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El Ibex 35 cae un 7% en dos semanas y pone a prueba la estrategia de comprar la caída

2026-03-28 - 07:20

¿Tiene sentido comprar cada caída del mercado cuando el ajuste llega tan rápido y en un entorno tan inestable? Esa es la pregunta que deja ahora mismo el Ibex 35. El índice ha pasado en muy poco tiempo de la zona de máximos de finales de febrero, cerca de los 18.500 puntos, a moverse alrededor de los 16.800. El descenso ronda el 7% en dos semanas y se acerca al 9% si se toma como referencia todo el tramo desde máximos. La caída no entra todavía en la categoría de desplome, pero sí ha sido lo bastante rápida como para poner en duda una de las estrategias más repetidas de los últimos meses: comprar cada corrección. ¿Corrección técnica del Ibex o algo más? Para Antonio Castelo, analista de iBroker, “perder un 7% en dos semanas es un movimiento brusco, pero está dentro de lo normal en un mercado alcista maduro”. El Ibex venía de un 2025 excepcional, con subidas cercanas al 50%, y había seguido marcando máximos en enero y febrero de este año. La sobrecompra era evidente. Una pausa era lógica. Pero esta vez el ajuste no ha sido solo técnico. Coincide con un shock geopolítico claro: escalada de tensión en Oriente Medio, amenazas sobre el estrecho de Ormuz y un petróleo disparado hacia la zona de 90 a 100 dólares. Ese factor ha amplificado el movimiento y ha generado un movimiento global de aversión al riesgo. Europa y Asia han caído con fuerza y el Ibex, por su composición, ha amplificado el golpe en los primeros días de marzo. Ahí aparece la segunda clave: el índice ha corregido, pero no se ha roto. Castelo recuerda que el Ibex perdió temporalmente las ganancias del año, pero después recuperó parte del terreno y volvió a reclamar los 17.000 puntos en varios cierres. La lectura, de momento, no es la de un mercado bajista. Es la de una corrección aparatosa en una tendencia alcista de fondo que todavía no ha quedado anulada. ¿Qué está haciendo realmente el mercado? La forma en que se ha distribuido la caída también ayuda a entender el momento. No ha habido ventas indiscriminadas. Ha habido selección. Los bancos, que habían sido uno de los grandes motores del rally, están entre los más castigados. Santander pierde más de un 14% en el mes, BBVA cerca del 9%, Sabadell casi un 7% y Bankinter más de un 6%. Tampoco se han librado nombres muy expuestos al ciclo y al consumo, como Inditex, que corrige alrededor del 12%, o IAG, que se deja más del 20%. Al mismo tiempo, las defensivas han aguantado mejor. Endesa apenas cede, Naturgy limita el daño y Enagás resiste claramente mejor que la media del mercado. Y hay un ganador evidente del nuevo escenario: Repsol, que sube más de un 27% al calor del petróleo. El mercado está rotando hacia lo que protege y premia a quien se beneficia del shock energético. Esa rotación encaja con lo que plantea Diego Morín, analista de IG Markets, cuando advierte de que el entorno ya no admite automatismos: “nos estamos moviendo en un entorno bastante complicado, de incertidumbre y volatilidad, por tanto, la recogida de beneficios y mantener cierto capital en liquidez no sería mala idea dado el caos que tenemos en el mundo”, comenta. El “comprar la caída”, sigue vivo, pero ya no funciona como una reacción mecánica. Exige selección, más liquidez y más control del riesgo. Morín insiste además en que lo más difícil no es medir la caída, sino distinguir si sigue siendo comprable. “Eso es difícil de predecir, sobre todo, por el entorno actual”. Ahí está el problema real del mercado. En una corrección convencional, el inversor mira el gráfico, valora soportes y entra escalonadamente. En una corrección dominada por la geopolítica, una escalada militar o un giro repentino del petróleo pueden cambiar el escenario en cuestión de horas. Por eso Morín no descarta oportunidades, pero desplaza el foco hacia valores más defensivos y hacia una gestión del riesgo mucho más estricta. Ambos analistas coinciden en todo caso, en que la referencia inmediata está muy clara. Para Morín, los 16.000 puntos son soporte y, si el Ibex consigue mantenerlos, “no es descartable que pueda intentar atacar los 18.000 puntos de nuevo”. Castelo, por su parte, sitúa la frontera del deterioro en una pérdida clara de la zona de 16.500-16.000 con volumen. Mientras eso no ocurra, el escenario principal sigue siendo el de una pausa violenta, no el de un cambio de ciclo. Durante meses, comprar la caída era casi una costumbre. Ahora vuelve a ser una decisión. Esta vez no basta con entrar rápido. Hay que acertar también con el tipo de caída que se está comprando. Como resume Morín, en el entorno actual “cualquier comentario o intervención de Trump puede cambiar el rumbo del mercado”.

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