonizado por nuevas estrellas juveniles como Katie Holmes, James Van Der Beek, Michelle Williams o Joshua Jackson. Esa mezcla perfecta entre la comedia adolescente del John Hughes de los 80, el género del slasher y la distancia irónica posmoderna promulgada por los Whedon, Tarantino y Smith a principios y mediados de los 90 parecía no tener fin. Tanto es así que para 1998 tenía pendiente de estreno una reinterpretación en clave adolescente de La invasión de los ladrones de cuerpos (que en un principio quería dirigir él, pero acabó en manos de Robert Rodríguez) y en el año 2000 Scream 3 (que finalmente el no escribió, pero que si fue dirigida por Wes Craven). Dos proyectos de los que se descolgó ligeramente por un trauma de la infancia y adolescencia. 'Killing Mrs. Tingle': un guion surgido del trauma Ese trauma fue una profesora en el instituto que, en palabras del propio Williamson, "la tomó conmigo desde el momento que puse un pie en su clase". El cineasta también recuerda como, en mitad de una clase en la que Williamson estaba leyendo uno de sus relatos, su profesora le dijo que no tenía ninguna esperanza de convertirse en escritor. Tanto es así, que Williamson se olvidaría de ese sueño e intentaría probar suerte como actor en Los Ángeles. Pero en una clase de escritura en la universidad de UCLA le sirvió de pie para desarrollar un guion en el que podía sacar a la luz el trauma de esa profesora de secundaria. Un guion, previo incluso a su libreto de Scream, protagonizado por una estudiante modelo acosada por una profesora (lo que le imposibilita acceder a una beca universitaria que necesita) acaba secuestrándola para intentar que cambie de opinión. El guion, titulado Killing Mrs. Tingle, nunca salió a la luz. Pero tras el éxito consecutivo de Scream, Sé lo que hicisteis el último verano y sobre todo el serial Dawson Crece, le permitió presentárselo a Dimension y que fuera la película que le permitiera estrenarse como director, además de como guionista. Para el personaje de la estudiante modelo elegiría a una de las estrellas juveniles más en alza de finales de los 90, la además protagonista de su serial televisivo, Katie Holmes y para el personaje de Mrs. Tingle a una de las mejores actrices británicas de la historia, Helen Mirren. La importancia de este proyecto para Williamson, hizo que no pudiera encargarse del guion de la tercera entrega de Scream y que su implicación en The Faculty fuera escasa debido a la imposibilidad de estar en el set de rodaje de la misma, ya que el proceso de producción de ambos filmes fue casi en paralelo. Pero el proyecto más querido y personal de Williamson no se esperaba encontrarse con un acontecimiento terrorífico que ocurriría en paralelo a la producción del filme y en el mundo real: la masacre del instituto Columbine. Columbine, o cómo la realidad modifica la ficción La ópera prima como cineasta de Williamson tenía previsto su estreno en Estados Unidos el 11 de agosto de 1999. Pero durante el proceso de realización del filme, en concreto el 20 de abril de 1999, dos estudiantes del instituto Columbine en el estado de Colorado, Eric Harris y Dylan Klebold, armados con explosivos caseros, fusiles de asalto, cuchillos y escopetas, perpetraron una masacre en su colegio de secundaria, asesinando a 12 estudiantes y un profesor, hiriendo a más de veinte personas y suicidándose ambos, tras cometer la mayor masacre ocurrida en un colegio estadounidense hasta el momento. La indumentaria de los asesinos (similar a la de los protagonistas de una película coincidente en el tiempo con la masacre como Matrix) y sus aficiones (en el domicilio de ambos los investigadores descubrieron que eran fans del videojuego en primera persona Doom), convirtieron a cine y videojuegos en la nueva bestia negra de la sociedad y los medios sensacionalistas. Y una película que llegaría menos de cuatro meses después de un acontecimiento que dejó en shock a la sociedad estadounidense a lo mejor no era la mejor idea para sus resultados en taquilla. Por lo que de llamarse Killing Mrs. Tingle (Matando a la Srta. Tingle) pasaría a titularse Teaching Mrs. Tingle (Enseñando a la Srta. Tingle en su traducción literal, aunque a España llegaría con el más obvio, Secuestrando a la Srta. Tingle). Pero el cambio de título fue lo de menos, ya que el estudio (al igual que ocurriría con la producción de Scream 3) decidiría que se realizaran una serie de reshoots para suavizar el tono del filme. Cambios y resultados finales El más relevante sería el destino final del personaje de Trudie Tucker, asesinada accidentalmente por la Srta. Tingle y gracias a la magia de los reshoots, salvada in extremis por el yearbook del instituto. Pero también, para reducir la calificación de la cinta de mayores de 18 años a recomendada para mayores de 13, algunas secuencias relacionadas con una ballesta que da lugar al arranque de los acontecimientos, reduciría su carga sangrienta. Al igual que reducir la mezquindad y maldad de su protagonista principal, el personaje de Katie Holmes, una sociópata manipuladora en el guion original, que aquí se reconvierte en un personaje de una mayor candidez y escalas de grises. El suavizamiento de la trama, que pasó de ser una comedia negra cercana a los preceptos de Brett Easton Ellis, más la inexperiencia tras las cámaras de Williamson dio como resultado una cinta que, aunque mantiene las constantes del cine de Williamson, quedaría muy por debajo de los resultados de sus obras previas como guionista. Pero en el recuerdo queda destacar el centro del largometraje. Una excelente Helen Mirren que sirve además como conciencia y espejo distorsionado de la psique de sus alumnos secuestradores y permite vislumbrar en esos cara a cara con cada uno de ellos, la sombra de una obra que debería haber sido más atrevida en su jugueteo entre horror y comedia adolescente.

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