El Gobierno guarda silencio mientras el PSOE intenta marcar distancias con la crisis del DAO: "No es del partido"
2026-02-20 - 05:13
Silencio absoluto en el Gobierno sobre el caso del DAO y distancia en el PSOE ante los fantasmas del caso Salazar. La denuncia por presunta violación contra el ex director adjunto operativo José Ángel González irrumpe apenas dos meses después de la oleada de acusaciones por acoso sexual que sacudió al partido. En las filas socialistas, sin embargo, insisten en levantar un cortafuegos respecto a la vinculación del DAO con las siglas del partido y descartan un nuevo desgaste en sus bases como el que provocaron las denuncias que afectaron a varios dirigentes del PSOE a finales de 2025. Según fuentes de Interior, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, se comunicó con el abogado de la víctima para ponerse a disposición de lo que necesitase. Pero en lo que respecta a los medios, en Moncloa se ha impuesto la consigna de hablar lo menos posible. Si este miércoles el mensaje interno era cerrar filas con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el jueves la estrategia viró hacia el repliegue. Ningún miembro del Ejecutivo hizo declaraciones públicas a lo largo de la jornada, en un intento de contener el impacto político mientras el caso sigue su curso. Junto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que seguía el jueves de viaje en India, un total de 16 ministros, incluido Marlaska, registraba agenda pública con uno o varios actos a lo largo de la jornada. Sin embargo, ninguno de estos compromisos contemplaba atención a los medios. Así, su intensa actividad contrasta con un silencio absoluto sobre el asunto: todo lo que se ha dicho ha sido de forma privada y, en el caso del partido, con el propósito de dejar bien marcadas las distancias del caso con la formación. "No tiene el mismo impacto que el de personas con responsabilidad en el partido o que estén en el disparadero. El DAO no tiene vinculación con el PSOE", señalan fuentes del entorno del presidente del Gobierno. En su círculo más cercano trasladan "plena confianza" en Marlaska, que consideran que ha sido contundente a la hora de actuar. Subrayan, además, que tanto él como el ministro de Transportes, Óscar Puente, se han convertido en objetivos recurrentes del PP. Una circunstancia que reconocen "muy incómoda", aunque provoca que se diluya el efecto de las peticiones de dimisión, que dejan de ser un movimiento excepcional para convertirse en parte del pulso político habitual. Son reflexiones que también se repiten en el seno del partido. Un miembro de la Ejecutiva del PSOE admite que la situación "no es agradable", pero enfatiza que el ex DAO "no forma parte del PSOE" y, en cualquier caso, el Gobierno actuó con "contundencia desde el primer momento". Los fantasmas de las navidades pasadas flotan sobre el debate, pero los socialistas los esquivan, convencidos de que esta es una lectura que no solo hacen ellos, sino también las bases que, aseguran, no se están mostrando afectadas. Lo cierto es que este comisario de la Policía no ocupaba un cargo orgánico en el partido, como sí lo hacía Salazar, aunque su nombramiento responde a la confianza directa del ministro. En este sentido, una voz del grupo parlamentario socialista desarrolla dos motivos más para diferenciar este caso del de Salazar: Marlaska no participa en la vida interna del partido y, junto a Puente, es uno de los ministros más atacados por el PP. "Eso está generando entre la militancia una especie de impulso por protegerle", apunta esta fuente, que suele tener un ojo puesto en las reacciones de las bases. "Lo de Salazar se vio como algo muy interno, como que él era de los nuestros, pero en el caso del DAO no. La gente ni lo comenta", apunta este parlamentario, también miembro de la Ejecutiva de una de las federaciones que va a elecciones autonómicas. Además, en el partido arropan la gestión que ha realizado Marlaska tras destaparse este escándalo, no solo la rapidez en anunciar los ceses y cambios sino también el ofrecimiento de poner protección oficial a la víctima. Se trata de un respaldo del que careció la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, cuestionada sobre el presunto acoso de Francisco Salazar. Entonces, varias voces internas cuestionaron su gestión y la de la Dirección socialista, responsable del canal interno de denuncias. Además, sostienen que en este caso cuentan con una "palabra mágica": Móstoles. En otras palabras, el PSOE puede reprochar a los populares no haber actuado como exigen ahora, en relación con la denuncia por presunto acoso contra el alcalde de esta localidad madrileña. Por ello, algunos socialistas consideran que la presión sobre Marlaska y el Gobierno no se prolongará más allá de la próxima semana. "El castillo del PP tiene pies de barro", señalan. Otra voz de peso en Ferraz insiste en que lo crucial en estos casos es actuar con "contundencia", siguiendo las directrices que el presidente del Gobierno marcó tras episodios de acoso que habían generado un profundo desánimo en el partido. Sorprendentemente, se observa un cierre de filas, incluso entre quienes no tienen remilgos a la hora de criticar la gestión de Sánchez. En general, en las filas socialistas no creen que este asunto vaya a arrastrar al partido a una crisis similar a la de finales del año pasado. Algo que, por descontado, no les vendría nada bien teniendo en cuenta que tan solo quedan unas semanas para las próximas elecciones autonómicas, las de Castilla y León. Eso sí, aunque reconocen que la gestión de Marlaska ha sido adecuada, los más críticos le reprochan que haya cargado sobre la víctima su dimisión. "No está bien, pero tampoco creo que sea para matar a nadie", dice esta fuente, que considera que el encadenamiento de crisis del ministro no tiene por qué terminar en dimisión. "Siempre se dice que le queda poco y mira lo que lleva", reconoce esta voz.