"Dormir en mi casa cada noche es un lujo que no tenía": así trabajan los médicos españoles que emigraron a otros países de Europa
2026-03-18 - 05:10
Los médicos están llamados a la huelga esta semana en España por tercera vez este año para reclamar un estatuto propio que mejores sus condiciones específicas de trabajo. Las guardias obligatorias de 24 horas, que se paguen por debajo de la hora ordinaria y no computen para la jubilación —además de las maratorianas jornadas semanales— centran las reivindicaciones del colectivo. Los sindicatos han alertado en numerosas ocasiones de que las condiciones laborales del Sistema Nacional de Salud obligan a muchos galenos jóvenes a "autoexiliarse". En 2024, casi 6.000 médicos solicitaron el certificado de idoneidad profesional para trabajar fuera de España, según los últimos datos de la Organización Médica Colegial (OMC). De ellos, el 11% causó baja en la profesión. Las condiciones laborales y salariales, la estabilidad, la capacidad de desarrollo profesional y la flexibilidad del sistema sanitario son las principales razones de los médicos españoles para migrar al extranjero, según explican desde la Asociación Médicos Españoles en Europa (MEDES). "España tiene grandes médicos, pero muchos se ven obligados a marcharse para poder desarrollarse profesionalmente", advierte a 20minutos su presidente, Alejandro Barros, psiquiatra en Alemania desde 2018. Un gallego de 33 años que emigró nada más graduarse en 2017 y que trabaja en el hospital psiquiátrico LVR-Klinik Köln de Colonia, en el área ambulatoria, donde trata adicciones y TDAH en adultos. Para Barros, la razón más importante para emigrar fue "la flexibilidad del sistema alemán" que, según explica, "permite orientar la carrera de una forma bastante personalizada y facilita el desarrollo profesional". A ello se sumó que "las condiciones laborales en España no me resultaban especialmente atractivas". Allí realiza habitualmente jornadas de 8.00 a 16.30 con media hora de descanso (40 horas semanales). En su caso, dado que "en psiquiatría las consultas suelen requerir más tiempo que en otras especialidades, con entrevistas clínicas larrgas, exploraciones osicopatológicas y conversaciones más profundas con el paciente", en su agenda diaria suelen entrar una media de entre 10 y 15 pacientes. Respecto a las guardias, como neurólogo, realizaba "entre cinco y seis al mes", pero en la actualidad, como psiquiatra, suele hacer "entre tres y cuatro mensuales". Las guardias más largas, relata, "suelen durar unas 18 horas". Y añade: "Algunas empiezan a la una del mediodía y terminan a la mañana siguiente. Después de una guardia larga normalmente se tiene el resto del día de descanso". Las horas de guardia "están reguladas por convenio colectivo" y se pagan aproximadamente entre 36 y 40 euros durante los años de residencia. En España, según datos recopilados en 2023 por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), los residentes cobran de media entre 14,38 y 20,86 euros brutos por hora. Ya como especialistas, en Alemania reciben "entre 43 y 50 euros por hora", cantidad a la que se suman "complementos por nocturnudad, fin de semana o festivo". En España, la hora de guardia ronda entre los 27,26 y 29,89 euros brutos de media, llegando a los 50,80 para los días especiales. "Para los médicos que trabajan en hospitales, como es mi caso, las guardias forman parte del contrato laboral y cotizan al sistema público de pensiones. En el caso de médicos que trabajan por cuenta propia, las cotizaciones suelen ir al Versorgungswerk, que es el sistema de previsión profesional específico de los médicos en Alemania", continúa. Barros destaca del sistema aleman que "ofrece bastante flexibilidad para orientar la carrera médica, cambiar de hospital o especializarse en distintas áreas según los intereses de cada médico. También facilita bastante el desarrollo profesional y, en general, las condiciones laborales y salariales suelen ser más atractivas, sobre todo en los primeros años de carrera". Sin embargo, también apunta que "puede ser más exigente en algunos aspectos. A los médicos jóvenes se les da bastante responsabilidad desde etapas relativamente tempranas y en algunos servicios la carga asistencial puede ser alta". Del sistema español destaca la "extraordinaria calidad humana" de sus profesionales: "La cercanía, la empatía y la forma de relacionarnos con los pacientes forman parte de nuestra manera de ser", dice este gallego que en 2022 fundó la Asociación MEDES con el objetivo de "crear una red de apoyo entre profesionales sanitarios españoles que trabajan en distintos países europeos". En la actualidad cuenta con un centenar de socios que comparten información "neutral" y "sin conflicto de intereses". Para volver a España, asegura, "tendría que haber una condiciones laborales competitivas, estabilidad profesional y posibilidades de desarrollo similares a las que existen en otros países europeos". "Suiza me ha enseñado que aparte de médico soy Nicole" Nicole Ivars nació en Denia (Alicante) en 1991 y lleva trabajando como médico de familia en Suiza desde 2021. Previamente, había realizado su especialidad en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona y trabajado después como adjunta de Urgencias en el Hospital San Juan de Alicante. "Entre la pública y la privada, hacía muchas horas. Los médicos estamos muy acostumbrados a ese ritmo y muchas veces ni te planteas las cosas. A veces, estando de guardia me despertaba después de haber dormido una hora y me preguntaba '¿qué estoy haciendo con mi vida?' Mi marido fue quien encontró la oferta de trabajo por internet", relata a 20minutos. La doctora Ivars explica que tras realizar la entrevista y conocer las condiciones "imposibles a las que decir que no", dio el paso. Ella y su marido, que en España apenas podían cuadrar horarios para hablar con tranquilidad, decidieron mudarse. "En España perdí el entusiasmo al hacer la especialidad. En cinco minutos es imposible ayudar a la persona de forma integral. Cuando llegué a Suiza me enseñaron que podía tener media hora por paciente. Media hora", recalca. Como médico de familia en las consultas Arztpraxis Mylife, en el cantón de Solothurn, puede trabajar "hasta 45 horas semanales", pero actualmente, con dos hijos, trabaja el 90% de su jornada: de 7.30 a 12.00 con pacientes, más una hora "de burocracia", después para a comer y regresa de 14.00 a 18.00 horas. Sus guardias son también obligatorias, las realiza en el servicio de Urgencias del Hospital Bürgerspital Solothurn, pero son "una cada seis semanas aproximadamente y siempre en horario laboral, es decir, no se hacen a partir de las 0.00 horas". Según explica, cada cantón tiene su propio estatuto médico. En el suyo las guardias entre semana se realizan entre las 17.00 y 23.00 horas y los fines de semanas son de ocho a diez horas como máximo durante el día. Son los internistas los que realizan las guardias nocturnas, pero "no pueden hacer 24 horas, está prohibido". "Por hora de guardia te pagan una pasta, unos 170 euros. Aunque aquí cuesta vivir el triple, con una guardia en Suiza te pagan lo mismo que un sueldo en España". Cuando tienes hijos, además, te conceden tres años de exención para hacer guardias, añade. "A mí Suiza me ha dado la oportunidad de ser madre y poder estar con mis hijos. Dormir en mi casa todas las noches es un lujo que yo en España no tenía. Duermo en mi casa todas las noches desde hace cinco años, y eso no lo había vivido desde hacía ocho. Es una gran diferencia", destaca. "Me he perdido casi todas las celebraciones familiares durante mi residencia y, en cambio, desde que estoy en Suiza, cojo un avión y he podido celebrar celebrar los cumpleaños". Con todo, considera que "hay cosas por mejorar, como los permisos por nacimiento, que son de cuatro meses y los padres tienen 15 días, y durante el embarazo, que no te dan la baja hasta que no pares". "Como médico en España, tu vida es tu trabajo. Y cuando llegué aquí, descubrí que mi vida era otra cosa aparte de mi vocación, que sigue ahí, pero en España nos enseñan que esa vocación puede con todo. Cuando llegué a Suiza me di cuenta de que había otro mundo. Suiza me ha enseñado que aparte de médico soy Nicole, y que también tengo derecho a ser feliz". Ella quiere volver, pero "no a lo que conocía, dependiendo de las guardias de noche". "Qué triste que, con la calidad del sistema de salud español que tenemos, para poder ver que hay otras condiciones, tenemos que irnos al extranjero", concluye. Guillermo buscaba "condiciones mentalmente saludables" Guillermo Ferreira es cardiólogo adjunto en el hospital Skaraborgs sjukhus de Skövde, en Suecia. En 2014, este tinerfeño de 38 años se graduó en Medicina en la Universidad Católica de Valencia y en marzo de 2015 cambió la agradable temperatura de su isla por el paisaje nevado de Estocolmo. Se embarcó en la aventura de emigrar junto a su pareja, pediatra, en busca de "un país donde se valorasen los méritos académicos, más allá de la nota de un examen tipo MIR" y con "derechos a la conciliación familiar-laboral, pues teníamos claro que queríamos formar una familia y que no íbamos a esperar a acabar la especialidad". Un país en el que, además, encontraran "condiciones laborales mentalmente saludables, entre otras cuestiones, sin guardias de 24 horas". La decisión se tomó, asegura a este periódico, "con cierta pena porque España es un país con muchas bondades, productor de grandísimos profesionales". Las jornadas "estándar" para las pocas especialidades sin guardias —como dermatología o medicina paliativa— son de 40 horas semanas de lunes a viernes. No es el caso de Ferreira, que realiza turnos de 8.00 a 17.00 horas, en los que se incluye una hora para comer, las semanas que no tiene guardias, pero cuando le toca "guardia en Urgencias" trabaja "tres noches y un sabado o domingo durante el día (nueve horas). O si tiene guardia como responsable de planta, durante la semana puede acumular "unas 56 horas". "En mi caso, en urgencias de noche son de 12 a 14 horas. Cuando trabajas de noche estás 'libre' hasta que empiezas (a las 18.00 h ó 20.30 h, dependiendo de la línea de guardia) y al día siguiente también estás libre. Cuando trabajas una tarde, de 13.00 a 21.00 h, no libras al día siguiente. Tampoco cuando trabajas de día y de tarde los fines de semana", expone. Sin embargo, las guardias que realiza como adjunto de fin de semana sí son de 24 horas, de 8.00 a 8.00 del día siguiente, sin librar el día 'saliente'. Pero de esas 24 horas, "unas cuantas son presenciales (en la planta) y el resto estás en tu casa, con el riesgo (frecuente) de que te llamen desde urgencias para que vayas a ayudar porque hay muchos pacientes esperando por ver a un médico. Lamentablemente, esta situación de tener que ir a urgencias se ha vuelto una auténtica rutina y son muchos los adjuntos que no pueden más". Actualmente y tras los recortes aplicados por la crisis económica tras la pandemia, asegura que las guardias —que son obligatorias y computan para la jubilación— entre los especialistas han aumentado. Ferreira realiza unas 12 noches de guardia en Urgencias cada tres meses y 2-3 fines de semana. "Son muchas guardias para lo que ha sido Suecia y hay mucha crítica al respecto, cada vez son más los especialistas que se pasan del hospital a Atención Primaria o a especialidades sin guardias, o que directamente emigran a Noruega", asegura. Con todo, son como máximo, para los intensivistas y algunas especialidades quirúrgicas, de 16 horas. En su caso, son de entre El también vicepresidente de MEDES menciona "desventajas" del sistema sueco como "el aumento de la presión asistencial, la sobrecarga de trabajo y la falta de personal". "Lo cierto es que llevamos años desbordados, en Suecia hay muchísima burocracia", agrega el cardiólogo, que puede ver a una media de entre ocho y doce pacientes al día, una cifra que, asegura, puede parecer pequeña, pero que conlleva "muchísimo trabajo destrás que no se ve". Los sueldos "varían muchísimo" en Suecia porque se negocian "directamente con el jefe o jefa" partiendo de una mínimos establecidos por los sindicatos, pero a modo orientativo Ferreira señala que el salario brutos de un adjunto con entre uno y tres años de experiencia es de unos 7.800 euros brutos al mes (sin guardias).