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El giro en la vida de Carolina Ramírez tras el éxito de 'La Reina del Flow': divorcio, espiritualidad y nuevo comienzo

2026-02-02 - 23:45

El fenómeno de 'La reina del Flow' marcó un punto de inflexión en la ficción televisiva latinoamericana y tuvo un impacto que trascendió fronteras desde su estreno. La serie no solo se convirtió en un éxito de audiencia en Colombia, donde nació el proyecto, sino que logró una enorme expansión en España y en otros países gracias a su emisión internacional y a Netflix . Su alcance se consolidó con la segunda temporada, situando a sus protagonistas en un nivel de visibilidad poco habitual para una producción en español. En ese contexto, Carolina Ramírez pasó a ocupar un lugar central en el interés del público, y las ganas de saber de ella no han dejado de crecer. Desde que concluyó la temporada anterior, la vida de la actriz ha experimentado un giro de 180 grados, más acusado en el plano personal que en el profesional, aunque en ambos ha habido cambios. El cierre de ese ciclo televisivo supuso el final de una etapa intensa de rodajes, promoción y exposición pública , y abrió un periodo distinto, marcado por decisiones que han ido configurando una nueva rutina. Aunque su nombre sigue ligado de forma inevitable a la serie, al terminar aquella etapa quiso tomar distancia e incluso se mudó a Argentina, país de su entonces marido, el productor Mariano Bacaleinik, con quien se casó en 2018 . Ambos se trasladaron para dedicarse a un proyecto teatral y vivir con mayor calma, sin esperar que finalmente hubiera una tercera temporada, una idea a la que ella, en principio, se mostraba reacia, aunque después regresara al papel que la hizo famosa. En lo profesional, Ramírez continuó vinculada a la actuación, aunque con un ritmo distinto al que impuso la exitosa serie. Al mismo tiempo, la proyección internacional incrementó la atención sobre su vida privada, algo que ha gestionado con una mezcla de discreción y apertura medida. Uno de los cambios más significativos tras el final de la temporada fue su separación. Carolina Ramírez puso fin a una relación de más de una década, un vínculo que había acompañado buena parte de su vida adulta y de su carrera. La ruptura se produjo de forma progresiva y sin declaraciones públicas, más allá de confirmaciones escuetas cuando era preguntada en entrevistas. Poco tiempo después, la actriz inició una nueva etapa sentimental. En 2023, durante los premios Platino celebrados en México, apareció acompañada de Martín Cornide, su nueva pareja: activista centrado en el rescate de animales y emprendedor en el ámbito holístico . Fue una sorpresa para el público, ya que su relación había surgido al margen de los focos. Se conocieron cuando ella quiso hacer una donación para salvar a unos perros y, con el tiempo, nació el vínculo. Él mismo lo relató así: «Pasó tiempo y nos cruzamos sin planearlo... Conocí la parte más linda, no la que sale en Netflix. La parte más admirable, sin maquillaje ni guiones. Algo mucho más valioso que tu arte ». Su vida no solo volvió a llenarse de amor; también cambió en el terreno profesional. Carolina Ramírez ha incorporado a su día a día actividades relacionadas con el bienestar personal y el trabajo interior. Entre ellas destacan los retiros espirituales que organiza junto a su pareja, una práctica que ha ido ganando peso en su agenda y que combina con su labor artística. Estos espacios forman parte de una búsqueda personal que ella misma ha mencionado en distintas ocasiones , siempre desde un enfoque íntimo y sin plantearlos como una alternativa a la actuación. En paralelo, la actriz ha aprovechado este momento para redefinir sus prioridades. Sin anunciar retiradas ni giros drásticos, ha optado por una presencia más selectiva en nuevos proyectos, valorando el impacto que estos puedan tener en su vida personal. Esta manera de gestionar su carrera responde a una etapa de mayor control sobre su tiempo y sus decisiones, algo que no siempre es posible durante los años de mayor intensidad laboral. Aunque más visible que antes del éxito de la serie, la vida privada de Carolina Ramírez sigue marcada por una clara voluntad de no convertirla en espectáculo. La separación, el inicio de una nueva relación y su interés por los retiros espirituales forman parte de un proceso que ha decidido compartir solo de manera parcial. Hoy transita una etapa distinta a la que vivió durante el apogeo de 'La reina del Flow': más serena, más reservada y, quizá, más dueña de su propio ritmo. A veces, después del ruido, lo verdaderamente revolucionario es elegir la calma.

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