El BCE mantendrá los tipos en el 2%: la banca empieza a restringir el acceso al crédito a empresas y familias
2026-02-04 - 06:15
El Banco Central Europeo (BCE) celebra este jueves su primera reunión anual, una cita en la que los mercados no prevén que vaya a mover la tasa de depósito -la que marca la evolución del euríbor de las hipotecas, del coste de los préstamos o de las tarjetas que ofrecen los bancos- del 2%. Sería la quinta cita consecutiva en que la entidad mantiene los tipos de interés en su nivel actual. La inflación ha seguido moderándose en la Eurozona y la economía de la región resiste pese a los numerosos focos de incertidumbre mundial (Irán, Groenlandia, Gaza, Ucrania...) de ahí que, al menos hasta la fecha, el BCE haya optado por "esperar y ver" cómo evoluciona la actividad antes de volver a mover ficha. Con los tipos estables, hay otras variables que sí están cambiando. Los bancos de la región han empezado a restringir el acceso al crédito a las empresas y a las familias. Lo constata la última de las cuatro encuestas que el BCE realiza anualmente a las entidades de la zona euro. Un 7% de las 153 firmas consultadas han elevado las exigencias para dar préstamos a empresas frente a un 4% del tercer trimestre. Es un movimiento inesperado porque en la anterior aseguraron que las mantendrían. Este movimiento se da con más fuerza en Alemania y Francia, debido a la situación delicada de sus respectivas economías, pero también se aprecia en España, donde se restringe algo más el crédito al consumo. "Las encuestas sobre el acceso al crédito de los hogares y las empresas muestran un reciente resurgimiento de la tensión, en un contexto en el que algunos estados continúan con una expansión fiscal masiva destinada a estimular el crecimiento en 2026", apunta Romain Aumond, de la gestora Natixis. Según Eurostat, la oficina de estadísticas europea, el área creció un 1,5% en el conjunto de 2025, seis décimas más que el año anterior. El plan fiscal alemán debería favorecer un mayor avance de la economía de la región de cara a los próximos meses, si bien esta todavía muestra signos de fragilidad, advierte Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión. "Por el lado de los precios, es cierto que la inflación general se mantiene por debajo del 2%, pero la subyacente se sitúa por encima y los salarios siguen siendo elevados, lo que da argumentos al BCE para ser prudente", sostiene la experta. Es prudencia llevará al banco central a mantener su dependencia de los datos y un enfoque en el que las decisiones se adopten reunión a reunión, sin compromisos previos y haciendo hincapié en "dejar todas las posibilidades en materia de política monetaria abiertas", especialmente en un momento en el que, como recuerda François Rimeu, de Crédit Mutuel, el euro sigue ganando valor frente al dólar. En ausencia de nuevas proyecciones macroeconómicas, el BCE "parece cómodo" prolongando la pausa actual, a la espera de mayor visibilidad sobre la evolución de la inflación subyacente y del crecimiento, coincide Ignacio Lena, de A&G Global Investors. Sin movimientos de tipos en el horizonte Pese a que, en líneas generales, analistas y gestores prevén que los tipos de referencia se mantengan en el 2% a lo largo de todo el año, hay quienes consideran que el equilibrio de riesgos se inclina hacia una mayor relajación de la política monetaria dada la perspectiva de una bajada de los precios de la energía, un euro más fuerte y una moderación del crecimiento salarial. Es el caso de Shaan Raithatha, economista sénior de Vanguard Group. El mercado tiene pocas expectativas sobre la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y prevé tipos estables en el 2% para los próximos veinticuatro meses, con un ligero riesgo de un último recorte de 25 puntos básicos si la economía lo justifica, puntualiza Jean-Marc Guillot, de Edmond de Rothschild. De este modo, cree que el euro, condicionado por la fragilidad fiscal francesa y la limitada capacidad del BCE para impulsar la confianza, consolidará su ventaja estructural del dólar, y se mantendrá fuerte. La reunión de este jueves va a ser, además, la primera tras el reciente nombramiento del nuevo vicepresidente del BCE, el croata Boris Vujcic, en sustitución de Luis de Guindos. Se trata de un relevo institucional que, aunque no implica cambios inmediatos en la orientación de la política monetaria, sí que refuerza la percepción de continuidad y estabilidad dentro del banco central.