El inesperado choque Rudiger-Guardiola que acabó con un besito del técnico al aire
2026-03-18 - 08:40
Ni la reiteración de sus múltiples enfrentamientos directos en los últimos años ni la reconocida animadversión entre sus entrenadores, Álvaro Arbeloa y Pep Guardiola, hicieron del Real Madrid-Manchester City una eliminatoria más caliente de lo normal. Únicamente Vinícius aprovechó el triunfo blanco en tierras inglesas para reivindicarse con sus dos goles y devolver al público local la afrenta que le dedicó en forma de pancarta gigante cuando Rodrigo Hernández le arrebató por sorpresa un Balón de Oro que todos creían suyo. Pero por lo demás la tensión del cara a cara no sobrepasó los límites habituales de un choque de este calibre. Tras el partido de vuelta, que el Real Madrid selló con una nueva victoria frente a los de Mánchester (1-2), casi todo fueron abrazos y buenos deseos, como explicó el técnico blanco en zona mixta: «Le he deseado a Guardiola buena suerte en la final del domingo». Se refería el salmantino al choque decisivo de la Copa de la Liga que los de Pep afrontarán el domingo ante el Arsenal. El buen rollo no fue sin embargo pleno , pues un par de detalles dieron cuenta de algunos enfados en el aire y quizás cuentas pendientes. Las redes han señalado como uno de estos momentos el saludo frustrado entre el propio Guardiola y Thiago Pitarch, la emergente estrella madridista. Sin embargo, más que una negativa a chocar la mano del canterano blanco, la escena parece un despiste del catalán. En lo que no hay ninguna duda es en el encontronazo que protagonizaron el técnico del Manchester City y Antonio Rudiger . Ambos se encontraron sobre el césped durante los citados saludos, y se dieron la mano. Pero el apretón derivó en un cruce de palabras en el que las cámaras de televisión dejaron constancia de cierta tensión. Parece que en el vis a vis el central alemán, visiblemente enfadado, le reprochó algo al entrenador rival. Guardiola, extrañado por la actitud del madridista contestó con una sonrisa antes de que Arbeloa, que andaba por la zona, y Vinícius alejaran a su compañero del ojo del huracán. Sin embargo, mientras que el entrenador del Madrid pedía ayuda para que alguien acudiera a por Rudiger, las cámaras cazaron a Guardiola lanzando un besito al aire en dirección al futbolista alemán en una curiosa imagen. Después, ya en zona mixta, el catalán tiró de su habitual ironía para analizar el encuentro. «Lo hemos intentado y hemos estado ahí. No sé qué hubiese pasado once contra once. Igual hubiésemos perdido igual, pero no lo sabremos...»