"El movimiento es el mayor antidepresivo y nos lo quitamos durante las fiestas navideñas"
2026-02-07 - 07:55
La vuelta a la rutina tras las vacaciones navideñas no siempre es fácil. Muchas personas regresan al trabajo con más cansancio, menos claridad mental y una sensación de bajón difícil de gestionar. Para Marta León, ingeniera química especializada en salud hormonal femenina y dietista integrativa, la clave está en observar qué ocurre en el cuerpo durante las Navidades y cómo ciertos hábitos pasan factura en enero. En una entrevista para el diario El Periódico, León explica que las comidas copiosas, el aumento del consumo de azúcar y alcohol y la falta de movimiento alteran el equilibrio hormonal y neurológico. A esto se suma la desregulación de los ritmos circadianos provocada por el exceso de luz artificial y los horarios tardíos, un cóctel que afecta directamente al estado de ánimo y a la forma en la que afrontamos la vuelta a la normalidad. Menos movimiento, peor estado de ánimo Durante las fiestas cambiamos rutinas que suelen sostener nuestro bienestar. "Si teníamos una rutina de gimnasio, la hemos parado durante las vacaciones", señala León. Y recuerda que gastar energía a través del ejercicio no agota, sino que repone. Tras movernos, el cuerpo segrega hormonas y neurotransmisores que aportan energía neurológica y mejoran el ánimo. De ahí una de sus afirmaciones más claras: "El movimiento es el mayor antidepresivo y nos lo quitamos durante las fiestas navideñas". A esta falta de actividad se le suma menos tiempo al aire libre, algo que, según explica, es fundamental para reconfigurar el reloj interno. El resultado es un organismo más inflamado, con mayor cansancio y con dificultades para producir melatonina por la noche y serotonina por la mañana, dos hormonas clave para el descanso y el buen ánimo. Este desequilibrio no solo se nota en el cuerpo, también en la mente. Los picos y valles de glucosa derivados del exceso de azúcar afectan a los neurotransmisores y contribuyen a esa sensación de niebla mental con la que muchas personas arrancan enero. Cómo recuperar el equilibrio al volver a la rutina Para aliviar ese bajón típico de la vuelta al trabajo, León insiste en gestos sencillos pero sostenidos en el tiempo. Tras una comida copiosa, recomienda hidratarse bien al día siguiente, pasar tiempo al aire libre y moverse, mejor aún si es con actividad física suave en el exterior. "Tomar el sol de invierno es muy sano", apunta, subrayando la importancia de la luz natural. En cuanto a la alimentación, aconseja comer alimentos de temporada como coles o brócoli, aumentar el consumo de pescado azul, por su aporte de Omega-3, e introducir algo crudo al inicio de las comidas para favorecer la digestión. Incluso propone, si es posible, una semana sin azúcar para ayudar al cuerpo a resetearse. La experta también recuerda que cuerpo y mente están conectados. Reevaluar decisiones personales o profesionales será más fácil si el organismo está en calma. Recuperar el movimiento, salir al aire libre y reducir los excesos no es solo una cuestión física, sino una forma de llegar a enero con mayor claridad mental y emocional. Porque, como insiste Marta León, cuidar el cuerpo es una de las mejores maneras de mejorar el ánimo cuando toca volver a la rutina.