El exciclista Fritz Neuser subasta su colección de coches con joyas de Ferrari o Sbarro
2026-03-13 - 09:43
El 15 de marzo se celebrará en París una subasta muy especial organizada por Artcurial: Fritz Neuser , quien fuera ciclista profesional y gran coleccionista de coches clásicos de lujo, se deshará de su exquisita colección personal. A sus 93 años, el que fuera concesionario de Ferrari durante décadas, hasta el año 2003, piloto amateur y antes de todo ello deportista olímpico en la modalidad de ciclismo en pista, ha decidido traspasar su garaje personal, que cuenta con numerosas joyas de Ferrari, De Tomaso, Sbarro, Mercedes-Benz, Lancia, Fiat o Porsche, entre otras marcas. Como antes hicieran otros ilustres coleccionistas de coches que han llegado a la última etapa de su vida —el caso de Bernie EcClestone, ex magnate de la Fórmula 1 , es el más conocido—, Fritz Neuser ha decidido subastar su colección privado tras toda una vida reuniendo bajo su poder coches y artículos de lujo vinculados al sector del motor, sobre todo del Cavallino Rampante, El coleccionista alemán , que ganó varios títulos nacionales en ciclismo de ruta y en pista y participó en los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956, se dedicó a la distribución de coches tras su retirada del deporte profesional. Casas históricas como Goggomobil, solo conocidas por los grandes aficionados a los clásicos, y gigantes como Ferrari y Alfa Romeo confiaron en Neuser para que vendiera sus coches en Alemania. A la par que desarrolló una exitosa carrera empresarial, el exdeportista dio forma a la colección que a mediados de marzo se subastará en París, precisamente la misma ciudad que albergó las primeras grandes subastas del año 2026 en el marco de la Rétromobile . En la colección de Fritz Neuser hay coches muy valiosos, especialmente salidos de la fábrica de Ferrari en Maranello, pero también hay maravillas únicas de mediados del siglo XX que, sin embargo, tienen precios relativamente accesibles. Sin ir más lejos, el mejor ejemplo es el Goggomobil TS 250 Coupe de 1986 , uno de los microcoches más demandados por los coleccionistas, cuyo precio se espera que alcance entre los 8.000 y los 14.000 euros. Por un precio alrededor de los 20.000 euros, salvo que el precio estimado se dispare en la puja, se pueden adquirir auténticas bellezas de la colección de Fritz Neuser: un Lancia Fulvia 1.3L Sport de 1971 o un Alfa Romeo Spider 2L de 1992. Y por un «poco» más, entre 70.000 y 110.000 euros, las personas interesadas se pueden llevar a casa un coche tan bonito como este Alfa Romeo Giulia 1600 Spider Veloce del año 1965. En la colección, que guarda modelos cuyos precios estimados son superiores al medio millón de euros, también hay espacio para un par de coches de carreras. Dos rarezas como son el Alfa Romeo GTAm de 1970, un coche que se vendió, según la documentación oficial, el 2 de febrero de 1971 en Madrid, y que fue preparado para competición por Autodelta, compitiendo en Italia en carreras como las 4 horas de Monza a comienzos de los 70; y el Chevron B19 biplaza de 1971 , un modelo del que se fabricaron solo 35 unidades cuyo precio estimado es entre 120.000 y 180.000 euros. Entre los modelos de la colección Fritz Neuser a subasta en París el próximo 15 de marzo hay, además de los coches ya mencionados, veintiún modelos de Ferrari, su casa fetiche, y varias unidades de De Tomaso, Alfa Romeo, Porsche, Mercedes-Benz y Jaguar. Estos seis, por distintas razones, no solo por su valor económico, sino también histórico y estético, son nuestros favoritos. Con un precio estimado entre 160.000 y 220.000 euros, este modelo de la casa italiana que ahora está ultimando su vuelta al ruedo con la producción del nuevo P72 , tuvo dos propietarios antes de Fritz Neuser y cuenta con apenas 16.386 kilómetros recorridos en su cuentakilómetros. El coleccionista alemán lo importó a su país en el año 2012 y su estado de conservación, según la casa de subastas, es inmejorable. Está pintado en rosso corsa (rojo) y tiene tapicería color marfil, pedido especial de fábrica. El GT5S destaca además por su estética agresiva gracias a las extensiones de pasos de rueda, sus grandes llantas y sus alerones,. El más valioso de los Ferrari de la colección de Fritz Neuser es un 365 GTB/4 Daytona de 1970 valorado entre medio millón de euros y 800.000 euros . La unidad mantiene su color verde original, atípico en el Daytona, y cuenta con una carrocería fabricada completamente en aluminio. La casa de subastas explica que «tras sufrir daños parciales en la carrocería tras un incendio en la década de 2000, el coche se puso a la venta en Alemania y fue adquirido por un entusiasta holandés que aprovechó la oportunidad para restaurarlo, no exactamente como estaba, sino reconstruyendo toda la carrocería en aluminio». El coche, que durante un tiempo estuvo pintado en color negro, fue restaurado en Daytona e Italia yna vez lo adquirió Fritz Neuser, que invirtió para dejarlo como nuevo al realizarse en el proceso numerosos trabajos mecánicos, de carrocerúia y tapicería. Entre 200.000 y 400.000 está fijado el precio estimado de este rara avis de la colección de Fritz Neuser, uno de los modelos fabricados por la marca fundada por Franco Sbarro. El coche, que destaca por su llamativo diseño , que incluye elementos característicos como los dos enormes tubos que rodean la cabina y descienden hasta el capó trasero, fue creado por estudiantes del fundador de la marca por encargo de una persona, Ludwig Binder, que quería un Ferrari Testarossa especial. Sbarro puso a sus estudiantes a conducir el emblemático modelo del Cavallino Rampante y desarrolló este coche que monta el chasis y el motor 12 cilindros del Testarossa y tiene carrocería de poliéster. El modelo, que también destaca por sus enormes tomas de aire laterales, sus alerones tipo tijera y el interior con salpicadero central y asientos negros, fue exhibido en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1995. Fritz Neuser lo compró en 2005. Otra de las joyas de la colección Neuser es un Ferrari 575 Superamerica del año 2006, una de las unidades más jóvenes , de las pocas que datan del siglo XX —el modelo más moderno del lote es un Monza de 2021—, de todo el lote que se subastará en París el 15 de marzo. Valorado entre 350.000 y 450.000 euros, esta unidad está prácticamente nueva, con poco más de 16.000 kilómetros recorridos. «Se trata de una codiciada versión con el paquete HGTC (Handling Gran Turismo Competizione), que incluye suspensión especial, frenos carbocerámicos Brembo, escape deportivo de titanio, llantas especiales de 19 pulgadas y una transmisión recalibrada para cambios de marcha más rápidos», detalla Artcurial sobre este ejemplar pintado en negro (Nero N/B Fer 1250) y acabado con techo en fibra de carbono. En el interior, el Superamerica diseñado por Pininfarina está revestido de cuero color coñac y tiene asientos tipo Daytona. Y bajo el capó monta un motor V12 atmosférico capaz de aportar 540 CV y una velocidad punta de 320 km/h. Solo se produjeron 559 unidades de este modelo en la fábrica de Maranello. El coche más antiguo del lote es este Mercedes-Benz 220 Cabriolet A de 1953 que brilla, según destaca la casa de subastas, por «la calidad de su restauración, realizada por especialistas de la marca sin escatimar en gastos». Ejemplo de ello es la carrocería en blanco roto cromado y la tapicería en verde oliva con asientos, paneles de las puertas y salpicadero revestido en cuero. El coche clásico monta bajo el capó un motor de seis cilindros de 2,2 litros y válvulas en cabeza, una unidad de repuesto suministrada por el fabricante, como lo confirma su placa «Original Mercedes-Benz Tauschaggregat». Esta unidad es una de las 1.278 de este modelo 220, el primero de seis cilindros de la gama de posguerra de Mercedes-Benz, que la casa germana produjo entre 1951 y 1955. Cerramos la selección de la sobresaliente colección privada de Fritz Neuser con otra rareza: un Abarth 2200 del año 1959 cuyo precio en la subasta puede llegar a los 150.000 euros. Se trata de un modelo con el que Abarth quería entrar en el mercado de deportivos de alta gama para competir con coches como el Alfa Romeo 1900 o el Lancia Flaminia. Estaba basado en el Fiat 2100 , pero el motor se mejoró hasta aumentar su potencia de 82 a casi 135 CV, lo que le permitía alcanzar casi los 200 km/h. El descapotable, cuya carrocería fue restaurada por completo, está pintado en color rojo, y en su interior está equipado con una tapicería de polipiel negra revestida y un salpicadera que incluye instrumental Jaeger en un marcado estilo de competición.