El Parlamento de Andalucía se aísla del ruido: "No hay que reprochar nada a nadie" en el accidente de tren de Adamuz
2026-01-29 - 18:41
Andalucía ha vuelto este jueves a aislarse del ruido nacional en lo que al accidente de tren de Adamuz (Córdoba) se refiere, en una sesión parlamentaria en la que ha reinado un tono conciliador, con agradecimiento y reconocimiento al Gobierno andaluz por su gestión del siniestro y sin apenas reproches por parte de la oposición. En contraposición clara con lo ocurrido por la mañana en el Senado, donde también ha comparecido el ministro de Transportes, Óscar Puente. Todos, de una forma u otra, han reivindicado el "espíritu generoso y desinteresado de Adamuz", han alabado el trabajo de "todas" las administraciones y han defendido la importancia de tener unos servicios públicos fuertes para afrontar catástrofes de esta envergadura. La comparecencia del consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, a petición propia y del resto de los grupos (excepto Vox), para dar cuenta del operativo desplegado por la Junta durante el trágico suceso se ha desarrollado así en un ambiente poco habitual últimamente en la Cámara, que se ha puesto de manifiesto desde el principio con la lectura de una declaración institucional firmada por unanimidad por todos los grupos, que han guardado un minuto de silencio. Tras reiterar Sanz y el resto de las formaciones el agradecimiento tanto a los profesionales que participaron en el accidente (sanitarios, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, bomberos, psicólogos, etc.) como al municipio cordobés donde ocurrió -para el que el Parlamento ha solicitado la Medalla de Andalucía-, el consejero ha ofrecido numerosas cifras de una tragedia que, en lo que a las emergencias se refiere, ha calificado como un "caso organizado". La primera llamada alertando del descarrilamiento del Iryo se recibió a las 19.44 horas y a las 20.02 llegó el primer equipo sanitario. En los siguientes 40 minutos accedieron a la zona cero 39 ambulancias más, "casi una por minuto", con la presencia sobre el terreno de 130 sanitarios y 250 especialistas. La Junta elevó a su nivel máximo el Plan de Catástrofes; montó un hospital de campaña "en tiempo récord"; activó "todos" los hospitales de Andalucía y, especialmente, sus servicios quirúrgicos; se llegaron a realizar 40 TAC en una hora y media; el 112 atendió 445 llamadas y la línea habilitada para dar información a los familiares, 1.258. Todo ello permitió priorizar clínicamente a los afectados, evitar duplicidades y "garantizar una dispersión hospitalaria adecuada" para atender a los 193 heridos, de los que 126 fueron hospitalizados. A fecha de hoy solo quedan ingresadas 18 personas, cuatro de ellas en la UCI. A ello se suma el plan de atención psicológica que ha puesto en marcha la Junta para atender tanto a las víctimas directas como a las indirectas, es decir, familiares, profesionales que trabajaron en el accidente, periodistas, voluntarios y vecinos de Adamuz y otros municipios. "No están solos y no lo van a estar nunca", ha aseverado tajante Sanz, que ha detallado que ese plan cuenta con 124 psicólogos, que hasta el momento ya han realizado más de 1.200 intervenciones desde el día del accidente; así como con una línea de teléfono habilitada para cualquier persona que pueda necesitar este tipo de asistencia (900 400 061). "Lealtad y colaboración" El consejero ha defendido que todo esto demuestra que Andalucía tiene un sistema de emergencias "sólido y bien entrenado", con profesionales "altísimamente preparados" y una sanidad pública que es "garantía de seguridad". El dispositivo, ha insistido, ha ofrecido una respuesta "rápida, proporcionada y segura", y todo ello en el marco de la colaboración institucional. "No hay nada que reprochar a nadie", ha subrayado Sanz, que ha insistido varias veces en su intervención que la "lealtad y la colaboración institucional" son "fundamentales" en este tipo de tragedias. Y en la de Adamuz, ha dicho, "en ningún momento, en ningún minuto ni segundo, han existido colores políticos". Todo fue "humanidad, solidaridad y profesionalidad" para "sumar", con tres reuniones diarias (10.00, 17.00 y 22.00 horas) en las que "todas las decisiones se tomaron de manera conjunta". Es por ello, ha concluido, que Andalucía "ha estado a la altura de las circunstancias en el plano institucional, asistencial y de gestión", rechazando la "confrontación" y ofreciendo "seguridad, control y dedicación profesional", que es lo que "los andaluces nos exigían". A partir de ahora, habrá reuniones (la primera, la próxima semana en Córdoba) para analizar todo lo ocurrido y buscar posibles mejoras, así como para "protocolizar" el dispositivo llevado a cabo, porque "ningún simulacro te prepara" para una catástrofe así. También ha agradecido el consejero a la oposición su tono en el debate. Ninguno ha criticado la gestión de la Junta. Muy al contrario, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ha dado las gracias abiertamente a Sanz y al equipo de su consejería al considerar que "lo han hecho bien". Mientras que un emocionado Mario Jiménez, diputado socialista de Huelva, ha afirmado que "el Estado y todos sus niveles territoriales, competenciales y de gobierno han estado a la altura". Sí han incidido todos en la necesidad de mantener unos servicios públicos "fuertes", lo que se consigue, ha defendido Adelante, con los impuestos. El PSOE-A ha expresado su desacuerdo con la hora del pleno, al "impedir" que los diputados pudieran asistir al funeral de Huelva. Vox ha pedido la dimisión del ministro de Transportes Óscar Puente: "Lealtad sí, pacto de silencio no", han dicho los de Santiago Abascal. Mientras que Por Andalucía ha criticado la última comparecencia de Juanma Moreno desde Adamuz por dar, a su juicio, demasiados detalles de los heridos, punto en el que, sin nombrarlos, ha aludido a los cribados.