TheSpaineTime

El destino del báltico que debes visitar si piensas viajar a Polonia: un destino lleno de historia y ámbar

2026-01-25 - 21:05

Cuando una persona menciona Polonia rápidamente piensa en Cracovia o Varsovia, pero este país de tierra plana y extensos campos es mucho más que estas dos ciudades. Entre otros de los destinos más relevantes se encuentra Gdańsk, pegada al Mar Báltico y repleta de historia, ya que es una ciudad milenaria que forma parte del llamado Trójmiasto, una triciudad compuesta también por Gdynia y Sopot, esta última con uno de los muelles más largos de Europa. Al visitar Gdańsk se puede apreciar que entre sus calles se encuentra una arquitectura e historia diferente a las que te pueden ofrecer las 'capitales' polacas. La ciudad fue el punto de inicio de la Segunda Guerra Mundial, lo que hizo que al final del conflicto quedara en ruinas. Pero hoy todavía reside, gracias a una reconstrucción histórica radical, parte de su pasado como parte de la Liga Hanseática, la red comercial medieval de ciudades mercantiles que nació desde Alemania y que controló el comercio marítimo del norte de Europa durante cinco siglos. Mucho de ese pasado medieval e importancia comercial se puede disfrutar hoy en un recorrido por los puntos más destacados de la ciudad. La Ruta Real y su Mercado Largo El recorrido histórico de Gdańsk empieza en su Ruta Real (Trakt Królewski), una calle (Długa) ancha y alargada donde reinan las tiendas y zonas de restauración y que desemboca en el Mercado Largo (Długi Targ). En este paseo las casas coloridas de estilo manierista y barroco se elevan desde que fueran reconstruidas meticulosamente tras las Segunda Guerra Mundial, por lo que recuperaron su aspecto original. Una vez en el Mercado Largo, la fuente de Neptuno acapara la mirada de todos los turistas. Situada frente a la Corte de Arturo, lugar donde ricos comerciantes se reunían y que hoy es parte del Museo de Historia de Gdańsk, se encuentra esta estatua de bronce que data del siglo XVII que se ha convertido en el símbolo de la ciudad, debido a su relación con el mar. La Grúa (Żuraw) Pero si destacamos otro de los puntos más relevantes de Gdańsk, es La Grúa (Żuraw). Situada en el paseo marítimo que discurre al lado del río Motława, se encuentra esta obra de ingeniería medieval, una estructura de madera y ladrillo que fue construida en el siglo XV, convirtiéndose en la grúa portuaria más grande de Europa durante la época. Gracias a ella, se podían cargar mercancías pesadas y colocar los mástiles en los barcos. En la actualidad es posible visitarla, ya que hoy en día es parte del Museo Marítimo Nacional, donde se puede ver el mecanismo original con sus impresionantes ruedas de madera. La calle Mariacka repleta de ámbar Gdańsk es conocida mundialmente como la capital del ámbar y esa descripción se puede observar al detalle en su calle Mariacka. En esta vía peatonal adoquinada que se convierte en una de las más fotografiadas por los turistas se concentra la mayor actividad del ámbar, ya que en los bajos de los edificios se encuentran talleres y galerías donde se vende esta resina fósil de origen vegetal. Para entender su importancia, cabe destacar que en la región báltica se encuentra el mayor depósito de ámbar, por ello, mucha de la actividad comercial se centra en vender joyas y otros accesorios. Pero, más allá del ámbar, la calle Mariacka se convierte casi en un pasadizo espectacular y con magia porque al final de su travesía se levanta la monumental Basílica de Santa María. Es una de las iglesias de ladrillo más grande del mundo, ya que puede albergar hasta 25.000 personas. Sin embargo, su exterior es más impresionante que su interior, ya que predomina el estilo austero de otras tantas basílicas polacas. Aun así, entrar, que es gratis, merece la pena por descubrir su reloj astronómico. Cada mediodía, sus campanadas van acompañadas de varias figuras bíblicas perseguidas por la muerte, pero no les llega a alcanzar nunca.

Share this post: