El movimiento que tu cuerpo necesita a partir de los 40 años para mantener energía, forma y bienestar
2026-03-09 - 17:03
A partir de los 35 años las mujeres empiezan a notar algunos cambios en su cuerpo pero cuándo realmente se hacen visibles es a partir de los 40. Empezamos a notar los estragos de las fluctuaciones hormonales, el metabolismo más lento y una retención de líquidos mayor y, en muchos casos, una sensación de cansancio constante, que no se va nunca aunque durmamos bien por las noches. Durante la perimenopausia y la menopausia es fundamental acompañar a nuestro cuerpo con hábitos que potencien nuestro bienestar y la energía del día a día. El entrenador David Piñeiro, de Days of Confidence, habla sobre las cuestiones clave del ejercicio a partir de los 40 años y, no, no hace falta matarse en el gimnasio. Lo primero que tienes que tener en cuenta a la hora de hacer ejercicio a partir de los 40 años es que no es algo que hagas meramente por lo estético, es un gesto de autocuidado. Porque el ejercicio regular se convierte en nuestro gran aliado de belleza y salud: ayuda a mantener la masa muscular, tonifica el cuerpo, refuerza los huesos y combate la inflamación abdominal tan frecuente en esta etapa. Una de los principales objetivos que nos marcamos cuando empieza un nuevo año es ponernos a hacer ejercicio. Sin embargo no hay que pensar en ponernos a tope una vez que tomamos la decisión lo importante según David Piñeiro es "crear un hábito sostenible en 12 semanas" y recuerda nunca es tarde para ponerse en marcha. No hay que empezar fuerte ni abandonar pronto Elijas cuando elijas ponerte a hacer ejercicio lo primero que tienes que tener en cuenta es que no te tienes que pegar la paliza los primeros días ya que como indica este experto entrenador "en mujeres en la perimenopausia o menopausia puede ser contraproducente porque hay más riesgos de lesionarse". Además, otra cosa a tener en cuenta cuando empiezas a hacer ejercicio a partir de los 40 es que los resultados en tu cuerpo no se notan tan rápido como cuando tienes 30, así que "tienes que colaborar con tu cuerpo y hacerte a la idea de que el ejercicio a esta edad no es castigo, sino que es una herramienta de regulación y longevidad", señala David Piñeiro. Estructura de una semana de entrenamiento equilibrada Te guste o no, a partir de los 40 el cuerpo de las mujeres cambia. Se produce una bajada de estrógenos con la que se pierde masa muscular, baja la densidad ósea, aumenta la resistencia a la insulina y hay una redistribución de la grasa hacia el abdomen, así que realizar ejercicio es indispensable. De hecho, no hay que huir de los "ejercicios de fuerza, ya que estos fundamentalmente, sustituyen funciones metabólicas y hormonales que antes hacía el estrógeno", apunta el entrenador. Teniendo esto en cuenta un entrenamiento semanal equilibrado para David Piñeiro sería el siguiente: - 2-3 días de fuerza (30-45 minutos). - 1–2 días de cardio suave o caminata activa. - 1–2 sesiones de movilidad / estiramientos. - Al menos 2 días reales de descanso o actividad ligera. La clave es la regularidad, no la intensidad. Los beneficios del ejercicio a partir de los 40 A partir de los 40 años, el ejercicio lo notarás en lo físico (de manera más paulatina que antes) pero, también te ayudará a tener más energía durante el día; notar la cabeza más centrada; mejorar tu ánimo e incluso a tener menos dolores articulares. Por último y no menos importante el consejo que nos da el entrenador David Piñeiro es el siguiente: "No entrenes para cambiar tu cuerpo, hazlo para volver a creer en él".