El emocionante gesto de TVE con Gemma Cuervo (que define la tele que trasciende)
2026-03-17 - 06:53
La gratitud hecha aplauso del público. La última ovación a Gemma Cuervo ha ido reapareciendo los días después de su muerte en los intermedios de la emisión de TVE. En forma de clip, que dice tanto sin necesidad de subrayar nada. Sin necesidad de voces en off, sin necesidad de sobreexplicar. Solo con un letrero de Hasta siempre, mientras ella envia un beso de vuelta a toda esa gente celebrando su visita a La Revuelta. Un beso que ya es eterno gracias a la tele, la tele en la que tantos Estudios 1, series y cultura popular trabajó. Porque Gemma convertía en popular hasta lo más profundo. La televisión generalista mantiene ese superpoder. Al menos, cuando se atreve a las ideas. Invirtiendo en creatividad se marca la diferencia, también en la línea visual que dibuja la imagen de continuidad de un canal. Se trata de la personalidad que ayuda a que una cadena no sea un mero centro emisor de programas pegados. Puede ser rígida o dialogante con su audiencia potencial. En sus setenta años, la imagen de los canales de TVE ha viajado de lo artístico al cántico de "¡Somos La Primera!", que coreaba una pluralidad social en cada paso a publi de La 1 en aquellos luminosos noventa. Más memorables todavía son las caretas del logo de La 2 cuando se colaba en símbolos artísticos de la humanidad o su sabio eslogan: “para una inmensa minoría”. Aunque el canal que dio un vuelco a las transiciones como forma de darse a conocer fue Cuatro en sus primeros años. Aquella nueva frecuencia apostó por cortinillas que jugaban con la curiosidad del espectador a través de la destreza de la imagen. Lo saludaban. Lo bromeaban. Lo recordaban con travesura que programa no se debía perder. Hasta se ponían tristes, cuando perdíamos al fútbol. Este fin de semana, RTVE ha seguido esta estela al transformar el aplauso a Gemma Cuervo en una entrañable transición que otorga identidad de la corporación. Con este guiño, Televisión Española se reivindica reivindicando a Gemma. Se pone en el centro de un sentimiento general. El vínculo con el espectador se construye de muchas formas en el día a día. Y no suele ser calentándole la cabeza repitiendo “somos los mejores”, "somos líderes", "somos más chulos que un ocho". La gran comunidad se levanta aprendiendo a bailar con la sociedad. Con sus implicaciones, sus sensibilidades, sus compromisos, sus ilusiones. La tele es eso, al fin y al cabo: acompañar con la imaginación que saca brillo a las emociones que nos unen, que nos retratan, que nos empujan a crecer. Aunque estemos en una sociedad de consumo rápido donde es más sencillo quedarse atrapado en los ruidos que nos agotan. Por eso mismo, olvidamos al minuto tantas tertulias irritadas y recordaremos para siempre la manera de lanzar besos de cariño Gemma Cuervo a un público que nos representó a todos. Al aplauso unánime.