Doctora Mariló Martín Arranz: "El gran hito contra la enfermedad de Crohn grave ya está aquí"
2026-02-22 - 07:53
Ya está disponible en España, para pacientes adultos, una nueva alternativa terapéutica contra la enfermedad de Crohn activa, de moderada a grave. Omyoh (mirikizumab) está especialmente indicada para quienes no responden, no toleran, o pierden respuesta a la terapia convencional. La evidencia científica expone que la mayoría de los pacientes con Enfermedad de Crohn (EC) de moderada a grave que recibieron un segundo año de tratamiento continuo con mirikizumab lograron resultados clínicos y endoscópicos a largo plazo, incluso aquellos que habían mostrado antecedentes de fracaso biológico previo. Para descifrar este gran avance en la enfermedad intestinal inflamatoria (Crohn), hablamos con la doctora experta Mariló Martín Arranz, Jefa de Servicio Aparato Digestivo del Hospital Universitario La Paz. Un nuevo tratamiento que reduce la inflamación La inclusión en el Sistema Nacional de Salud (SNS) de mirikizumab (tratamiento desarrollado por Lilly) supone una nueva alternativa para pacientes adultos con enfermedad de Crohn de moderada a grave, que han tenido una respuesta inadecuada a la terapia convencional. Este tratamiento reduce la inflamación del tracto gastrointestinal actuando sobre una proteína específica, la interleucina-23 p19, un factor clave en el desarrollo de la inflamación intestinal. Según los resultados de los estudios clínicos, entre los pacientes que alcanzaron remisión clínica al año de tratamiento, el 92,9% (según el análisis estadístico de casos observados) la mantuvo a los dos años, según el Índice de Actividad de la Enfermedad de Crohn. Los datos cambian la visión del pronóstico de los pacientes difíciles, porque indica que no solo se puede inducir respuesta, sino también consolidarla y profundizarla con el tiempo. En la práctica clínica, esto se traduce en mayor confianza para adoptar estrategias, reducir la dependencia de corticoides, evitar cambios prematuros de tratamiento y ofrecer a pacientes con múltiples fallos terapéuticos una expectativa real de control sostenido de la enfermedad. La enfermedad de Crohn y su incidencia en España La enfermedad de Crohn (EC) es una enfermedad inflamatoria intestinal (EII): el sistema inmune provoca una inflamación crónica del tubo digestivo. Puede afectar cualquier tramo, desde la boca al ano, pero lo más típico es íleon (final del intestino delgado) y colon. La inflamación suele ser discontinua ('a saltos') y puede ser transmural (afecta a toda la pared), lo que explica complicaciones como fístulas y estenosis. En estimaciones recientes, la incidencia en adultos de EII global en España se sitúa alrededor de 16,2 casos por 100.000 habitantes-año; dentro de ella, la enfermedad de Crohn 7,4 por 100.000 habitantes al año, y la colitis ulcerosa 8,1. Los síntomas más comunes que nos avisan de la enfermedad de Crohn dependen de la localización y del grado de inflamación, pero los más típicos son diarrea persistente (a veces nocturna); dolor abdominal; pérdida de peso y cansancio crónico; fiebre o febrícula en brotes: sangre en heces; supuración o fístulas; dolor e inflamación articular; y lesiones cutáneas. "No podemos prevenir el Crohn, pero sí reducir su riesgo" Aunque esta enfermedad inflamatoria intestinal tan prevalente "no puede prevenirse al cien por cien, puesto que en ella intervienen genética y factores ambientales complejos, sí hay medidas con evidencia razonable para reducir riesgo o empeorar menos", explica Arranz. Como medidas a tener muy presentes, "la más importante probablemente sea no fumar. Pero también ayuda llevar una dieta saludable, tipo mediterránea, con más fibra real (fruta, legumbre, verdura) y menos ultraprocesados. Mantener un peso saludable es clave, de la misma manera que el uso prudente de antibióticos y AINEs (ibuprofeno/naproxeno) cuando no son imprescindibles". En aquellas personas ya diagnosticadas, la prevención secundaria es sinónimo de una mejor adherencia, así como la vacunación y el control de factores de riesgo (tabaco, estrés sostenido, déficits nutricionales), y seguimiento 'treat-to-target' (por objetivos)". "Tratar la inflamación a tiempo puede reducir el riesgo de cirugía" El gran cambio de las últimas dos décadas es que se sabe que "tratar pronto y con objetivos claros puede reducir complicaciones y cirugía en muchos pacientes. En la enfermedad de Crohn hay una marcada disociación entre los síntomas del paciente y los hallazgos de las exploraciones complementarias". Por ello, en la actualidad, se realiza una monitorización cuidadosa incluso sin sintomatología y un tratamiento en busca de objetivos más ambiciosos que la desaparición de síntomas. "La estrategia 'treat-to-target' (por objetivos) no solo busca estar mejor, sino controlar la inflamación (idealmente lograr curación mucosa/endoscópica y biomarcadores bajos). Con ello intentamos frenar esa evolución en muchos pacientes si controlamos la inflamación de forma sostenida". Uno de los grandes problemas de la enfermedad de Crohn es su impacto vital, puesto que la urgencia deposicional afecta a la calidad de vida, a la salud mental, la sexualidad... "La EII es una enfermedad compleja que debe manejarse por equipos multidisciplinares expertos: es fundamental la participación de gastroenterólogos así como expertos en ecografía intestinal y endoscopia de estos pacientes, enfermería de práctica avanzada, radiólogos, cirujanos, y colaborar con reumatólogos, dermatólogos, nutricionistas y otros especialistas que nos permitan abordar la esfera completa del paciente". "El gran hito es el cambio de estrategia contra la enfermedad de Crohn" El gran hito de la última década es el cambio de estrategia: "hoy tratamos con objetivos claros. La comunidad científica recomienda no limitarse a aliviar síntomas, sino medir la inflamación con herramientas como la calprotectina fecal, ecografía, endoscopia y otras exploraciones, así como ajustar el tratamiento hasta lograr un control estable a largo plazo. Este enfoque, conocido como 'tratar hasta el objetivo', se asocia a mejores resultados a largo plazo". El futuro es prudente, pero esperanzador: diagnósticos más rápidos, tratamientos más personalizados y un seguimiento estrecho en un contexto multidisciplinar. El objetivo final es que la mayoría de las personas con Crohn puedan llevar una vida plena, con menos ingresos hospitalarios y menos complicaciones. Aunque a veces se confunde con trastornos funcionales, Crohn es una enfermedad orgánica y potencialmente complicada si no se trata a tiempo, que afecta sobre todo a jóvenes, puede tardar en diagnosticarse y condiciona la vida diaria. No existe una forma infalible de prevenir la enfermedad, pero sí hay un mensaje rotundo: "el tabaco empeora el Crohn, aumenta recaídas y eleva la probabilidad de cirugía. Dejar de fumar es, probablemente, la medida más importante que una persona con Crohn puede tomar por sí misma junto con la adherencia al seguimiento y al tratamiento pautado por el especialista". concluye la doctora Arranz.