El avance de China pone sobre aviso al sector del automóvil en Europa y los expertos piden un cambio de rumbo
2026-03-08 - 08:03
Inteligencia artificial, coches eléctricos, tecnología, automatizaciones, nuevos modelos de negocio... La industria del automóvil vive inmersa en una vorágine de cambios que la hacen cada vez más volátil y menos predecible. China ha irrumpido como un elefante en una cacharrería con vehículos repletos de novedades, ecológicos... y con precios muy competitivos. Es por ello que los expertos aseguran que Europa debe cambiar el rumbo si no quiere quedarse atrás. "Está todo quieto y si sigue así se va a convertir en el museo del mundo. No está despertando", advierte John Lin, experto en innovación del gigante asiático. Una situación que percibe de una forma similar Fermín Soneira, CEO de Audi Saic, quien, preguntado por el futuro ante el 'huracán' chino, cree que será positivo, pero apunta a que queda mucho por recorrer. "Tenemos que hacer los deberes", señala en otra ponencia en el congreso de la patronal de concesionarios Faconauto, celebrado la pasada semana en Madrid. En los pasillos del recinto de Ifema el runrún por las marcas que provienen del gigante asiático fue la comidilla de los miles de asistentes. En todas partes se comenta la nueva realidad que vive Europa ante la irrupción de la innovación de la República Popular, una situación que apenas se percibe aquí, comenta Lin (residente en Países Bajos desde que era pequeño) en la sala presidencial del recinto: "Hace poco viajé allí y vi que no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Había muchísimas marcas nuevas que no conocía. Creo que en Europa solo vemos la punta del iceberg". ¿A qué se debe la evolución de China? En tan solo unos años pasaron de ser un 'meme' por hacer burdas copias baratas de coches o páginas web a ser la cuna de la tecnología y el automóvil, señala Lin. Ahora en sus calles "se pueden ver drones que llevan el café a usuarios o coches de Xiaomi parecidos al Porsche Taycan por un precio mucho menor", pero ¿A qué se debe esta gran evolución que tanto afecta al sector del automóvil? Josep María Recasens, presidente de la patronal de fabricantes Anfac y de Renault Group España, apuntó en la clausura del evento a varios motivos concretos. "Primero, querían solucionar el problema de contaminación. Segundo, no querían depender de combustibles fósiles y tercero, porque entendieron que el motor de combustión está dominado por Europa", señaló. Por ello, tomaron la decisión de andar su propio camino, tal y como añade en la misma línea Lin: "No podían depender de EEUU ni Alemania y prefirieron hacer todo por su cuenta. Desde entonces han hecho las cosas de otra forma. Han dado un salto enorme", asevera, haciendo referencia al proceso de innovación que se ve en sus fábricas: "Se saltan pasos enteros. Pasaron directamente a los coches eléctricos". Lo mismo ha ocurrido con la planificación de la estrategia. También ha sido 'a lo grande'. Mientras en España la infraestructura y puntos de carga avanzan de forma paulatina y sobre la marcha, desde China ya estaba todo pautado. "Planifican con 10 años de antelación, por eso han cuadruplicado la generación eléctrica en los últimos años", señala, y apunta a la gran diferencia con el viejo occidente: "Europa va mal, no tenemos suficiente potencia". Mercados con circunstancias diferentes Todo esto ha sido posible debido a varias diferencias entre los dos territorios, detalla Soneira. La primera es la velocidad de transformación: "China apostó el coche eléctrico para reforzar su industria local cuando se dieron cuenta de que iba a ser difícil competir con marcas europeas en el mercado de combustión". Una situación que se puede observar con meros datos, tal y como expone: "La electrificación del parque chino en 2020 era del 6% y en Europa del 10%. Ahora, cinco años después, ellos han llegado al 58% y Europa ronda el 27%". Algo que también se ha podido ver con la conducción autónoma, pues el objetivo de su Gobierno es alcanzar el 35% para 2030, mientras que en Europa apenas estima un 8%. Esto, no obstante, depende también de factores como "la gran diferencia entre facilidades del desarrollo o regulación entre las dos partes del mundo", reseña: "Son mercados difícilmente comparables". Un ritmo de evolución muy distinto que se ve reflejado en la llegada de nuevas marcas de vehículos: "En los últimos años allí han aparecido 42 nuevas y aquí ninguna". Tampoco se escapa la situación financiera de las compañías y a eso hay que añadirle el tipo de cliente, pues en el país asiático la edad de compra es de 34 años, mientras que en Europa asciende hasta los 56. Pero las diferencias no quedan ahí. "El porcentaje de gente que compra un coche nuevo por primera vez allí es del 60%, mientras aquí es el 1%. Por no hablar de la lealtad a las marcas, una cifra que en Europa alcanza el 61%, pero que en China no supera el 28%, según los datos ofrecidos por el de Audi: "La velocidad de aceptación de una nueva marca es alta, pero la de abandono también". Un futuro incierto Teniendo en cuenta todas estas circunstancias, la opinión sobre el futuro de las marcas chinas es dispar entre los expertos. A pesar de que vienen 'conquistando' Europa, Soneira pide precaución: "Hay muchas marcas que ahora existen, pero luego muchas también desaparecen". Es por ello que, a su juicio, la cuota de mercado va a estabilizarse, mientras las marcas europeas van a seguir perdiendo terreno, comenta. No obstante, cree que esto podría cambiar: "Europa está empezando a hacer bien las cosas después de un tiempo en el que no prestamos atención a lo que pasaba". Para Lin, de igual forma, está claro que van a llegar más marcas chinas, pero cree que en Europa todavía hay elección para ver cómo lo hacen: "Necesitan nuestros concesionarios y red de ventas para que les ayuden a tener éxito. Tenemos que aprovechar eso". Con ellos coincide Stefan Bratzel, director del Center of Automotive Management (CAM), quien tiene la certeza de que China va a tratar de hacerse con el mercado, por lo que Europa debe actuar: "Estamos perdidos en este proceso de transformación, así que tenemos que adaptarnos rápido y de forma correcta".