El Ayuntamiento de Barcelona aconseja no bailar ni poner música en los colegios en el Ramadán
2026-03-05 - 03:33
El Ayuntamiento de Barcelona , a través de su Oficina de Asuntos Religiosos (OAR), ha distribuido entre las escuelas de la ciudad la guía 'Orientaciones para los centros educativos sobre el Ramadán ', en la que recomienda a las direcciones de los colegios que como gesto de respeto a la celebración musulmana, que este año empezó el 18 de febrero y concluye el 20 de marzo, no realicen actividades extraescolares como las de música o danza, que pueden ser consideradas por algunas personas como «no adecuadas» en este mes «dedicado a la espiritualidad». «Algunas personas musulmanas pueden considerar la música o la danza como una actividad no adecuada para el mes del Ramadán, puesto que se considera un mes dedicado a la espiritualidad en que es especialmente importante tener una actitud piadosa. Por lo tanto, sería recomendable tener en cuenta esta sensibilidad a la hora de programar algunas actividades u ofrecer actividades alternativas», indica el documento al que ha tenido acceso ABC. La polémica guía , que se presentó el mes pasado durante una sesión informativa organizada por la OAR y el Departamento de Interculturalidad y Pluralismo Religioso del Consistorio, aparece en plena campaña de acoso a la asignatura de Religión en las escuelas catalanas. Pese a ser de obligada oferta en cumplimiento de un acuerdo vigente entre el Estado y la Santa Sede , apenas se ofrece a las familias en la preinscripción, según denuncian desde hace años los sindicatos de profesores de Religión. En la guía 'Orientaciones para los centros educativos sobre el Ramadán' , se recuerda a los colegios que «no hay ninguna normativa que exima al alumnado musulmán de ninguna de las asignaturas curriculares, tampoco durante el mes del Ramadán. En todo caso, hay que tener en cuenta que en el islam no hay una autoridad teológica única, de forma que pueden hacerse lecturas muy diversas de los textos sagrados». El documento se refiere a las interpretaciones más rigoristas de los textos sagrados, es decir, al islamismo más radical, por lo que algunas asociaciones de maestros de Religión consultadas por ABC lo interpretan como «una sumisión de los centros educativos a las ramas más integristas del islam». El sindicato PREC considera positivo «cualquier gesto que busque la inclusión y el respeto de la religiosidad y espiritualidad de los alumnos» pero pide que «esa misma sensibilidad y respeto que la guía promueve se aplique también a la asignatura de religión católica en los centros educativos públicos». Otra de las recomendaciones a las direcciones de los colegios es que respeten el ayuno de los alumnos que lo celebran y «en la medida de lo posible» los ubiquen en un espacio diferente al comedor . Respecto al trato óptimo a este alumnado en horario de comedor el documento apunta que «no es correcto enviarlo a casa». Desde otra perspectiva, la guía plantea cómo actuar en caso de que una familia pida a la escuela que no dé de comer o bebida a un niño musulmán. En este sentido, el documento aclara que «no es función de la escuela actuar como 'guardiana' de las creencias religiosas de ninguna familia. Si un niño quiere comer o beber, lo tiene que poder hacer y no es función de la escuela impedirlo. De hecho, esto podría suponer una violación del deber de velar por el niño».