El Govern intenta salvar los Presupuestos en una negociación con ERC contra reloj
2026-03-18 - 06:30
A menos de 48 horas para que se voten las enmiendas a la totalidad presentadas por la oposición contra los Presupuestos de la Generalitat 2026, el Govern trata de salvar su proyecto negociando in extremis con ERC. Los republicanos han insistido en que solo se sentarán a abordar las Cuentas cuando tengan garantías de que Catalunya va a gestionar el 100% del IRPF, una demanda que, ahora mismo, el Gobierno central no puede rubricar. Pese a ello, las reuniones se han sucedido en los últimos días y este martes se pudo ver a miembros del partido de Oriol Junqueras como el portavoz de la formación, Isaac Albert, y su secretario general adjunto, Oriol López, abandonando la Generalitat junto con la consellera de Economía, Alícia Romero. Pese a que la instantánea fue captada por las cámaras de TV3, ninguna de las partes quiso hacer mención a si había habido algún avance, ni siquiera confirmaron que se estuviera negociando. Así, antes del pleno que arranca este miércoles, las posiciones de salida siguen enrocadas. Por un lado, el Govern ha seguido con el plan marcado por el presidente Salvador Illa desde principios de año: concretar el nuevo modelo de financiación autonómica, dando cumplimiento a un requisito de ERC para negociar los presupuestos. Una vez cerrada esta 'carpeta', desde el Govern confiaban en tener los apoyos de los republicanos para aflorar las Cuentas. Sin embargo, los de Junqueras pusieron como condición la cesión del tributo —pactado en los acuerdos de investidura entre PSC y ERC—. La cercanía de las elecciones andaluzas suponía un impedimento para el Ejecutivo central a la hora de hacer pública la cesión del impuesto a Catalunya, especialmente cuando la candidata del PSOE a esos comicios es la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, que está al frente del Ministerio que debe otorgar a la Comunidad Autónoma dicho tributo. Así se lo trasladaron a Junqueras en una reunión en Moncloa y así lo mantenían desde el Gobierno ayer mismo, afirmando que por ahora no acometerán ningún gesto en la línea de las modificaciones legislativas que deben permitir la cesión del tributo. Pese al puntual bloqueo, Illa se comprometió públicamente con dicha cesión y, pidiendo confianza en su palabra, aprobó las Cuentas en un Consell Executiu el 27 de febrero y las llevó al Parlament sin tener atados los apoyos de ERC. El reloj de los Presupuestos se había puesto en marcha y su cuenta atrás podría finalizar en el pleno que comienza este miércoles. Este movimiento fue calificado de "precipitado" por la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, que en una entrevista a 20minutos dijo que no les suponía "un problema". "Existe la posibilidad de que el PSC pueda retirar el presupuesto y volverlo a presentar", advirtió el pasado miércoles. Preguntada por esta cuestión, por si se planteaban retirar su documento de la Cámara, la consellera Romero replicó en una entrevista en el Cafè d'Idees de La 2Cat: "No estamos aquí en este momento. Nosotros estamos porque el viernes se tramite el presupuesto y, por tanto, porque ERC retire su enmienda". Así, todas las partes lo fían a las 48 horas de vértigo que supondrán el pleno que empieza este miércoles en el Parlament. El pleno extraordinario y la votación del viernes Antes de iniciar el debate sobre la tramitación de los Presupuestos, los republicanos podrán este miércoles retirar su enmienda a la totalidad y, si no lo hacen, habrá que ver si las negociaciones continúan hasta el viernes, cuando se votan dichas enmiendas, o si el Govern cede ante ERC y las retira. La sesión plenaria incluirá el viernes la intervención de 45 minutos de la consellera Romero, que expondrá las líneas maestras de los nuevos Presupuestos. Después, los grupos parlamentarios tendrán 30 minutos de respuesta cada uno, tras lo que se llevará a cabo una votación única de las enmiendas a la totalidad presentadas por todos los grupos excepto PSC y los Comuns. Con todo, el primer choque del pleno entre el Govern y ERC lo protagonizará el president Illa a las 11.30 durante la sesión de control, cuando se prevé que trate de hacer un último acercamiento al grupo que encabeza Josep María Jové para lograr un acuerdo. Por la tarde, Illa comparecerá a petición de Junts para informar sobre la "situación de colapso que sufre Catalunya", una comparecencia que los de Puigdemont solicitaron tras la recuperación médica del presidente y después de un mes de crisis de movilidad por la situación de Rodalies, entre otros motivos. Las posibilidades de las Cuentas Las posibilidades que tienen las Cuentas en el pleno son varias. La primera variable que se despejará este mismo miércoles es si ERC retira o no su enmienda. Si lo hace, será síntoma de que, de alguna manera, las negociaciones han prosperado y se ha alcanzado un acuerdo. La mayoría en el hemiciclo, que suman PSC, ERC y Comuns, tumbará las enmiendas a la totalidad restantes y el proyecto de finanzas públicas podrá continuar su trámite parlamentario. Si se da este escenario, el Govern tendría hasta el 24 de abril para acordar con los republicanos el texto definitivo que se sometería a votación final en el plenario. Por otra parte, la negativa de los republicanos a retirar su enmienda abriría diversos escenarios. El primero, el que hasta este miércoles ha venido solicitando ERC, es que el Govern retire su proyecto de Cuentas, espere a un mejor momento para poder dar garantías en la cesión del IRPF y lleve al Parlament un proyecto de finanzas públicas acordado de antemano y con los apoyos suficientes. Algo que la portavoz del Ejecutivo catalán, Silvia Paneque, rechazó el martes porque el "único escenario que contempla" el Govern es ir el viernes a votación y que se aprueben. El segundo es que el Govern decida no retirarlas. Si eso pasa, tendrá tiempo hasta el viernes para conseguir convencer a los republicanos en una negociación exprés. Si no hay acuerdo y ninguna de las dos partes da su brazo a torcer, los Presupuestos del Govern no superarían el debate de las enmiendas a la totalidad, decaerían y alentarían el fantasma del adelanto electoral que el president ya ha rechazado. Las consecuencias de no tener Presupuestos Desde el Govern han alertado en las últimas semanas de la necesidad de contar cuanto antes con unos Presupuestos para afrontar algunas de las partidas a las que tiene que hacer frente la Administración pública. El proyecto que Illa ha llevado al Parlament supone un incremento para las arcas de la Generalitat de 9.100 millones de euros. Hasta ahora, tras dos prórrogas, han estado operando con las de 2023. Tener que retirar las cuentas supondría un varapalo para el Govern, un golpe que sería todavía mayor si se produjera la votación de las enmiendas y los grupos tumbaran las cuentas del Ejecutivo, especialmente por la simbología política que tendría esa fotografía. Sin embargo, como alternativa a las cuentas y para aliviar las finanzas de la Generalitat, el Ejecutivo podría recurrir a los suplementos de crédito que acordó con ERC el curso pasado cuando tampoco logró su apoyo para los Presupuestos. La posición de los grupos del Parlament Mientras se están llevando a cabo negociaciones in extremis entre Govern y ERC para tratar de lograr un acuerdo, el grueso del arco parlamentario recela de los movimientos de última hora y apremia a Illa a que mueva ficha. En el caso de Junts, el portavoz del grupo parlamentario, Salvador Vergés, ha dicho que la apuesta del Govern de llevar las cuentas al Parlament sin tener atados los apoyos necesarios para aprobarlas les "abocaba al fracaso". Asimismo, ha sostenido que la posibilidad de que retiren los Presupuestos y se voten en junio —como han puesto encima de la mesa los republicanos— traería "más inestabilidad" a Catalunya. Desde el PP, han ido un paso más allá, y han pedido a Illa que "dimita" o "convoque elecciones" si no prosperan las cuentas. El secretario de Política Autonómica del partido, Elías Bendodo, ha afirmado que sin apoyo parlamentario y presupuestos "no se puede gobernar". Quienes sí confían en que se pueda desencallar esta situación y este viernes se dé el primer paso en la tramitación de las cuentas son los Comuns. El portavoz del grupo en la Cámara catalana, David Cid, ha considerado que sería "una mala idea" que prosperasen las enmiendas a la totalidad.