El día a día del autor Dan Brown en Barcelona: "Vivía en plaza Catalunya y compraba en la Boqueria"
2026-02-21 - 09:43
Conforme se acerca la primavera, Barcelona vive semanas de ebullición cultural que van más allá de las exposiciones y los estrenos teatrales. La ciudad vuelve a situarse en el mapa literario internacional cada vez que un autor superventas la convierte en escenario o la menciona como fuente de inspiración. Este es el caso del autor de bestsellers Dan Brown, enamorado de la capital catalana y con una vida propia en sus calles, en las que se desarrolla precisamente la trama de su novela Origen. Ahora Dan Brown promociona El último secreto, protagonizada por su ya mítico personaje Robert Langdon, con el que ya recorrió Barcelona y Catalunya. Tal como cuenta él mismo, ya en su debut sentía un profundo amor hacia España. "Es el primer país que visité fuera de los Estados Unidos. Tenía 16 años y estuve viviendo en Asturias con una familia maravillosa. Durante mi visita, me enamoré de la cultura, de la historia y, sobre todo, de la gente y su lengua. Después he regresado once veces a España (muchas más de las que he visitado ningún otro país), incluso durante un año asistí a clases en la Universidad de Sevilla", explicó en una reciente entrevista en El Hormiguero. Esta vivencia fue la responsable de que Brown haya situado en las páginas de sus novelas espacios reales de Barcelona, Madrid, Sevilla o Bilbao, cobrando algunos de estos espacios especial relevancia en su vida. En Origen, por ejemplo, su protagonista pisa espacios tan importantes como el Monasterio de Montserrat, la Sagrada Familia y la Casa Milà, así como espacios tan emblemáticos como el Parc Güell y Els Quatre Gats. Pero no todo es referencial en su obra, pues también estos escenarios han sido lugares de vivencias personales para él poniendo en relieve la importancia de Barcelona para el autor. "He vivido en la plaza de Catalunya y hacía la compra en la Boquería", explica. Según detalla el autor, hacía estas incursiones con un protocolo de discreción muy concreto: "Me ponía gorra y gafas de sol y visitaba sitios como La Pedrera para explorar y buscar algo que me inspirara para escribir", afirma. En su conversación con Pablo Motos, Brown recordó que nació en 1964 y que se formó en la Universidad de Amherst y en la Phillips Exeter Academy, pero insistió en ese "profundo amor hacia España" que atraviesa su trayectoria. Cuando presentó la novela en Barcelona en 2017, Brown definió España como "una tierra de hermosas paradojas", capaz de conjugar una tradición histórica muy potente con una apuesta decidida por la innovación científica y tecnológica. Esa dualidad, explicó entonces, era perfecta para una historia que explora el choque entre pasado y futuro. La entrevista de diciembre no hizo más que reforzar esa idea: más allá de las modas editoriales o de las fechas señaladas, Barcelona sigue funcionando como escenario literario global. Y cuando un autor de su alcance vuelve a señalarla, la ciudad gana otra capa de relato.