TheSpaineTime

Diez borrascas de alto impacto y un fenómeno que asombra a los meteorólogos: "Nadie recuerda algo similar"

2026-02-17 - 05:15

El pasado 1 de septiembre la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) dio a conocer la lista de 21 nombres que se iban a asignar a las borrascas de alto impacto que llegarían a España durante esta temporada. Se trata de un listado en orden alfabético que elabora de forma anual el Grupo Suroeste Europeo (formado por los servicios meteorológicos de España, Portugal, Francia, Andorra, Bélgica y Luxemburgo). Lo que nadie esperaba, sin embargo, es que el abecedario meteorológico correría tan deprisa y que a mediados de febrero ya se habría llegado a la letra O. Desde enero, de hecho, han 'aterrizado' en la Península diez borrascas de alto impacto seguidas: Francis, Goretti, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta, Nils y Oriana. Un carrusel de frentes eternos que ha sumado a España en la inestabilidad, ha provocado miles de incidencias por todo el país y ha hecho que muchos se alegrasen solo con ver unos tímidos rayos de sol entre temporal y temporal. Una situación que, como remarcan los expertos, no ha sido para nada normal. Francisco Martín, experto de Meteored, asegura a 20minutos que ni él ni compañeros suyos con los que analiza y debate precisamente sobre esta cuestión, todos ellos con más de 30 años de experiencia en meteorología, habían presenciando un fenómeno de estas características: "Ningún meteorólogo recuerda un episodio similar de diez borrascas de alto impacto seguidas". "Esto no significa que no haya habido, pero lo que sí significa es que no se tiene conocimiento hasta ahora de ello", aclara Martín, que, como recuerda, poner nombre a las borrascas se hace solo desde la temporada 2017-2018. Además, lo cierto es que no todas reciben denominación, ya que solo se nombra a las que se considera que sus repercusiones y efectos van a ser importantes en el terreno y en la población. "Sí que ha habido a veces que vienen tres o cuatro borrascas de alto impacto seguidas y dejan muchas lluvias intensas en algunas zonas. Pero diez en un periodo tan corto que no llega ni a los dos meses no, no es normal. No es algo normal dentro de nuestra memoria meteorológica", añade Martín. Lo mismo señala Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, quien reitera a este periódico lo inusual que ha sido lo vivido estos meses: "Encadenar diez borrascas en este tiempo supone una cada cuatro o cinco días. Es un ritmo que no habíamos visto hasta ahora y no es una situación nada habitual". En ocasiones anteriores, explica, sí que ha habido otros trenes de borrascas importantes que también habían traído importantes lluvias a la Península, como los ocurridos en marzo de 2018 o en marzo de 2025, pero tampoco llegaron a esta envergadura. Como explican ambos expertos, lo ocurrido supone así "un fenómeno extraordinario" similar al de otros anteriores como la borrasca Filomena, que tiñó Madrid y alrededores de blanco durante enero de 2021, o el de la DANA de Valencia de octubre de 2024, cuya combinación explosiva de distintas masas de aire y viento persistente provocó lluvias torrenciales y extensas sobre una misma zona. De igual manera, por tanto, ahora se debe analizar y estudiar a qué se ha debido también este carrusel de frentes. "No hay registros anteriores de que se haya producido algo así, por lo que ahora hay que tener precaución. Debemos estudiar todas las razones profundas que han llevado a ello", expone Martín. Un bloqueo en latitudes altas En primer lugar, como aseguran ambos expertos, el motivo concreto de que hayan llegado a la Península tal número de borrascas se debe a un anticiclón de bloqueo que se ha situado en la zona de Groenlandia y Escandinavia y que ha sido muy duradero. "Lo que ha impedido es que las borrascas pasasen de forma natural por el Atlántico Norte hacia las islas británicas y lo que ha hecho es empujar directamente las borrascas, generando un pasillo directo hacia España, Portugal y Francia", declara Martín. El experto ejemplifica que los anticiclones funcionan como "guardias de tráfico" que, en este caso, han obligado a las borrascas a bajar aún más de latitud en comparación con su emplazamiento habitual. A ello se ha unido el anticiclón de las Azores, que "ha tenido que emigrar e incluso desaparecer". Este anticiclón, que se encuentra en el entorno próximo a la Península, es el que rige el tiempo en general en España y el que lo modula, explica Del Campo, quien indica que en esta ocasión se ha situado mucho más al sur que de normal: "Por ello las borrascas han encontrado un camino y justo lo han hecho en la ruta que va hacia el sur de Europa". La influencia del cambio climático Con todo ello, la pregunta además es si el cambio climático ha tenido algo que ver en la extensión tan larga de este fenómeno. Tanto Martín como Del Campo se muestran todavía cautos hasta que no haya lo que se llaman "estudios de atribución". Estos evalúan el impacto de las borrascas y, mediante modelos científicos, determinan si sus efectos han estado relacionados o no con el cambio climático. "La mayoría de científicos somos un poco conservadores y hasta que no haya un estudio que lo demuestre, preferimos decir que no lo sabemos todavía", advierte el experto de Meteored. En cualquier caso, señala que es evidente que "algo está pasando", puesto que todas estas borrascas han venido cargadas de mucha humedad desde zonas tropicales y subtropicales y han llegado a la Península con mucha energía. Y esos dos elementos justo coinciden con lo que ha puesto de relieve la evidencia científica en los últimos años en relación con los cambios climáticos que experimenta el planeta. "Todo parece indicar que el cambio climático está detrás de muchos aspectos. Lo que sí está demostrado es que la temperatura del planeta está aumentando y, en un mundo cada vez más cálido, la capacidad de la atmosfera para retener humedad es mayor. Además, como los mares cada vez están más cálidos, las borrascas, DANAS o huracanes del atlántico y el mediterráneo obtienen cada vez más energía. Y todas estas borrascas han sido precisamente así, muy húmedas y con mucha energía, pero para demostrarlo objetivamente debemos esperar todavía a los estudios científicos", explica Martín. La misma coincidencia la señala Del Campo: "Habrá que hacer estudios para corroborarlo, pero ya hay una hipótesis, que es que el cambio climático antropogénico haya podido influir en que la cantidad de lluvias sea mayor. ¿Por qué? Pues porque tenemos un océano más caliente que es capaz de evaporar más vapor de agua y una atmósfera también más caliente que es capaz de retener más vapor". A la espera aún de que se realicen esas investigaciones que vinculen directamente el tren de borrascas con el cambio climático, en los últimos días sí que se ha publicado un estudio relativo a solo una de ellas, Nils, que ha sido una de las que ha llegado a Europa este mismo mes de febrero. Según este análisis, elaborado por un grupo de investigadores de grupo ClimaMeter, este frente se formó bajo "patrones climáticos inusuales", por lo que la intensidad de sus vientos y sus lluvias se debieron al cambio climático provocado por las emisiones de combustibles fósiles y no respondieron únicamente a causas naturales. "Los vientos más fuertes y las lluvias más intensas no pueden explicarse completamente solo por la variabilidad climática natural, lo que apunta al cambio climático provocado por el hombre como el factor principal", apunta el informe en sus conclusiones. ¿Podrían aún venir más borrascas? Tras diez frentes seguidos con nombre propio, lo cierto es que aún este episodio podría no haber acabado. Aunque a principios de semana se está experimentado una ligera tregua, entre el miércoles y el jueves todo apunta a la llegada de una nueva borrasca con precipitaciones localmente intensas, nevadas en cotas medias y rachas de viento que superarán los 100 kilómetros por hora en algunas zonas. Sí se confirma como de alto impacto, su nombre ya está asignado en la rueda de nombres definida previamente: Pedro. Con ello, la situación sería ya de por sí bastante inusual, puesto que de la lista de 21 nombres ya se habrían utilizado 16 y, si se acabaran todas las denominaciones en algún momento de los próximos meses, sería una situación nunca vista hasta ahora. "La temporada con mayor número de borrascas fue en 2023-2024, cuando se llegó a la letra R", confirma Del Campo: "Si se acabase la lista, se irían simplemente proponiendo nuevos nombres conforme fuesen haciendo falta". Ya en este sentido, la propia Aemet señaló en una publicación en X del pasado 9 de febrero que este era el año en el que más pronto se había llegado a la letra M. Así lo indicaban tras ponerle nombre a la borrasca Marta, que fue la que precedió a Nils y a Oriana. En cualquier caso, a la espera de lo que pueda ocurrir, ambos expertos reiteran que la ciencia lleva tiempo alertando de que cada vez se van a producir fenómenos más extremos. "Ya hemos vivido trenes de borrascas anteriores, pero es posible que estas situaciones sean cada vez más virulentas, sobre todo con mayor cantidad de lluvia en algunos episodios", advierte Del Campo. "Lo que dice la ciencia es que los fenómenos extremos se van a agudizar. Las lluvias van a ser cada vez más intensas y, en el lado contrario, las sequías cada vez más extremas. Lo vimos con la DANA de Valencia y ahora con un tren de borrascas que ha producido un invierno continuo", añade por su parte Martín. "¿Quiere decir esto que el año que viene va a pasar lo mismo? Pues probablemente no, porque se ha tratado de un fenómeno anormal y tremendamente raro como lo fue Filomena. Este tipo de situaciones se dan una vez cada 30 años, pero lo que sí asegura la ciencia es que todo este tipo de fenómenos van a ir a más y cada vez van a ser más extremos", expone el meteorólogo de Meteored, quien además alerta de que las consecuencias de este tren de borrascas es que habrá que estar atentos también a la gran temporada de polen que se avecina en primavera y al gran número de incendios que se pueden producir en zonas boscosas este verano: "Lo que sí parece que está claro es que el cambio climático está detrás de muchos de estos fenómenos".

Share this post: