El mapa del polen que esperan los alergólogos para esta primavera: «Será intensa»
2026-03-18 - 15:10
Hace un par de semanas ya adelantamos en ABC que los alergólogos preveían una primavera explosiva para los alérgicos al polen tras las lluvias persistentes del invierno. Ahora, la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha presentado las previsiones de índices de polen por regiones para la estación que entra. Un mapa que confirma que «va a ser una primavera intensa» para los entre 7 y 8 millones de españoles que sufren rinoconjuntivitis alérgica, en palabras de Juan José Zapata, presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la SEAIC. Las gramíneas son las responsables de la mayor parte de las alergias respiratorias en España, aunque no son el único tipo de polen que influye en la intensidad de los síntomas. La presencia y relevancia de otros pólenes varía según la vegetación predominante en cada región. Así, las cupresáceas , como el ciprés, tienen una gran incidencia en zonas como Granada o el eje Lérida-Córdoba y Tarragona-Sevilla; el plátano de sombra provoca picos importantes en ciudades como Barcelona, Madrid, Valencia, Girona o Talavera de la Reina; mientras que el olivo alcanza concentraciones muy elevadas en provincias del sur como Jaén, Córdoba, Granada, Sevilla, Cádiz, Ciudad Real o Badajoz. A ellos se suman otros pólenes con impacto en puntos concretos, como las urticáceas , frecuentes en zonas mediterráneas y húmedas como Vigo, Granada, Tarragona o Girona, o la salsola , característica de regiones más secas como Lérida, Murcia-Elche, Zaragoza o Almería. Para elaborar las previsiones de índices de polen de esta primavera, el Comité de Aerobiología Clínica de la SEAIC se ha centrado en las gramíneas. Para ello, han analizado las variables meteorológicas —temperatura, precipitaciones y humedad— proporcionadas por la Agencia Estatal de Meteorología, junto con los registros históricos de polen de esta especie recogidos por las estaciones de la Red de Captadores de la SEAIC. Este análisis permite estimar cómo se comportará la primavera en las distintas áreas geográficas. «El mapa de gramíneas no es extrapolable a todos los pólenes, pero nos sirve como modelo matemático para saber cómo el clima modula las polinizaciones. Como titular podemos decir que va a ser una primavera intensa», ha declarado el doctor Zapata. Los alergólogos vaticinan que, en cuanto las temperaturas se mantengan cálidas varios días seguidos, la explosión de polen será generalizada en todas las especies de plantas tras las precipitaciones de este invierno, que han dejado la tierra muy empapada. «La primavera va ser intensa y cada paciente tendrá el impacto de su zona de polinizacion. En Murcia o Almería se darán a la vez olivo, gramíneas y plantago. Va a haber un cóctel, con efecto sumatorio y gran cantidad de síntomas», ha asegurado el presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la SEAIC. En cuanto a los niveles de gramíneas, esta primavera se espera que presenten diferencias significativas según la región. Las concentraciones más altas se registrarán en Badajoz y Cáceres , con valores estimados entre 10.000 y 12.000 granos/m3, así como en Sevilla, donde podrían alcanzar entre 6.000 y 8.000 granos/m3, y en Jaén, también con previsión de niveles intensos. En el centro peninsular, se prevén niveles de moderados a intensos en Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid, con picos especialmente elevados en Toledo y Madrid , donde podrían alcanzarse concentraciones de hasta 6.000 granos por metro cúbico de aire. En el sur de la Península, los niveles serán leves en Almería y Málaga, mientras que se situarán en valores moderados en Córdoba, Granada, Huelva y Cádiz. En el norte —Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y Aragón— la predicción es de niveles leves, con concentraciones estimadas entre 1.500 y 2.000 granos/m3. Finalmente, en el litoral mediterráneo, que incluye Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia, se esperan niveles leves de polen durante este periodo. En Canarias, por el contrario, se esperan cifras muy bajas, con concentraciones aproximadas de entre 250 y 500 granos/m3 en Tenerife y Las Palmas. En Galicia, los niveles oscilarán entre leves y moderados, especialmente en Orense y Lugo. Antes estas previsiones, el doctor Zapata ha aconsejado a los pacientes alérgicos que sigan el tratamiento pautado por su especialista para minimizar los síntomas. Y como recomendación general a toda la población ha enumerado medidas de control ambiental, como ventilar la casa diez minutos por la mañana y diez por la noche, pero no dejar las ventanas abiertas todo el día. En este sentido, como apunte curioso, ha explicado que el quinto piso de un edificio es la altura donde más se mueve y entra el polen . El experto desaconseja hacer ejercicio en zonas de alto impacto polínico, llevar gafas de sol y mascarilla antipolen, ducharse y cambiarse de ropa al llega de la calle y no tender ropa en azoteas o al aire libre porque son captadores polínicos. «La mayor parte de los tejidos son fibras que se cargan elecomagnéticamente y atraen los pólenes como un imán. Luegos metemos esas prendas en casa, ese polen se libera y se va a las vías respiratorias», ha explicado el experto. Que cada vez hay más personas alérgicas y que la temporada de síntomas es cada vez mayor no es solo una apreciación, es un hecho. Hay varias hipótesis que tratan de explicar este fenómeno, entre ellas, la de la higiene, pero el cambio climático y la contaminación también parecen estar detrás. «El aumento de las temperaturas del planeta trae primaveras más largas. Se inicia la polinización de forma más precoz a lo tradicional. Lo vemos claramente con las gramínenas. En grandes urbes, con la plantación de cupresáceas arizónicas, vemos inicios de polinización incluso a mediados de noviembre cuando lo normal es a finales de diciembre o enero. E igual con el olivo. Tenemos una oferta alergénica de pólenes más prolongada a lo largo de todo el año y estaciones. Además, el aumento de temperatura global y el efecto invernadero hace que aumente el CO2 disponible para la fotosíntesis de las plantas, lo que trae mayor floración y mayor producción de pólenes», ha explicado este martes el doctor Pedro Ojeda, alergólogo y coordinador de la Comisión de Comunicación de la SEAIC durante la presentación de los índices de polen para esta primavera. La contaminación ambiental también hace que los pólenes se vuelvan más rebeldes. «Las plantas se estresan y producen proteínas con más capacidad de resistencia que las hace más alergénicas», ha continuado el doctor Ojeda. En su opinión, nos encontramos ante la «tormenta perfecta» para que cada vez más personas padezcan alergias respiratorias de cualquier índole y alergia al polen en particular: «por un lado, la mayor duración e intensidad de la exposición a pólenes aumenta la oferta alergénica al sistema inmunitario; por otro lado, los contaminantes ambientales actúan como disruptores de las barreras cutáneo-mucosas. En consecuencia, el epitelio se vuelve más permeable al paso de alérgenos y, además, genera señales de alarma, las denominadas alarminas, que, en personas con una predisposición alérgica, van a estimular la respuesta inmunológica de tipo T2. Este tipo de respuesta favorece la sensibilización y la generación de reacciones de tipo alérgico. El resultado de todo ello es un aumento del número de personas que se hacen alérgicas y una respuesta inflamatoria alérgica más intensa y continuada en aquellas que ya están sensibilizadas a los alérgenos ambientales», ha concluido. El aumento de la prevalencia de las alergias y la creciente complejidad de muchos casos —como la polisensibilización (sensibilidad simultánea a varios alérgenos)— hacen cada vez más necesario reforzar la Alergología dentro del Sistema Nacional de Salud. En este sentido, el profesor Ignacio Dávila, presidente de la SEAIC, ha insistido en la importancia de «aumentar el número de alergólogos» para garantizar que todos los pacientes puedan acceder a una atención especializada, basada en un diagnóstico preciso y en tratamientos cada vez más personalizados; y ha insistido en la necesidad de una formación adecuada de los estudiantes de Medicina, con la introducción progresiva de la asignatura de Alergología en las facultades de Medicina españolas «El alergólogo es el especialista que diagnostica y trata las enfermedades alérgicas a lo largo de toda la vida, desde el nacimiento hasta la senectud, lo que mejora notablemente el diagnóstico y el seguimiento del paciente, al tiempo que facilita la adaptación terapéutica a las características del paciente», ha concluido.