El 'Guernica africano', cara a cara con el de Picasso
2026-03-24 - 14:50
«¿El arte negro? No lo conozco», dijo en cierta ocasión Picasso . Aunque, conociendo al malagueño (irónico, provocador, con retranca), no hay que tomarlo demasiado en serio. Fue una 'boutade' más. Claro que lo conocía y tuvo una gran deuda con él. Vio arte africano y de Oceanía en el Museo Etnográfico del Trocadero de París, y en el estudio de Derain, que visitó con Matisse. No solo lo conocía, también lo coleccionaba. Quizás con aquella respuesta, Picasso quería reconocer una mayor huella del arte íbero que del africano en su camino al cubismo. En 2017, el Museo del Quai Branly de París inauguró la exposición 'Picasso primitivo'. El comisario de esa muestra, Yves Le Fur, decía: «No hubo un periodo negro en Picasso, duró toda su vida». Un fotomontaje de Jean Harold, enviado a Picasso por Jean Cocteau y etiquetado al dorso como 'Picasso-Periodo negro', ilustraba la 'negritud' picassiana. El artista español conoció al poeta Aimé Césaire , líder del movimiento de la negritud en Francia, en 1948 en el Congreso Mundial de Intelectuales por la Paz en Breslavia (Polonia). Un hermoso canto sobre la negritud, el del artista británico Isaac Julien , se exhibe estos días en el Museo Lázaro Galdiano. El Museo Reina Sofía inaugura un ciclo anual de exposiciones en torno al 'Guernica' . Lo hace en un espacio frente a la obra maestra de Picasso, en la segunda planta de Sabatini, donde colgó la obra cuando llegó al museo en 1992, procedente del MoMA neoyorquino. Ese ciclo, que toma como título 'La historia no se repite, pero rima' -frase que se atribuyó erróneamente a Mark Twain, pero en realidad es apócrifa- tiene como objetivo presentar relecturas del 'Guernica' con trabajos de otras épocas o ámbitos geopolíticos. Abre plaza el 'Guernica africano', del artista Dumile Feni (Worcester, Sudáfrica, 1942-Nueva York, 1991), considerado el documento fundacional de la estética apartheid y de la resistencia africana. Se expuso por vez primera en 1967 en la galería 101 de Johannesburgo, uno de los pocos espacios que exhibía obra de artistas contemporáneos negros por entonces. La Historia del Arte, dice Manuel Segade, director del Reina Sofía, «no solo relegó a las mujeres artistas, también ha sido racista, relegando al arte africano a un arte salvaje o mera artesanía» para turistas. Dumile Feli debía conocer la obra de Picasso por reproducciones en postales, revistas y libros; al igual que la del Bosco y Goya. En realidad, no fue él quien tituló así su obra, pero se mostró conforme con ello. En 1937, Picasso elaboraba en su estudio de la rue des Grands Augustins de París el 'Guernica', cuyo proceso fue inmortalizado por la cámara de Dora Maar. Fue un encargo de la República española para el pabellón de España en la Exposición Internacional de París del 37. Aquella obra, que relataba un dramático episodio de la Guerra Civil -el bombardeo de Guernica -, se ha convertido en símbolo universal contra la guerra. Treinta años después, Dumile Feni realizaba su propio 'Guernica', en esta ocasión un grito contra la segregación racial del apartheid en Sudáfrica . Es la primera vez que este monumental dibujo, de casi tres metros cuadrados , realizado en 1967 en carboncillo y lápiz sobre dos pliegos de papel de periódico pegados horizontalmente, se exhibe en Europa. Es un préstamo de la Universidad de Fort Hare (Sudáfrica). Como curiosidad, el 'Guernica' de Picasso se refleja en el cristal de esta obra. Cuelga, hasta el 22 de septiembre, junto a otros dibujos de Feni, también de gran tamaño, que remiten de una u otra manera a la obra de Picasso. Una de ellas recuerda mucho a la mujer con su hijo muerto en brazos del 'Guernica'. 'Hector Pieterson' está basado en una icónica fotografía tomada por Sam Nzima de un niño de doce años al que la policía mató a tiros en la revuelta de Soweto de 1976 . En una vitrina, 'No reconocerías a Dios ni aunque te escupiera en el ojo', un rollo de papel de 53 metros, diario pictórico personal de Dumile Feni, con un lenguaje muy picassiano, realizado en Londres. Al lado, en un vídeo proyectado en una pantalla, se puede apreciar la obra completa. Todas las piezas expuestas proceden de colecciones públicas y privadas de Sudáfrica. Irónicamente, esta obra «es la relectura de un artista africano de una obra de un artista europeo que mira a África». La comisaria de la exposición, Tamar Garb, especialista en arte contemporáneo africano, advierte que «en lugar de ser una obra antibelicista contra la guerra, creada bajo las bombas, habla de otra violencia más soterrada, como la tiranía racista del apartheid. Ambas obras funcionan como tótems antitotalitarios . Pese a sus diferencias cronológicas y contextos geopolíticos distintos, comparten una sinergia política en su lucha contra la tiranía». También comparten lenguaje visual: monocromatismo, distorsión y figuras fragmentadas. Explica Tamar Garb que Feni fue «un artista autodidacta , un dibujante compulsivo , que hizo miles de dibujos. Un artista profundamente urbano y moderno que bebe del arte europeo. Los artistas negros de su generación tenían muy limitada su formación. Las bellas artes estaban más allá de sus posibilidades». Concibe esta exposición como «un diálogo o una conversación» entre las obras de Picasso y de Feni más que como la influencia del artista español en el sudafricano. Y advierte con rotundidad: «El 'Guernica' de Picasso no existiría sin la escultura africana». Feni padeció la censura de su trabajo. Fue encarcelado a causa de una ley contra la inmoralidad, acusado de mantener relaciones sexuales con personas de otra raza. Le resultó muy complicado salir del país hasta que en 1968 se exilió en Londres . En los años 80 puso rumbo a Nueva York, donde murió en 1991. No pudo volver a Sudáfrica, como tenía previsto, tras la liberación de Nelson Mandela. «Feni no estaba en las barricadas, pero sí luchó a través de su arte», comenta la comisaria.