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El limbo olímpico del cricket y el lacrosse en España

2026-03-02 - 02:43

Parece una incongruencia, pero dos de las disciplinas incluidas en el programa de los Juegos de Los Ángeles 2028 ni siquiera están plenamente reconocidas como modalidades deportivas en España. Sus selecciones, que existen, operan al margen de las instituciones, a menudo en condiciones precarias y sin poder siquiera plantearse una hipotética clasificación olímpica. Casi tres años después de que el COI les concediera su lugar en el calendario olímpico, poco ha cambiado para el cricket y el lacrosse nacionales: dos deportes minoritarios que continúan instalados en los márgenes, atrapados en una suerte de limbo del que no logran salir. Es la historia habitual: el pez que se muerde la cola. El Consejo Superior de Deportes (CSD), conforme a lo que dicta la Ley del Deporte, es el organismo encargado de reconocer las modalidades deportivas en España según una serie de requisitos: implantación territorial, tradición, reglamentación, interés nacional... Sin reconocimiento previo no puede crearse una federación que gestione la disciplina; sin federación no existen subvenciones; y sin dinero resulta inviable impulsar su crecimiento hasta alcanzar los requisitos exigidos para ese reconocimiento inicial. El cricket y el lacrosse giran en esa rueda. Ambos se organizan en España a través de entidades privadas que gestionan tanto las ligas nacionales como la participación internacional de las selecciones. Todo, además, de forma altruista. «Somos muy pequeños y todo el trabajo es voluntario. Nadie percibe remuneración», explica a ABC Claudio Alonso, presidente de la Asociación Española de Lacrosse . Asumió el cargo en 2024, cuando los anteriores responsables estaban decididos a cesar la actividad. «Un grupo decidimos dar un paso adelante para evitarlo». Su implicación nació también de un motivo personal: su hija posee una de las cerca de 200 licencias actuales (55 % masculinas y 45 % femeninas, con un notable crecimiento de estas últimas en los años recientes). Con ese volumen de jugadores mantienen una liga con clubes de Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Bilbao, Azuqueca de Henares y Lisboa. «Diseñamos el calendario según las sedes y celebramos una jornada en cada ciudad organizadora, concentrando todos los partidos en un fin de semana. También organizamos la Copa de España en un formato de dos o tres días». El lacrosse debutará en los Juegos bajo la modalidad sixes -seis jugadores por equipo-, lo que ha obligado a concentrar en ella los recursos de las selecciones nacionales. Por ahora, ser internacional implica asumir los gastos propios, incluidos viajes y costes del cuerpo técnico. «Nuestro presupuesto anual ronda los 180.000 euros», continúa Alonso. «La financiación procede principalmente de las cuotas de jugadores y clubes, que cubren el seguro médico y la competición: alquiler de campos, arbitrajes y gestión». La Asociación sí cuenta con reconocimiento de la federación internacional y europea, de las que recibe apoyo económico para organizar torneos. «En 2026 organizaremos en Salou el Europeo masculino y femenino. El presupuesto global supera el millón de euros. Se financia mediante cuotas de participación y deja un margen reducido para la asociación. También obtenemos ingresos puntuales organizando partidos o actividades para equipos estadounidenses que visitan España». El respaldo institucional, por ahora, es limitado. «Con el COE aún no hemos tenido contacto. En el CSD no sabían qué era el lacrosse y tuvimos que explicarlo, aunque nos recibieron y mostraron interés. Las vías de financiación están dirigidas a federaciones oficiales, pero este año hemos obtenido una subvención destinada a asociaciones deportivas: el máximo era de 50.000 euros y nos han concedido 42.000. Aproximadamente 20.000 se destinan a las selecciones y otros 20.000 a la liga». La situación del cricket presenta un escenario algo más favorable. Cuenta con unas 1.500 licencias y 109 clubes repartidos en ocho comunidades autónomas, cifras suficientes para iniciar el proceso de constitución como federación, un trámite que empezaron a mover en 2013. «El pasado noviembre presentamos la solicitud», explica Juan Carlos Rodríguez, presidente de Cricket España . «Nos respalda el Consejo Internacional de Cricket (ICC). Estamos en el buen camino y existe disposición para ayudar y reconocer el deporte». También el cricket ha debido adaptarse para regresar al programa olímpico 128 años después de su única aparición, en París 1900. Se disputará en formato T20, con un máximo de 20 'overs' por equipo, una versión que reduce notablemente la duración de los encuentros. De origen anglosajón, es uno de los deportes más populares del sudeste asiático, región de procedencia de muchos jugadores que compiten en la liga española. «Tenemos jugadores nacionalizados de Australia y Sudáfrica, algunos nacidos en España y también de Pakistán e India. La mayor implantación está en Valencia, Madrid, Andalucía e Islas Baleares. Cataluña mantiene su propia federación, anterior a la nuestra, pero no forma parte de la internacional. La única reconocida somos nosotros, como asociación. Contamos con certificados y auditorías». El modelo de financiación también difiere respecto al lacrosse. Las ayudas proceden del ICC y de la federación europea, sin apoyo directo del CSD hasta la fecha. «Yo, como empresario, aporto patrocinio de mi propio bolsillo», explica Rodríguez, nacido en Sudáfrica y vinculado al cricket desde los ocho años. Llegó a España hace tres décadas y trajo consigo el deporte. El presupuesto anual ronda el millón de euros, superior al de algunas federaciones nacionales de menor tamaño. Con esos recursos cubren ligas y selecciones. «Pagamos viajes, hoteles y manutención. Antes los jugadores asumían los gastos; ahora ya no. Aún no cobran por ser internacionales, pero eso llegará cuando seamos federación». Las opciones de que alguno de los dos combinados nacionales alcance Los Ángeles son reducidas. Solo competirán seis selecciones y habrá una única plaza por continente; la última se decidirá entre las ocho mejores del ranking mundial que no hayan logrado clasificación directa. España aún se encuentra lejos de ese nivel. «Para Brisbane sí puede haber posibilidades», concluye Rodríguez, confiado en un ambicioso programa de promoción que ya involucra a un centenar de colegios privados. La presencia de ambos deportes en los Juegos parece garantizada también en 2032, pero más allá de esa fecha no hay garantías. De ahí que ambos deportes quieran aprovechar un momento que puede ser único. «Que sirva al menos para que se conozca más», concluye Alonso. «Que se sepa que hay unas selecciones que representan al país en una actividad muy divertida y que además va a estar en los Juegos».

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