Dylan, el nieto de Robert Redford: de su complicada infancia por su dislexia a seguir los pasos de su abuelo
2026-01-28 - 15:20
Aunque quizá no tenga el mayor de los nombres, ello no ha sido óbice para que Dylan Larsen Redford haya acaparado en su figura el legado del ilustre apellido hollywoodiense que porta desde su nacimiento, en Denver, en 1991. Al fin y al cabo, es el nieto de Robert Redford, toda una leyenda del cine que falleció en septiembre de 2025, si bien su gran modelo a seguir, al menos en lo referente al trabajo, haya sido su padre, James Redford, que perdió la vida a los 58 años de edad a mediados de octubre de 2020 debido a un cáncer de hígado. De ellos ha sabido preservar su amor por el séptimo arte, además de una total dedicación a la filantropía y al activismo. De hecho, su último trabajo, que se estrenará en febrero en HBO, es una serie documental que ha creado y dirigido junto a Harrison Fishman, a la que han titulado con el sucinto nombre de Neighbors (Vecinos, en español). Quizá también por herencia genética esté adscrito al hermetismo acerca de su vida —de hecho, se desconocen casi todos los detalles sobre su intimidad o sus relaciones amorosas— o de su trabajo, pues apenas se saben los detalles sobre esta obra, que además cuenta con el respaldo de la ya, a pesar de que apenas tiene algo más de una década de vida, prestigiosa productora y distribuidora A24. Según su ficha en Filmaffinity, la serie consta de seis episodios en los que se abordan, cada uno presentando a un nuevo grupo de personas, "escandalosos conflictos residenciales, revelando los extremos a los que llegan los vecinos para defender lo que es suyo". En la nota de prensa emitida desde Warner Bros. Discovery se hace hincapié, además, en que dichos conflictos son "reales" aunque puedan parecer "absurdos o dramáticos", lo que circunscribe la serie en el documental, pero cuya finalidad es "abrir un portal" para observar "las vidas de los estadounidenses contemporáneos" a través de una amplia gama de personajes. Tal y como explican enVanity Fair, se trata de su proyecto más importante hasta la fecha, a pesar de que dirigió, e incluso llegó a actuar, en algunos cortometrajes. Pero en este ha seguido la senda paterna, dado que James fue un renombrado documentalista, además de tener siempre muy presente su activismo, hasta el punto que, junto al actor de Los tres días del cóndor o El golpe puso en marcha, en 2005, The Redford Center, una organización sin ánimo de lucro que busca promover y financiar proyectos cinematográficos que divulguen sobre la importancia de cuidar el medio ambiente o sobre los desastres del cambio climático. Es algo que el propio James llevó a cabo con películas como Happening: A Clean Energy Revolution, de 2017, en la que recorría Estados Unidos explicando cómo hicieron cada uno de sus inventos algunos de los pioneros en la consecución de energía limpia del país. Sin embargo, quizá su documental más personal fue The Big Picture: Rethinking Dyslexia, sobre el bullying que sufrió su hijo Dylan en el colegio debido precisamente a la dislexia, no pudiendo leer o escribir cuando ya contaba con 10 años, y que contaba con el testimonio de otros famosos que padecen dicha enfermedad, como el conocido empresario Richard Branson. El reconocimiento y diagnóstico de Dylan le sirvió para poder llegar hasta el prestigioso Middlebury College de Vermont, donde desarrolló toda su capacidad artística y le encendió la vocación cinematográfica, con los cortometrajes o su única película, que dirigió cooperativamente con otros 14 realizadores: Omniboat: A Fast Boat Fantasia, en el que consiguió que su abuelo realizase su último papel oficial, dando voz a un delfín, a pesar de su retiro —y de que luego, de forma no acreditada, apareció con un cameo en una serie que él mismo producía, Dark Winds—. Cuando se presentó la película, a principios de 2020 en el Festival de Sundance, dónde si no, al que acudió también acompañado de su madre, Kyle, Dylan explicó en una entrevista con Associated Press que "casi sentía como si no tuviese otra opción" que dedicarse al cine. "Nací con esto. Siempre me he sentido muy apoyado por mi abuelo, mi padre y mi madre. Estoy donde quiero estar", reveló, así como Robert Redford bromeó con que, al menos, su nieto no le había pedido "interpretar a una ballena". En noviembre de aquel fatídico año, una vez su padre había fallecido, The Redford Center anunció que Dylan entraba a formar parte de su junta directiva para ocupar el puesto que había dejado vacante James. La idea continuista era, sin duda, seguir "transformando el futuro de la narración audiovisual y su impacto como herramienta con la que aspirar a la justicia medioambiental, a su protección y reparación, promoviendo asimismo la visibilidad y el legado de la familia Redford". Dylan tiene una hermana, Lena, nacida en 1995, que es también actriz, directora y guionista, y que está muy unida a su hermano. Tanto, que según su Instagram, ha colaborado con Dylan dedicándose a recopilar historias para Neighbors. No es el único miembro de la familia a quien están unidos, ya que Dylan comparte junta directiva en la mencionada fundación con su primo, Conor Schlosser, hijo de la pintora Shauna Redford, segunda de las hijas de Robert Redford.