El apoyo a la monarquía noruega cae a mínimos por los escándalos de Mette-Marit y Marius Borg
2026-02-23 - 12:13
Si antes se podía intuir, ahora son los datos los que no dejan lugar a dudas: la familia real noruega está en un serio problema de popularidad. Porque en muy poco tiempo el apoyo recibido de los ciudadanos, que al fin y al cabo son quienes les permiten seguir en el trono, ha caído a mínimos históricos. Y no hace falta saber latín para conocer cuáles son las razones de esta caída total de la monarquía escandinava en las encuestas, dado que el juicio contra Marius Borg sigue actualmente en curso y que el nombre de Jeffrey Epstein se mantiene en los titulares de todo el mundo por su relación con las altas esferas mundiales e, incluso, con otras monarquías, como es el caso del expríncipe Andrés y Sarah Ferguson. Todo parece indicar, eso sí, que el verdadero problema llegará tras la retirada o el fallecimiento del rey Harald V de Noruega, quien hace tiempo ya dejó claro que no tiene ninguna intención de abdicar. De hecho, sigue siendo quien celebra el Consejo de Estado cada viernes con los miembros de gobierno, quien mantiene audiencias permanentes con dignatarios y visitantes extranjeros, quien representa al país fuera de sus fronteras —de hecho, recientemente acudió a los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en norte de Italia— y quien realiza una gran parte de las apariciones públicas con 89 años recién cumplidos, dado que celebró su cumpleaños este pasado sábado 21 de febrero. El monarca, que se encuentra en un "viaje privado" en las Islas Canarias, tomándose unas exclusivas vacaciones junto a su esposa, la reina Sonia de Noruega, en un afamado complejo hotelero de Tenerife en el que buscan algo de desconexión y paz por los tiempos convulsos que vive la institución en su país, es quien ha recibido la nota más alta en una encuesta que ha realizado la compañía de investigación Norstat para la cadena pública del país escandinavo, Norwegian Broadcasting (NRK), con motivo de los cambios en la opinión pública a raíz de los últimos escándalos que han salido a la luz. Harald V es, sin duda, el miembro de la corona noruega que mejor ha resistido las polémicas. En una escala del 1 al 10, en el que se les preguntaba a los encuestados sobre el nivel de representación que sienten con cada royal de su monarquía, el soberano ha obtenido la "calificación mçaxima", con un 9,2 sobre 10 de valoración, estándo además seguido de cerca en la opinión de la población por su esposa, quien roza también el sobresaliente con un 8,6 de aceptación popular. El escritor y comentarista Harald Stanghelle, quien fue editor durante muchos años del periódico Aftenposten, considera que el apoyo al propio rey Harald es "firme como una montaña, lo que puede significar un gran estímulo para él en su cumpleaños", así como refrendar su idea de no abdicar en su hijo, el príncipe heredero Haakon, que ha obtenido un 7,9 de valoración. Eso sí, en su caso, y con respecto a la última encuesta, su caída es notable, ya que bajado casi un punto, pues anteriormente consiguió un 8,8. Un descenso que se podría considerar incluso anecdótico se se lo compara con el que ha vivido su esposa, la princesa Mette-Marit. Y es que parece que l aprincesa ha sufrido de manera definitiva un absoluto divorcio con el pueblo noruego, que le culpa casi a buen seguro de la crianza de su primogénito, Marius Borg —quien no forma parte de la familia real y que es fruto de una relación anterior de la actual princesa regente— y, sobre todo, de su relación, con cientos de mensajes, con el magnate y pedófilo Jeffrey Epstein. Solo así se explica que haya pasado de un 7,4 en la última encuesta al actual 3,7 sobre 10. No es solo que Mette-Marit, quien parecía haberse apuntado un tanto entre la opinión pública cuando pidió a los noruegos que donasen órganos precisamente por sus problemas de salud pulmonar, esté contra las cuerdas porque en Noruega exista la posibilidad de que no sea reina, sino que directamente la institución está padeciendo un goteo constante de seguidores. Históricamente, alrededor del 80% de los noruegos han apoyado a la monarquía y a la familia real, si bien a finales del año pasado ese porcentaje ya se había reducido al 70%. En la última encuesta para NRK el apoyo ha descendido a tan solo el 60% de los noruegos. "A ojos del Palacio Real, es evidente que esto es preocupante. Se trata de una caída drástica, porque ha sido muy pronunciada pero en muy poco tiempo", ha añadido Stanghelle, que cree que los royals harían bien en ir pensando fórmulas para revertir esta situación cuanto antes y volver a ganarse la confianza del pueblo. En ello coincide Yngve Kvistad, comentarista del periódico VG de Oslo, quien cree que, "habida cuenta del panorama informativo", estos datos no pueden ser vistos como "sorprendentes", si bien puntualiza que tampoco "es el día del juicio final" tener solo al 60% de los noruegos de tu lado. Es un porcentaje "sólido", en su opinión, pero también "una advertencia" sobre lo que va a seguir ocurriendo si no se toman medidas. Sobre todo, porque hay que sumar el último dato que se extrae de la encuesta: un significativo aumento del número de habitantes de Noruega que desean abolir la monarquía, pasando del 19% en las encuestas de finales de año a un 27% en apenas mes y medio.