El padre del menor asesinado en Isla Mayor: «La vida de mi hijo no vale seis años. No vamos a bajar los brazos»
2026-03-12 - 15:43
Francisco José Márquez, padre de Daniel, el adolescente de 17 años vecino de La Puebla del Río y asesinado a puñaladas el 2 de julio de 2025 en el Poblado de Alfonso XIII de Isla Mayor , no está conforme con la sentencia que impone seis años de internamiento en régimen cerrado al menor de edad autor del asesinato de su hijo. Aunque admite que el magistrado de la plaza número 3 de la Sección de Menores del Tribunal de Instancia de Sevilla ha aplicado la pena máxima, avisa de que el magistrado estaba «atado de pies y manos» por la Ley de Responsabilidad Penal de los Menores, cuyas penas ha criticado por exiguas. «La vida de mi hijo no vale sólo eso. Esto no va a quedar así. No vamos a bazar los brazos», ha dicho a este periódico el padre de la víctima, explicando que está en contacto con otras familias que han perdido a sus hijos/as también como consecuencia de agresiones perpetradas por menores y que su idea es promover algún tipo de movilización ciudadana, en d emanda de un endurecimiento de la Ley de Responsabilidad Penal de los Menores. Y es que según Francisco José Márquez, dicha ley estatal fue promulgada hace ya 25 años y desde entonces, la realidad social ha evolucionado y actualmente pesa una «exagerada violencia entre los menores». De este modo, el padre de Daniel reconoce que la sentencia condenatoria del menor de 15 años de edad autor de la muerte de su hijo aquella noche del 2 de julio de 2025 en el Poblado de Alfonso XIII, pedanía de Isla Mayor; impone al mismo la pena máxima recogida por la citada ley, por un delito de asesinato y un delito continuado de robo con violencia e intimidación con utilización de medio peligroso en grado de tentativa. La pena impuesta de seis años de internamiento en régimen cerrado complementada con una medida de tres años de libertad vigilada con asistencia educativa es, de hecho, la que habían solicitado la Fiscalía y la acusación particular ejercida por la familia del adolescente asesinado, pues más no podían solicitar. «Es lo que hay», ha lamentado en ese sentido el padre de Daniel, criticando que la actual Ley de Responsabilidad Penal de los Menores, cuya reforma reclama; disponga que el asesinato de su hijo haya «costado sólo cinco años de internamiento por el crimen y uno por el robo» intentado. «No puede ser que la vida de una persona valga sólo cinco años», ha enfatizado Francisco José Márquez. En la sentencia, el juez impone además al menor de 15 años de edad autor del crimen la obligación de indemnizar con 310.000 euros a los padres y el hermano menor de edad de la víctima, argumentando que «ninguna duda cabe del daño moral y las lesiones psíquicas que los hechos delictivos han supuesto para los padres y hermano del fallecido», ya que «la indefinible sensación de soledad, desgarro, pérdida de optimismo, el dolor, el sufrimiento de pesar o de amargura, fluye de manera directa y natural de los hechos probados, y la cuantificación de ese daño moral resulta imposible más allá de la necesidad de acudir a la racionalidad más elemental». «Aún siendo evidente que para aquéllos no habrá nunca una compensación personal por la satisfacción económica del daño moral y psíquico producido, cualquiera y por elevada que fuera su cuantía, este juzgador considera correctas las cantidades solicitadas», exponía el juez en su sentencia condenatoria. Una reparación económica que el padre de Daniel señala que jamás alcanzará la pérdida sufrida, además de que previsiblemente el condenado «se declarará insolvente» . La mejor manera de compensar a la familia de Daniel por su asesinato, según ha destacado su propio padre, es promover mecanismos educativos y sociales para que «algo así no le suceda a nadie más» y una reforma de la Ley del Menor para que endurezca las penas. Y es que el propio juez plasmaba en su sentencia que había impuesto la mencionada pena de seis años de internamiento en régimen cerrado, porque no era posible imponer «ni un día más porque la ley no lo permite».