El Gobierno lleva su «no a la guerra» a la marcha del 8M
2026-03-08 - 14:03
Las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer han estado cargadas este domingo de pancartas apelando a la vía diplomática y a la desescalada de la tensión internacional. Eso sí, en Madrid, vuelven a marchar por separado la Comisión 8M y el Movimiento Feminista de Madrid. El Gobierno de PSOE y Sumar, y también Podemos, han llevado a las calles el «no a la guerra» que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entonó esta semana, cuando se opuso a Donald Trump y defendió que España no apoyará la ofensiva militar contra Irán impulsada por Estados Unidos e Israel. En clave electoral, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha expresado así desde Valladolid, su ciudad, su posicionamiento en contra de la ofensiva de Trump. Redondo no ha estado en Madrid, una incomparecencia que fuentes de los colectivos feministas han tildado de «incomprensible», y ha ido a Castilla y León, donde aprovechó este 8M para hacer campaña electoral dadas las elecciones autonómicas previstas para el 15 de marzo. Su hueco institucional lo han cubierto otras ministras socialistas. «El feminismo es también pacifista. Y por eso alzamos la voz y decimos no a la guerra. Condenamos todas las violencias, la violencia contra la mujer aquí y en cualquier lugar del mundo. Y porque además, este Gobierno de coalición progresista es el dique de contención frente al avance ultra», expresó antes del inicio de la marcha Elma Saiz, ministra portavoz, mismo mensaje que la propia Redondo había verbalizado ya en la presentación de la campaña institucional del 8M. En la capital de España, Saiz estaba acompañada de la de titular de Vivienda, Isabel Rodríguez, la de Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el de Transformación Digital, Óscar López, que asistieron juntos, dijeron, para demostrar el «compromiso» del Gobierno socialista con el feminismo. La ministra portavoz subrayó que «el feminismo es igualdad y la igualdad merece siempre políticas públicas», destacando las subidas del salario mínimo del Gobierno de Sánchez. Además, afirmó que «el feminismo también es pacifismo. Por otro lado, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha aprovechado su crítica contra el ataque de EE.UU. e Israel a Iran para cargar también contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que esta semana protagonizó en la Asamblea madrileña un rifirrafe entre con PSOE y Más Madrid por la guerra de Irán y Trump y les dijo a las socialistas que se fueran «solas y borracha a Teherán», usando justo uno de los lemas que más se cantan en las marchas feministas. «Sabemos muy bien que las mujeres de Irak no están mejor que antes de la guerra de Irak, están mucho peor, por tanto, les digo, que hoy estamos movilizándonos aquí en solidaridad absoluta con las mujeres iraníes para avanzar con ellas y gane derechos, no nos va a dar lecciones de feminismo la señora Ayuso», expresó la vicepresidenta Díaz. Díaz también al movimiento feminista «dar un paso adelante» para frenar «la guerra y la barbarie», defendiendo que el feminismo ha demostrado que «los derechos no compiten» y que, con herramientas feministas, las sociedades son «mejores». En la comitiva que Podemos lideró en la marcha de Madrid se hizo hincapié en la importancia de que las feministas «determinadas» pongan su grano de arena para acabar con las guerras. La exministra de Igualdad, Irene Montero, actualmente eurodiputada del partido, explicó que este año marchan por las calles «horrorizadas» por lo que «una banda de súper ricos criminales, pederastas, violentos, le están haciendo al mundo, llenándolo de guerras y bombas». Montero estuvo acompañada de su compañera de partido Isa Serra e Ione Belarra, también exministra del Gobierno. La Comisión 8M, que reúne a numerosas organizaciones, no adopta una postura abolicionista de la prostitución como el Movimiento Feminista de Madrid. Las primeras, salieron desde Atocha; y las segundas, desde Cibeles. Las demandas de la Comisión 8M se centran en garantizar la «protección efectiva» de las personas transexuales y en defender la autodeterminación de género según lo establece la ley actual. Tampoco promueven la prohibición del uso del velo integral. La Comisión 8M ha entonado entre sus proclamas más destacadas el 'no a la guerra', mismo mensaje que han trasladado PSOE, Sumar y Podemos en esta semana del 8M. Laura Aparicio, una de las portavoces de este colectivo, ha denunciado que el actual contexto internacional está marcado por un clima «belicista» y por el «auge» de la ultraderecha, que, a juicio de la Comisión 8M, implica políticas «coloniales y patriarcales» que afectan a las mujeres en todo el mundo. En este contexto, las voceras de la Comisión 8M han reivindicado el movimiento feminista como «mayoritario» y pedido movilizarse este Día Internacional de la Mujer frente a «los señores que se creen dueños del mundo». «No a la guerra, a ninguna guerra», ha dicho Aparicio, que ha explicado que este año la agenda feminista es también «internacionalista» contra el «fascismo» y «las guerras». La otra portavoz de la Comisión 8M, Daniela Lagos, ha cargado contra el Ministerio de Igualdad, que dirige Ana Redondo, y que por cierto no está este año en Madrid, por su intención de querer retirar dos ayudas económicas a las asociaciones no abolicionistas de la prostitucion. Lagos ha criticado en nombre de la Comisión 8M que esa decisión «no está recogida en ninguna ley nacional ni internacional» y denunciado que tampoco se consultó previamente a las organizaciones feministas, que de hecho han presentado enmiendas para intentar revertirlo. La Comisión 8M exige la eliminación de lo que tilda de «veto ideológico», al considerar que solo contribuye a fomentar «ideas criminalizadoras» y dificulta que las asociaciones que trabajan con personas en situación de prostitucion hagan su labor con «garantías mínimas». Por su parte, el Movimiento Feminista de Madrid se desvinculó de la Comisión 8M en 2022. Adoptan una postura abolicionista, critican duramente la 'ley trans', a la que califican como un «borrado de las mujeres», y también reclaman la prohibición del burka y el niqab. En este contexto, el Movimiento Feminista de Madrid han reprochado al Gobierno y a la ministra de Igualdad el «incumplimiento» de su promesa de aprobar una ley abolicionista de la prostitución en esta legislatura. Asimismo, tildan de «hipócritas» a los partidos que censuraron «los audios de Ábalos y Koldo mercadeando con mujeres mientras bloquean la aprobación de una ley abolicionista».