El Cristo de San Agustín que salvó a Sevilla y al que le rezaba hasta la picaresca de Cervantes
2026-03-12 - 06:13
A su amparo se forjó una poderosa hermandad que cada Viernes Santo realizaba su salida a la Cruz del Campo, convirtiéndose en el gran Asilo y Protector de la ciudad en multitud de salidas en rogativa, destacando la que frenó la letal epidemia de peste de 1649. Tras los avatares del siglo XIX, que supusieron la paulatina desaparición de su devoción, la desamortización del convento y su traslado a San Roque, la valiosa talla gótica sufrió la dramática quema en los disturbios de 1936, perviviendo hoy su memoria gracias a la réplica de Agustín Sánchez Cid que reside en San Roque. La historia de Sevilla no se puede comprender en su totalidad sin adentrarse en la devoción al Santo Crucifijo... Ver Más
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