El oro en lingotes desata la fiebre inversora: "Hay una tendencia significativa a aprovechar el momento"
2026-02-04 - 05:25
El oro, ese metal precioso que quizá muchos españoles tengan en casa en forma de anillo o cadena, fruto probablemente de una herencia familiar o de un regalo de la niñez, está viviendo una época dorada, nunca mejor dicho. Considerado como el activo refugio por antonomasia, su valor, siempre al alza en tiempos de crisis, conflictos y turbulencias internacionales, llegó el pasado enero casi a los 5.600 dólares en respuesta a la debilidad del dólar y la incertidumbre relacionada con las erráticas políticas del presidente estadounidense, Donald Trump. Este máximo histórico supuso doblar el valor registrado a mediados de agosto de 2024, cuando la cotización del metal superó por primera vez los 2.500 dólares. En este 2026, ha llegado a acumular una subida de casi el 30%, frente al aumento del 65% que sufrió en el año 2025. Podría pensarse que ante situación, los ciudadanos que tuviesen alguna pieza de oro en su poder con la que no tienen un especial vínculo sentimental, han empezado a acudir en masa a espacios especializados (Compro oro, joyerías, Monte de Piedad...) para vender sus pertenencias fabricadas con el metal precioso, pero nada más lejos de la realidad. Según diversas fuentes del sector consultadas por 20minutos, la venta de anillos, collares o relojes de oro por parte de particulares no ha sufrido una subida especialmente significativa en los últimos meses. "Parece que la gente está esperando que suba aún más el precio del oro para vender sus objetos", coinciden los encargados de varios establecimientos del centro de Madrid especializados en la compra de oro. Desde el Monte de Piedad Fundación Montemadrid, compañía sin ánimo de lucro que facilita crédito a personas con necesidades puntuales de financiación a un mínimo interés a través del empeño y la subasta de joyas, corroboran que "la subida del precio del oro ha supuesto que en 2025 se hagan préstamos de mayor valor, pero el aumento en el número de préstamos se mantiene en lo esperado". Sin embargo, esta institución, que cuenta con una sociedad especializada en la venta de oro de inversión, Monteoro, desvela que se ha disparado entre los españoles el interés por la compra de lingotes de oro. "Con el oro en máximos históricos, sí que podemos señalar que hay una tendencia significativa a aprovechar el momento para venta directa e inversión en oro", aseguran. Así, Monteoro vendió 896 lingotes en 2025, lo que supone un incremento del 169% respecto al año anterior, una cifra que nos indica "un claro interés por el oro como valor refugio". Desde la plataforma StoneX Bullion, especializada en el negocio de los metales preciosos, explican la demanda actual debido a que "tanto las instituciones como los inversores privados consideran cada vez más el oro físico, incluyendo los lingotes de inversión de gran formato, como un componente esencial de sus carteras". "Hemos observado una demanda sostenida de lingotes de oro físico, especialmente por parte de inversores a largo plazo que aprovechan las pausas en los precios para construir posiciones en lugar de cerrarlas", señala Daniel Marburger, CEO de la compañía. "Es la mejor inversión que se puede hacer" A pie de calle, los ciudadanos son muy conscientes del valor que ha alcanzado el metal precioso y, aunque reconocen que entre sus pertenencias más preciadas no se encuentra el oro, creen que se trata de una buena inversión, e incluso lo ven como un buen recurso para sacarles de un apuro económico puntual. "Comprar oro es la mejor inversión que se puede hacer en estos momentos al precio que está el gramo. Es una inversión a la que hay que darle salida cuando está al alza", asegura Consolación, 55 años, que trabaja en un taller de joyas. De la misma opinión es Juan Diego, estudiante de 28 años: "Tengo algunas cosas en oro. Primero porque me gustan mucho algunos relojes y algunos anillos, pero principalmente por inversión. El oro siempre ha ido al alza en estos últimos tiempos pero especialmente ahora que tenemos una incertidumbre económica bastante grande". Alejandra, barista de 30 años, confiesa que tiene piezas de oro que le han regalado aunque "nunca he invertido". No obstante, no descarta hacerlo en un futuro porque "al final es lo que más sube". Lo que no contempla es empeñar sus anillos y collares: "Tienen un gran valor sentimental". Todo lo contrario piensa José Carlos, prejubilado de 63 años. "No tengo oro pero si tuviera alguna necesidad económica sí que lo vendería. No lo dudaría, y más ahora que está en un buen momento", afirma. En cambio, si tuviese dinero para invertir, el oro no sería su primera opción: "Creo que invertiría antes en otras cosas, como en una vivienda, que ahora vivo de alquiler". Las previsiones prevén una nueva revalorización en 2026 El precio actual del gramo de oro de 24 quilates (oro puro al 99,99%), que cambia cada poco como si de una acción bursátil se tratase, oscila entre los 120-137 euros por gramo después de que su valor se haya desplomado cerca de un 18% este pasado lunes desde el récord de 5.595 dólares que llegó a marcar a finales de enero. Pese a esta caída, las previsiones generales de los expertos para este 2026 apuntan a una nueva revalorización como consecuencia de la incertidumbre macroeconómica, aunque parece improbable que se repita la extraordinaria subida del 65% de 2025, cuando cerró el año con un precio superior a los 4.300 dólares por onza. En este sentido, Goldman Sachs y Bank of America han proyectado subidas significativas para el oro en 2026, situando sus previsiones en 4.900 y 5.000 dólares por onza, respectivamente. También la gestora británica Schroders ha estimado que este año el metal preciado podría subir entre un 10% y 15%. Por su parte, J.P. Morgan prevé que los precios alcancen entre 5.200 y 5.300 dólares la onza en un escenario de demanda fuerte y sostenida como motor clave.