El BCE insta a la banca a vigilar los riesgos externos por el conflicto en Oriente Próximo
2026-03-18 - 16:51
La presidenta de la Junta Única de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Claudia Buch, ha pedido a la banca que vigilen su exposición a los sectores más vulnerables a un incremento de los riesgos externos, dada la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Próximo. En una comparecencia en la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, la jefa del supervisor bancario ha comentado que si bien las entidades europeas afrontan este aumento de la incertidumbre geopolítica con "sólidos niveles de capitalización" y sin señales relevantes de un deterioro en la calidad de los activos, hay "bolsas de vulnerabilidad". En concreto, detecta riesgos en áreas como el inmobiliario comercial o el de préstamos a pymes, por ello les aconseja monitorizar su exposición a actividades vulnerables a estas amenazas. "El conflicto en Oriente Medio es un claro ejemplo de incertidumbre a las perspectivas económicas y podría tener un impacto negativo en la calidad del crédito que se muestre más adelante. Esto tiene que ser monitorizado muy cuidadosamente", ha expresado. No obstante, ha señalado que los bancos europeos no tienen problemas para cumplir con los requisitos de capital derivados de Basilea III. "Unos bancos adecuadamente capitalizados y más resilientes pueden responder mejor a unos riesgos en evolución", ha asegurado la jefa del supervisor, al tiempo que señala que esto les coloca en una mejor posición para asumir riesgos y mantener el flujo de crédito a la economía en momentos de estrés. En este contexto, ha recordado que los riesgos han aumentado puesto que las tensiones comerciales y la incertidumbre macroeconómica se pueden trasladar al sector bancario, mientras que un crecimiento más débil podría reducir la demanda de crédito, elevar las pérdidas crediticias y presionar sobre el capital bancario. En este sentido, aunque los colchones de capital y de liquidez de las entidades se colocan muy por encima de las exigencias regulatorias y su rentabilidad es elevada, Buch avisa de que las perspectivas de estabilidad financiera a medio y largo plazo son inciertas. Buch considera que, dadas las elevadas tensiones geopolíticas, las valoraciones excesivas en varios segmentos de los mercados financieros, las crecientes interconexiones con intermediarios financieros no bancarios y el riesgo de que se produzcan cambios repentinos en el sentimiento de los mercados, las perturbaciones podrían materializarse de forma inesperada y extenderse con rapidez. "Debemos seguir yendo más allá de los indicadores coyunturales de las entidades e identificar las vulnerabilidades frente a acontecimientos externos adversos", ha indicado. De hecho, la institución contempla entre sus prioridades supervisoras para el ciclo 2026-2028 el refuerzo de la capacidad de resistencia de las entidades frente a los riesgos geopolíticos y las incertidumbres macrofinancieras, lo que implica mantener unos criterios de concesión de crédito sólidos, una capitalización adecuada y una gestión prudente de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza. Como parte de su trabajo, el BCE llevará a cabo en 2026 una prueba de resistencia inversa para identificar escenarios de riesgo geopolítico específicos para cada banco que pudiesen afectar a su posición financiera.