El Celta tumba al Olympique de Lyon y se cita con el Friburgo en cuartos de final
2026-03-19 - 21:00
El EuroCelta sigue su sueño continental. El conjunto celeste tumbó este jueves al Olympique de Lyon en el Stade des Lumières (0-2), con los goles de Javi Rueda y Jutglà sobre la bocina, para seguir soñando con hacer algo grande en la segunda máxima competición europea y ya está en cuartos de final de la Europa League, donde se medirá al Freiburg. La vuelta de octavos arrancó con mucha polémica en Lyon. Justo cuando el balón echó a rodar, Javi Rueda cayó en el área gala, doliéndose de un tremendo pisotón de Tagliafico en su tobillo izquierdo. Un penalti claro para prácticamente todo el mundo, pero no para el árbitro de campo ni para el VAR, que no consideraron punible la acción. Ya no se libró de castigo el Lyon en otro pisotón en el 19', con casi incluso los mismos protagonistas. Fue de nuevo Rueda el que se llevó la peor parte, pero esta vez no de parte del defensa argentino, sino de Moussa Niakhaté, que vio la roja directa y se fue a la calle para dejar a los suyos con 10 cuando todavía quedaba más de una hora por delante. Con un hombre más, los de Giráldez fueron imponiendo su ritmo de forma paulatina y Williot Swedberg a la media hora tuvo la mejor oportunidad de ataque con un derechazo raso dentro del área, pero que el Greiff atrapó en dos tiempos bien colocado. El paso por vestuarios no hizo más que mejorar la cara del Celta, con dos cambios del técnico celeste, que dio entrada Aidoo y Hugo Álvarez para tratar de subir una marcha más. No pudo salir mejor su plan. El centrocampista de Orense dejó detalles de calidad escorado a la banda izquierda y en el minuto 61 fraguó el 0-1 con otra internada, que canalizó en un pase en horizontal dentro del área del Olympique y que Javi Rueda remató a gol con su llegada desde el segundo palo. Viéndose por debajo, los franceses debían aumentar su presión ofensiva, pero evidenciaron sus pocos recursos. Aparte de un cabezazo sin premio de Corentin Tolisso, el conjunto local no incordió al portero de un Celta que al contragolpe selló su triunfo. En el tiempo añadido, y justo después de que Iago Aspas hubiera intentado una vaselina, Ferran Jutglà encontró hueco para correr casi en solitario hasta el área conrtaria y marcar el 0-2 definitivo con un zurdazo raso.