EEUU e Irán, de aliados a enemigos a muerte: de la guerra fría a la República Islámica y una crisis nuclear que ha acabado en combate
2026-03-01 - 07:43
Este sábado, Estados Unidos, en coordinación con Israel, ha atacado Irán, marcando un nuevo episodio en las relaciones entre ambos países, muy intensas, convulsas y antagónicas desde la época de la Guerra Fría. En 1953, Estados Unidos y Gran Bretaña orquestaron un golpe de Estado para derrocar al primer ministro iraní, Mohammad Mosaddeq, por temor a la influencia comunista y la inestabilidad económica tras la nacionalización de la industria petrolera iraní. La CIA y el MI6, en su segundo intento, lograron reinstaurar al sah Mohammad Reza Pahlavi, quien recibió entonces un importante apoyo financiero y militar estadounidense. La SAVAK, la policía secreta del sah, y la represión que ejerció, fueron creando un caldo de cultivo que desembocaría, un cuarto de siglo después, en la revolución islámica, de marcado carácter antiamericano. En 1979, la revoluición derroca al sah, que se exilia a Estados Unidos y lo reemplaza por el líder supremo antiestadounidense, el ayatolá Ruhollah Jomeini, un clérigo radical chiíta. Uno de los motivos del triunfo de la revolución es que el Departamento de Estado y los servicios de inteligencia del gobierno de Estados Unidos "subestimaron sistemáticamente la magnitud y las implicaciones a largo plazo de estos disturbios". Jomeini bautiza a Estados Unidos como 'el Gran Satán', y el 4 de noviembre de 1979, estudiantes revolucionarios iraníes, con la aprobación del ayatolá, toman la embajada estadounidense en Teherán y mantienen como rehenes a 52 diplomáticos estadounidenses durante 444 días como respuesta a la concesión de asilo por parte de Estados Unidos al depuesto sah. La liberación de los rehenes está recogida en la oscarizada película Argo, dirigida y protagonizada por Ben Affleck. En 1980, el presidente estadounidense Jimmy Carter rompe las relaciones diplomáticas con Irán e impone un embargo comercial y a finales de ese año, Irak, comandada por Sadam Hussein, invade parte de Irán con el apoyo de Estados Unidos, iniciándose una guerra que no acabaría hasta 1988. Durante el conflicto, en 1984 Washington incluye a Irán como Estado patrocinador del terrorismo y embarga sus armas. En 1986 estalla el escándalo conocido como Irán-Contra: un semanario libanés revela la venta secreta de armas de guerra de Estados Unidos a Irán durante dos años a cambio de la liberación de rehenes estadounidenses en Líbano y el desvío de fondos para financiar a los rebeldes de Nicaragua, conocidos como la Contra. En 1989, tras la muerte de Jomeini, Alí Jamenei se convierte en el líder supremo de Irán, cargo que ocupa en la actualidad. La tensión, lejos de relajarse, sigue en aumento y en 1995, Bill Clinton prohíbe todo comercio de Estados Unidos con Irán, si bien dos años después abre un periodo de diálogo con el régimen. En 2002, el presidente George W. Bush realiza su famosa afirmación sobre el 'Eje del Mal', formado por Irán, Corea del Norte e Irak, a los que acusa del desarrollo de armamento de destrucción masiva. En 2003, EEUU denuncia que Irán extrae uranio para construir centrales nucleares con fines armamentísticos, pero Teherán lo niega. Más tarde ese año, el régimen firma el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP). Ese tratado permite inspecciones sin previo aviso del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que en 2006 revela el programa nuclear de Irán. La tensión sigue en máximos hasta que en 2013 y por primera vez desde 1979, un líder estadounidense, en este caso Barack Obama, y el presidente iraní, Hasán Rohani, mantienen una conversación. Dos años después, Irán y las potencias mundiales alcanzan un histórico acuerdo nuclear (el JCPOA), por el cual Teherán se compromete a no fabricar armas nucleares a cambio de una reducción gradual de las sanciones. Pero en el primer mandato de Trump las cosas vuelven a complicarse: EEUU impone en 2017 sanciones a "múltiples individuos y entidades" tras una prueba de misil de medio alcance por parte de Irán. Un año después, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, denuncia un programa nuclear secreto de Irán. Trump retira a Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 tras acusar a Irán de mentir y en 2019, Trump designa a la Guardia Revolucionaria Iraní como grupo terrorista. El 3 de enero de 2020, Estados Unidos elimina al general iraní Qasem Soleimani mediante el uso de drones en el aeropuerto de Bagdad, por orden directa de Trump. Soleimani era uno de los hombres fuertes del líder supremo Alí Jamenei e Irán responde atacando bases estadounidenses en Irak. Durante el mandato de Joe Biden la tensión no se desinflama y EEUU bombardea en Siria a las milicias patrocinadas por Irán. El 7 de octubre de 2023, el grupo terrorista palestino Hamás, patrocinado por Teherán, lleva a cabo una masacre de civiles inocentes en Israel, dando paso a una operación defensiva israelí en Gaza. En febrero del año pasado, ya con Trump de nuevo en la Casa Blanca, el OIEA anuncia que Irán acumula 274 kilos de uranio enriquecido al 60% de pureza cercano al 90% necesario para uso militar. En abril, Trump anuncia que Estados Unidos se dispone a entablar "conversaciones directas" con Irán el 12 de abril para un acuerdo nuclear. Las conversaciones acaban sin acuerdo. El 13 de junio, Israel bombardea a gran escala instalaciones nucleares y militares en Irán, matando a altos mandos militares. Estados Unidos se desvincula del ataque israelí. Pero nueve días después, Trump entra en la guerra contra Irán al bombardear las instalaciones nucleares de Isfahán, Natanz y Fordow. El día 24 se firma un alto el fuego. El presidente de EEUU afirma que han destruido las instalaciones nucleares del país. Teherán lo niega. A finales de año, empiezan a producirse manifestaciones en Irán, protagonizadas sobre todo por estudiantes, que critican al régimen. Este inicia una brutal represión, a la que Trump responde con amenazas. En enero, Trump anima a los opositores y les promete ayuda. Unos días después, alegando que Irán ha aflojado en su represión, deja en suspenso esas amenazas. El 28 de enero, Donald Trump envía a Oriente Medio un gran contingente militar. Pese a los cruces de amenazas, EEUU e Irán retoman las negociaciones y el día 19 de febrero, Trump avisa de que en diez días podrá decir si atacará Irán o no. El día 27, numerosos países ordenan a sus ciudadanos abandonar Irán, y este sábado, 28, se produce finalmente el ataque coordinado de Estados Unidos e Israel, que se ha saldado, según ambos gobiernos, con la muerte del líder supremo Jamenei.