El 'cerdolí' no es el único: estas son las nuevas especies híbridas nacidas en los últimos años
2026-02-18 - 15:13
Encontrar animales híbridos en la naturaleza es raro, pero no imposible. Y así se pudo ver en los bosques de la central nuclear de Fukushima. Miles de cerdos se escaparon de las granjas hace 15 años, tras el accidente, y empezaron a convivir con los jabalíes. Esto dio lugar a cruces o, lo que es lo mismo, a que empezasen a nacer los conocidos como 'cerdolíes', una mezcla de cerdo y jabalí. Su aparición ha vuelto a poner el foco sobre un fenómeno biológico excepcional: el apareamiento entre especies distintas. Cuando dos animales de diferentes especies consiguen cruzarse y generar descendencia, nacen los híbridos. Se trata de criaturas que suelen tener un aspecto extraño y capacidades superiores a las de sus progenitores. Cada célula de estos animales contiene material genético de dos especies distintas, algo que puede causar problemas biológicos: el número de cromosomas suele ser diferente e, incluso, impar. Del 'cerdolí' al 'dogxim' Los 'cerdolíes' combinan rasgos de ambos animales. Pesan entre 80 y 100 kilos, por lo que son más pequeños y anchos que un jabalí. Pero tiene pelo largo y abundante, propio del animal salvaje. Además, suele ser de colores oscuros con manchas claras. Sin embargo, han heredado de los cerdos su hocico chato y una genética doméstica, por lo que no tienen miedo a los humanos y se acercan a zonas de cultivo y habitadas. Su capacidad reproductiva es lo que más preocupa a los expertos. Estos animales pueden tener hasta 16 crías al año, frente a las tres o seis habituales en los jabalíes. Esto puede ser un problema, ya que la velocidad de expansión dificultan el poder controlarlos. Y no solo eso. La superpoblación puede llegar a invadir el hábitat natural de los jabalíes. Sin embargo, el caso del 'cerdolí' no es el único. Uno de los casos más sorprendentes de animal híbrido se documentó en el municipio brasileño de Vcaria en noviembre de 2021. Un animal atropellado llegó a un centro de rehabilitación de fauna. Tenía apariencia de perro mestizo, pero un comportamiento extraño. Trepaba, no comía pienso y cazaba roedores. La Universidad Federal de Pelotas analizó su genética y el resultado fue claro: tenía 76 cromosomas, exactamente entre los 78 del perro y los 74 del zorro de las Pampas. El ADN mitocondrial reveló además que la madre era una hembra de zorro. Por eso, fue bautizado Dogxim, una mezcla de dog ('perro' en inglés) y grxaim, el nombre local del zorro pampeano. El primer híbrido por efecto del cambio climático El cambio climático también ha provocado la creación de un animal híbrido. Así lo confirmaron el pasado mes de septiembre biólogos de la Universidad de Texas, en Austin. Y es que se descubrió un ave resultado natural del apareamiento entre un arrendajo verde —originaria de un clima tropical— y un arrendajo azul —de uno templado—. Las dos especies progenitoras están separadas por siete millones de años de evolución, y sus áreas de distribución no se superponían tan recientemente como hace unas décadas. Los híbridos de vertebrados del pasado han sido resultado de la actividad humana, como la introducción de especies invasoras o la reciente expansión del área de distribución de una especie dentro de la de otra (como los osos polares y los osos pardos). Sin embargo, este caso parece haber ocurrido cuando los cambios en los patrones climáticos impulsaron la expansión de los progenitores. En la década de 1950, el área de distribución de los arrendajos verdes, un ave tropical que se encuentra en Centroamérica, se extendía apenas desde México hasta el sur de Texas, mientras que el área de distribución de los arrendajos azules, un ave de clima templado que habita en todo el este de Estados Unidos, solo llegaba hasta Houston al oeste. Casi nunca entraron en contacto, hasta que hace unos años los verdes se fueron expandiendo hacia el norte y los azules hacia el oeste. El híbrido creado por el ser humano Aunque hoy sorprendan estos descubrimientos, el ser humano lleva siglos aprovechando la hibridación. Los equinos —caballos, asnos y cebras— son una de las familias con mayor facilidad para cruzarse. La mula, fruto del cruce entre burro y yegua, es un claro ejemplo. Se convirtió en el animal de carga ideal porque es más fuerte que el asno, pero más segura en terrenos escarpados, más pequeña y más resistente que el caballo. Sin embargo, suele ser estéril debido a la incompatibilidad cromosómica. En la naturaleza, la hibridación es poco frecuente porque los animales suelen reconocer como pareja solo a miembros de su propia especie. La mayoría de casos aparecen en cautividad o entre especies muy cercanas que comparten hábitat. Uno de los más conocidos es el ligre, resultado del cruce entre león y tigresa: cuerpo con rayas de tigre, cabeza similar a la del león y, en los machos, incluso melena.