El juego teatral de Sergio Peris-Mencheta en el que la aleatoriedad embellece una historia de amor
2026-02-05 - 21:15
Sergio Peris-Mencheta pone en escena Constelaciones, un texto del dramaturgo Nick Payne que también versiona, un juego teatral que convierte cada función en única, porque sus seis intérpretes van rotando en el papel protagonista. Divertido, como un niño con un juguete nuevo en las manos, Peris-Mencheta ha desentrañado "este experimento", un proyecto que surge cuando estuvo hospitalizado para superar su leucemia, una historia de amor, que habla de la pareja, la enfermedad y la muerte. "Es una historia de amor entre dos seres humanos", ha explicado este jueves durante su presentación, que se desarrolla en diferentes cuadros: cuando se conocen, cuando le pide matrimonio o cuando se separan y a través de los se ve su evolución. Cuando comienza un proyecto, el actor y director se reconoce "egoísta". "Lo hago porque me apetece a mí y luego vendo la moto a un grupo gente para que me acompañe". En Constelaciones realiza una investigación con la que eleva el multiverso a lo teatral y le da un lugar privilegiado al espectador que cada noche elige a los protagonistas y el orden de las escenas, sacando el nombre de los intérpretes de una bolsa. "Si se repiten los nombres del día anterior, aunque sea solo uno de ellos, se vuelve a sacar otro, de modo que eso que siempre decimos los actores de que ninguna función es igual a otra, en este caso es real. Va a ser distinta por narices", ha explicado Peris-Mencheta. Jordi Coll, Diego Monzón, Paula Muñoz, María Pascual, David Pérez-Bayona y Clara Serrano son los intérpretes de estos universos paralelos, que se irán turnando en esta aventura. Los diálogos son los mismos, pero se repiten con matices distintos, donde la relación prospera, fracasa, nunca llega a ocurrir o termina de manera abrupta. Además de actuar, los seis actores cantan, tocan la batería, el saxo, la flauta, el piano, la armónica o el bajo en una banda sonora de cuatro composiciones creadas por ellos para esta obra. La física cuántica inunda la manera de ver la vida y de afrontarla de la protagonista, desde concepto del observador que ha sido el único aspecto que ha actualizado el director, "porque ha habido muchas variaciones en ese ámbito desde que se escribió el texto a hoy". Un espectáculo que habla sobre la eutanasia, "porque hay que elegir como vivir, pero también como morir", ha remarcado Peris-Mencheta.