El Banco de España reclama al Gobierno medidas temporales y limitadas a los sectores afectados por la guerra
2026-03-20 - 11:50
El gobernador del Banco de España (BdE), José Luis Escrivá, ha pedido al Gobierno que adopte medidas económicas contra la guerra de Irán temporales y muy acotadas a los sectores afectados. En concreto, el exministro de Transformación Digital considera que las ayudas deben "afinarse muy bien" para enfocarlas a los sectores y colectivos más perjudicados, y tienen que durar "el tiempo que sea necesario, pero no más de lo necesario". Se alinea así con la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, que ayer remarcó en la rueda de prensa posterior a la decisión sobre los tipos de interés, la importancia de que las respuestas fiscales a la perturbación de los precios energéticos sean "temporales, específicas y adaptadas". Precisamente, el Ejecutivo español ha organizado este viernes un Consejo de Ministros extraordinario para preparar ese paquete de respuesta integral, que contemplará tanto medidas estructurales como coyunturales, con el foco puesto en el sector energético, uno de los más afectados. Tal y como ha publicado 20 Minutos, Moncloa prevé aprobar una bajada del IVA de los carburantes, que pasaría del 21% actual al 10%, así como la eliminación del impuesto de los hidrocarburos. Este segundo gravamen cubre, además de la gasolina y el diésel, otros productos energéticos de consumo cotidiano como el gas natural, querosenos, fuelóleos y los gases licuados de petróleo. El Ejecutivo habría optado por la vía de una rebaja fiscal directa en lugar del esquema del descuento de los 20 céntimos por litro repostado que se aplicó tras la invasión rusa de Ucrania y que estuvo vigente buena parte del año 2022. "Las medidas que se adopten en situaciones de esta naturaleza tienen que estar muy bien definidas para proteger a aquellos ámbitos de la economía y de la sociedad que se vean más afectados", ha expresado. En declaraciones a EFE, Escrivá, que forma parte del Consejo de Gobierno del BCE, el cual mantuvo este jueves los tipos de interés de la eurozona en el 2%, ha explicado que el elemento central de la reunión de ayer fue discutir "los nuevos elementos encima de la mesa" como consecuencia del impacto que ya está teniendo la guerra sobre los precios de la energía. El organismo ha elevado su previsión de inflación en siete décimas, hasta el 2,6% para el ejercicio 2026, aunque podría llegar al 4,4% en el escenario más adverso proyectado por los economistas del BCE, cuya concreción dependerá en todo caso, de "la duración y la intensidad del conflicto y de las posibles disrupciones que se vean en infraestructuras energéticas". En este sentido, Escrivá considera necesario que en momentos como el actual se agreguen a las previsiones de base otros escenarios alternativos que plantean factores adicionales a tener en cuenta. "Eso no quiere decir que esto vaya a ser un resultado final, porque la situación es muy incierta, muy volátil y lo que tenemos que hacer es seguir evaluando multitud de información", ha añadido. Aunque admite que "es muy difícil" definir el impacto de esta subida en los precios energéticos y que el BCE toma las decisiones en función de la evolución a medio plazo de la inflación, asegura que el organismo está "muy bien equipado para abordar una situación tan compleja como esta". Así, el gobernador ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad, dado que tanto el BCE como el Eurosistema disponen de "herramientas múltiples" para monitorizar la situación y garantizar la estabilización de los precios a medio plazo en el 2%.