El cambio de Michael B. Jordan en tres golpes: 'The Wire', echar a Stallone del ring y apuntar al Oscar por 'Los pecadores'
2026-03-10 - 06:13
En 2024, nadie pensaba en Los pecadores y, ahora, nadie deja de hacerlo. El largometraje de Ryan Coogler (Black Panther) concentró la atención en cuanto se estrenó y ha sido, de las 10 candidatas a mejor película, quizá la que ha encarado una temporada de premios más larga. También, la que más nominaciones acumula, no solo en esta gala sino en toda la historia de los Oscar: 16 en total. En España, Los pecadores puede verse en HBO Max y Movistar Plus+. Los pecadores está protagonizada por Michael B. Jordan y coprotagonizada por Michael B. Jordan, que encarna a dos gemelos de pasado turbio que abren un local en un sitio que nos los acoge con los brazos abierto: el sur profundo en plena segregación racial. B. Jordan ha logrado, con su doble papel, la primera nominación al Oscar de su carrera. Una carrera que se escribió su primer capítulo en letras de oro: no todos pueden empezar a trabajar en, quizá, la más reluciente de las series de la época dorada de la televisión. ¿Cómo ha cambiado Michael B. Jordan? No muchos actores tienen el privilegio de aparecer en The Wire y en Los Soprano: lo hizo, por ejemplo, Michael K. Wiliams, el legendario Omar de la primera y personaje lateral en la segunda. Y también Michael B. Jordan, cuyo primer gran papel llegó de la mano de David Simon: se trataba de Wallace, un niño con el corazón demasiado limpio para las calles de Baltimore. Además, figura casi de extra en Los Soprano. Tras The Wire (ninguneada, nunca está de más recordarla, por los premios), Michael B. Jordan se fue haciendo un hombre en papeles de poca importancia. Fue madurando ante unos espectadores que se lo encontraban el lunes boxeando en Ley y orden y el miércoles como paciente ciego de House. La suya fue una carrera de fondo en la que quizá no había más meta que ganarse la vida actuando sin que nadie recuerde tu nombre, pero sí que apareciste en la serie más grande todos los tiempos. Ryan Coogler le ofreció su primer gran papel en el que, a la vez, fue su primer largometraje como director. Ambos comparten edad y se han ayudado mutuamente a escalar hasta la cima, con lo que esa nominación al Oscar premia, también, la confianza que en el uno suscitó el otro, y a la inversa. Michael B. Jordan noquea a Sylvester Stallone Antes de ser el villano de Black Panther, Michael B. Jordan fue el héroe de su propia franquicia: Creed, expansión del universo de Rocky Balboa en la que B. Jordan interpreta al hijo ilegítimo de Apollo Creed. Tras una infancia en reformatorios, Adonis (que así se llama su personaje) decide que quiere seguir los pasos de su padre y busca a Rocky Balboa para que lo entrene. Creed le dio a Stallone su última nominación al Oscar, esta vez como actor, y hasta la misma gala se lo consideraba favorito, pero quien lo ganó fue Mark Rylance. Su estatuilla le habría puesto el broche a una edición en la que la Academia hizo las paces consigo misma y le dio al fin la estatuilla a Leonardo DiCaprio y, sobre todo, a Ennio Morricone. Creed II llegó con un Michael B. Jordan fortalecido a raíz del éxito no solo de la anterior, sino también de Black Panther, y Creed III fue la confirmación de que Michael B. Jordan quería volar solo, aunque para eso fuera necesario tirar del avión a Sylvester Stallone. Stallone no posee los derechos sobre su propio personaje, que debió vender en la primera película, el actor estaba a un paso de la indigencia y dispuesto, por ello, a hacer cualquier cosa con tal de producir su película. Por eso, dependía de que Michael B. Jordan, que debutó como director en Creed III, lo incluyera en sus planes. Y este no lo hizo, con lo que Stallone se cansó de esperar una llamada cuando el rodaje se aproximaba y comunicó que abandonaba a Rocky Balboa para siempre. Además, cuando la película se estrenó (en ella, a Balboa se lo nombra literalmente dos veces, y ambas de pasada), dio varias entrevistas en las que criticó la aproximación de los guionistas (uno de ellos, el hermano de Ryan Coogler) a la trama: para él, Rocky debía representar que, al menos en el cine, la bondad triunfa porque, añadió, en el mundo real uno sabe que no ocurre así muy a menudo. Además, Creed III era demasiado oscura y turbia para su gusto. En ningún momento criticó públicamente a Michael B. Jordan, ni este dijo una palabra sobre Stallone durante la promoción de una película que existía gracias a que, muchas décadas atrás, Stallone decidió que también había gloria en la derrota.