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El amor a la tele de Jesús Vázquez, Javi Ambrossi e Inés Hernand

2026-02-11 - 03:16

En la sala de prensa del Benidorm Fest se escucha: “Qué bien presenta Javier Ambrossi”. Resuena con tono de sorpresa. Lo conocemos como director, como actor, incluso como jurado de drags y máscaras. Pero nunca antes había estado con un extenso guion frente a un auditorio como el de Benidorm. Una exposición que no suele dejar indiferente a nadie. Y esa es la gracia. La tele sin crítica significa que es previsible. Hasta favorecer la desconexión. Pero las tablas de Ambrossi nacen de un lugar vibrante: su amor a la televisión. De la admiración nacen grandes sabidurías. Jamás antes ha conducido un sarao así, pero ha consumido, disfrutado y celebrado tantos programas de tele que incorpora las pasiones de lo que vivimos y lo terminamos haciendo nuestro. De lo que miramos sin snobismos. De ahí que, también, despierte tanta complicidad con Jesús Vázquez en pleno directo. Para él, Jesús es referente. Se nota. Se contagia. Jesús ha normalizado tantas realidades desde los noventa. Lo ha hecho, paso a paso, sin necesidad de romper nada e incorporando a todos. Así ha congregado a grandes audiencias con ayuda de la naturalidad que dispara el superpoder de la empatía. Esa familiaridad que hace pandilla con el espectador ha sido, en esta primera semifinal, clave para rebajar las intensidades de la competición desde una televisión pública que pone un gran escenario para visibilizar artistas que no siempre cuentan con una oportunidad en horario de máxima audiencia. Al lado de ambos, de nuevo, Inés Hernand. La que más experiencia tiene en el festival. La descubrimos por su verborrea en las redes sociales y, poco a poco, ha ido creciendo como presentadora hasta culminar en esta gala con una seguridad escénica de comunicadora titular. Inés, por su parte, representa el flechazo con la tele de una generación que se abrió camino en la libertad de la viralidad. Y, paradójicamente, esta generación va ensanchando los márgenes de la tele. Al igual que lo hizo Jesús en aquel Hablando se entiende la basca o La quinta marcha, o cuando cantaba Y yo te besé con pantalón corto y calcetín alto en No te cortes de TVE en pleno paseo de la playa de Sitges en aquellos noventa en los que pensábamos que el mundo solo podía ir a mejor. Entonces, tal vez, ya le miraba un pequeño Ambrossi. Ahí echa raíces el Benidorm Fest: en la reunión de tantos y tantos espectadores a los que la tele abrió los ojos de la fantasía. Con sus grandes decorados, con sus grandes interpretaciones, con sus grandes números musicales, con lo colores mezclándose hasta desmontar los prejuicios. Incluso cuando se nos arrebatan los sentimientos cual fans eternamente adolescentes. La tele que continúa creando referentes desde la emoción, setenta años después.

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