El miedo a la recaída, la principal preocupación del 84% de las mujeres con cáncer de mama precoz HR+/HER2-
2026-02-03 - 12:15
El cáncer de mama sigue siendo una de las enfermedades más comunes entre las mujeres de acuerdo al último informe de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Aunque el cáncer de pulmón ya le ha adelantado en casos mortales, esta afectación sigue en alza, pues cada año se diagnostican más de 38.000 nuevos casos y se producen más de 6.000 defunciones. Se estima que existen en España 516.827 personas con cáncer de mama. Y, dentro de los distintos tipos que se pueden diagnosticar, el subtipo o HR+/HER2- representa alrededor del 70% de todos, siendo el 90% diagnosticado en un estados en estadios no metastásicos. No obstante, dos de cada tres pacientes diagnosticadas con cáncer de mama precoz HR+/HER2- en estadios II y III tienen el riesgo de una reaparición a largo plazo, pudiendo así convertirse en una enfermedad avanzada incurable. Es precisamente la recaída lo que más preocupa al 84% de las pacientes, de acuerdo a los últimos datos del estudio ImpOrta. Innovación terapéutica para accionar el freno de las recaídas Recaer en un cáncer provoca un impacto clínico y emocional muy significativo para las pacientes y su entorno. Y también, para el sistema, según detallan en el estudio. Por ello, este informe busca ahondar en la experiencia y las percepciones de las personas que atraviesan o han atravesado la enfermedad, pues no siempre todo termina con la cirugía. Después, muchas de ellas continúan con tratamiento adyuvante que a menudo conlleva efectos secundarios que merman la calidad de vida, mientras que la preocupación por una recaída persiste. Sin embargo, estos estudios indagan en la forma de conseguir terapias que protejan de cara a una recaída sin que afecte la vida común de muchas pacientes. Y para ello, el sistema debe intervenir, introduciendo estas innovadoras terapias que tienen el objetivo de alcanzar el bienestar a lo largo del proceso. "Los avances en medicina personalizada y biomarcadores ayudan a adaptar los tratamientos a cada caso, evitando terapias innecesarias y sus efectos secundarios, sin comprometer la eficacia", explica la doctora Elena Galve, miembro de la junta directiva de SOLTI y oncóloga médica del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Basurto. Para la doctora, tal y como recoge el último estudio, este retraso en la innovación terapéutica hace que se incremente el coste del sistema sanitario, pues muchas pacientes pierdan la oportunidad de recibir los tratamientos adecuados que frenen una recaída avanzada, incurable, lo que termina por mermar su calidad de vida. "Cuando hablamos de recaídas de un cáncer de mama, ningún porcentaje es irrelevante. Además, en muchos casos, esta recaída se manifiesta como enfermedad metastásica, con un marcado deterioro de la calidad de vida y la necesidad de tratamientos prolongados", añade la doctora Natalia Chavarría Piudo, asociada del Grupo español de investigación en cáncer de mama, GEICAM, Oncóloga médica del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera. El miedo a la recaída y el impacto físico y emocional El 72,5% de las participantes del estudio considera que reciben información sobre los tratamientos adyuvantes, aunque más de la mitad (54%) considera que no se ofrece información sobre el riesgo de recaída, mientras que un 16% no sabe si se proporciona. Esta falta de información hace que la preocupación de la recaída sea mayor, al igual que el impacto en el momento que se produce. Y es que, el cáncer de mama precoz HR+/HER2- afecta de manera sustancial en las diferentes esferas de la vida de las pacientes, detalla el estudio. "La caída del cabello y las cicatrices me hicieron sentir incómoda con mi cuerpo. Me miro al espejo y no me reconozco, lo que afecta a cómo me siento conmigo misma", recoge la cita de una paciente. Además, casi el 95% reconoce que la enfermedad impide su buen desarrollo laboral. En este sentido, Conchi Biurrun, representante de la Federación Española de Cáncer de Mama FECMA y paciente de cáncer de mama, afirma que "el cáncer de mama afecta en muchos sentidos a las pacientes: significa un parón por un tiempo sin determinar con la seguridad de que nada volverá a ser igual". El cáncer de mama precoz también afecta a nivel emocional; así pues, según los datos del estudio, la preocupación, el miedo o la angustia están presentes en el 95% de las pacientes, seguidas por la inseguridad o incertidumbre (93%) y la tristeza (90%). Estas emociones evolucionan según avanza la enfermedad o incluso después de la cirugía y la llegada de los tratamientos adyuvantes, que provocan agotamiento entre el 36% y el 64% de las pacientes, aunque estos también les brindan seguridad o protección (34% a 52%), confianza (24% a 56%) y alivio (11% a 37%). Según el estudio, el miedo a una posible recaída constituye la principal preocupación (84%). "Evitar hablar sobre el riesgo de recaída no reduce el miedo; por el contrario, suele aumentar la incertidumbre, que como muestran los datos es una de las principales fuentes de malestar. Por ello, es fundamental afrontar y normalizar esta conversación como parte del proceso de la enfermedad utilizando un lenguaje claro, realista y adaptado a cada paciente", explica Laura Bascuñana Sánchez, supervisora de enfermería del área ambulatoria de Oncología del Hospital Vall d’Hebron y vocal de la SEEO. Lee el estudio completo aquí